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7 de cada 10 personas pobres son mujeres

Mujeres invisibles es una campaña enfocada a conseguir apoyos para acabar con la feminización de la pobreza y a hacer visibles historias personales de superación de mujeres a las que apoyamos a través de nuestros proyectos.

En Ecuador, donde 6 de cada 10 mujeres sufre violencia de género, apoyamos la lucha de las mujeres que forman la CONAMUNE (Consejo Nacional de Mujeres Negras) o la Asociación de Mujeres Emprendedoras de MAPEL.  

La violación de los derechos de las mujeres aúnes una realidad cotidiana en muchos países. No existe ningún país del mundo en el que la igualdad de oportunidades sea plenamente equitativa. 

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Mujeres Invisibles, contra la feminización de la pobreza. Foto: Kate Holt_Shoot The Earth_ActionAid

Mujeres Invisibles, contra la feminización de la pobreza. Foto: Kate Holt_Shoot The Earth_ActionAid

Conceptos como la “feminización de la pobreza” han ido cogiendo forma en nuestra actualidad a golpe de datos como que el 70% de las personas que viven en la pobreza son mujeres. Basta consultar las cifras sobre la situación de la mujer en el mundo -que UN Women publica periódicamente-, para darnos cuenta de que aún queda mucho por hacer para conseguir la plena igualdad de oportunidades. Datos como que un 35% de mujeres ha sufrido violencia física y/o sexual en el mundo; que un 99% de la mortalidad materna se da en países desfavorecidos; o que dos tercios de las  796 millones de personas  adultas analfabetas son mujeres. En pleno siglo XXI, no existe ningún país en el mundo en el que mujeres y hombres disfruten de los mismos derechos y oportunidades. 

La campaña Mujeres Invisibles pretende acabar con la feminización de la pobreza y dar a conocer la historia de superación de mujeres como Barbarita, Mercedes o Eva. Son mujeres que han superado barreras sociales, culturales y económicas para llegar a ocupar puestos en política, vencer el maltrato y la viudedad, o aportar a la economía familiar en un entorno rural donde el machismo está normalizado, en esta ocasión, en Ecuador, donde 6 de cada 10 mujeres sufre violencia de género, y donde apoyamos la lucha de las mujeres que forman la CONAMUNE (Consejo Nacional de Mujeres Negras) o la Asociación de Mujeres Emprendedoras de MAPEL.  

En la provincia de Santa Elena, Ecuador, el acceso al trabajo es totalmente inequitativo: 73,5% (hombres) por un 26,5% (mujeres). La cooperativa de Mujeres Emprendedoras de MAPEL, une en esta provincia a 200 mujeres emprendedoras que han puesto en marcha pequeñas iniciativas profesionales en torno a la artesanía, la alimentación y el turismo. Son viudas, madres solteras, víctimas de maltrato, mujeres de la tercera edad o madres de familia que se han enfrentado a sus esposos para ser respetadas, poder aportar en la economía familiar y luchar por sus derechos. La independencia económica les ha permitido combatir el machismo, tener reconocimiento social y mejorar sus condiciones de vida. De ahí es Angelita Orozco, que después de ser abandonada por el marido, ha sacado adelante a sus dos hijos a través de la costura; y Eva Tomalá, que da trabajo a mujeres vulnerables, especialmente jóvenes sin estudios o mujeres de la tercera edad que necesitan ingresos pero están fuera del circuito laboral.

 

En las provincias de Carchi e Imbabura, en pleno Valle del Chota, 9 de cada  10 mujeres afrodescendientes sufren  violencia física, verbal, psicológica, económica, cultural, sexual o laboral. El entorno rural, la escasez de oportunidades, el imperante machismo y los patrones socioculturales heredados de la época colonial y de la esclavitud, forman una combinación explosiva que aún hoy padecen las mujeres afrochoteñas. El 35% de las adolescentes quedan embarazadas entre los  15 y  19 años; y sólo un 50% termina la escuela, un 4% accede a la universidad, un 2% se licencia y un 1% accede al mercado laboral. La CONAMUNE, Coordinadora Nacional de Mujeres Negras, lucha desde hace  15 años por los derechos de la mujer afro en el norte de Ecuador.

Barbarita Lara, primera mujer negra concejala en Ecuador: Foto: Salva Campillo_Ayuda en Acción

Barbarita Lara, primera mujer negra concejala en Ecuador: Foto: Salva Campillo_Ayuda en Acción

A la CONAMUNE pertenecen Barbarita Lara, la primera concejala negra de Ecuador y que desde su cargo lucha por visibilizar la situación de la mujer afro y vencer los estigmas en torno a la condición violenta del afrochoteño -que proviene de su pasado como esclavo y que aún hoy marca la vida de sus mujeres-; y también Mercedes Acosta, primera mujer presidenta en su comunidad, la Comunidad del Chota, y que lucha por los derechos de las mujeres afro para que no se repita lo que ha sufrido la mujer afrochoteña en el pasado: “fuimos violentadas, maltratadas, nuestras mamás y nuestras abuelas tienen hijos de los hacendados; aceptaban el trabajo porque no tenían de qué vivir y aceptaban que los patrones las dejaran embarazadas. Si nosotros vivimos antes estas cosas, no quiero que las nuevas generaciones sufran esta discriminación, que ocupen el lugar que antes ocuparon nuestras mamás y nuestras abuelas”.

Mujeres Invisibles

Ayuda en Acción cree en la igualdad entre mujeres y hombres como derecho y como medio indispensable para mejorar los resultados en la lucha contra la pobreza. Para conseguirla, es fundamental visibilizar los obstáculos sociales, económicos y culturales a los que millones de mujeres se enfrentan diariamente.

Llevamos 34 años contribuyendo a hacer visibles a muchas mujeres a través de sus historias, mujeres invisibles para la mayoría de las personas y que tienen que superar día a día enormes obstáculos para ejercer sus derechos. En el Día Internacional de la Mujer, queremos acabar con la feminización de la pobreza y dar a conocer la historia de superación de mujeres como Barbarita, Mercedes o Eva. Mujeres visibles que han dejado de ser Mujeres Invisibles

 

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