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Dos silencios marcan el debate entre los candidatos a lehendakari

El candidato del PP, Alfonso Alonso, niega a Pili Zabala (Elkarrekin Podemos) su condición de víctima del terrorismo y Miren Larrion (Bildu) se resiste a decir que "matar estuvo mal" y condenar a ETA como le han exigido PNV, PSE y PP

La Economía, el fraude de las ayudas sociales y los perfiles de euskara se cuelan en un debate en el que Urkullu se ha proclamado “independentista del siglo XXI” y ha defendido una "consulta legal"

Alonso le regala un libro a Urkullu, que ha vuelto a demostrar su confianza en salir airoso de esta contienda electoral, de cuando Mas decía que la independencia era algo "obsoleto"

Ante la repercusión de sus palabras, el propio Alonso ha lanzado un mensaje a través de Twitter donde asegura compartir el dolor de la candidata de Podemos

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Los candidatos y candidatas a lehendakari posan junto al periodista Xabier G. Ramsden, antes del debate. /Foto ETB

Los candidatos y candidatas a lehendakari posan junto al periodista Xabier G. Ramsden, antes del debate. /Foto ETB

-¿Entonces usted no me considera a mí víctima?

-Con arreglo a la ley, tal y como está redactada, no, del terrorismo, no. Pero usted es víctima de, de (titubeante) de un abuso, de una actuación por parte de funcionarios del Estado absolutamente execrable y condenable.

Pili Zabala, la candidata de Elkarrekin Podemos y hermana de una víctima de los GAL, ha aprovechado el único debate electoral de la campaña vasca donde ha participado el candidato del PNV, Íñigo Urkullu,, de dos horas largas en ETB, para reprocharle a Alfonso Alonso, del PP, que su Gobierno no le haya reconocido como víctima del terrorismo.  Sólo ha arrancado del exministro que la muerte de Lasa y Zabala fue un “execrable abuso”.

El silencio que ha seguido a este momento, que el conductor del debate, el periodista Xabier García Ramsden ha sabido aguantar bien, ha sido el 'minuto de oro' de la noche. También lo más comentado en redes. Zabala, arrinconada en otros momentos de la discusión y que se había limitado a enumerar el programa de la coalición de Podemos, IU y Equo -como ya hizo en el debate en euskera también en la misma cadena- ha exigido en ese instante que se "reconozca a todas las víctimas" y que "hubo también abusos policiales" y que se investigue el papel de la Guardia Civil.

Tampoco Miren Larrion, la candidata de EH Bildu, ha podido pronunciar la frase que tanto el peneuvista, Íñigo Urkullu, como la socialista, Idoia Mendia, o el propio Alonso, le han pedido que diga expresamente: "¿Tan difícil es decir que matar estuvo mal?", le han espetado los tres prácticamente al unísono. Larrion se ha hecho fuerte en "rechazar absolutamente cualquier tipo de violencia", pero no ha "condenado el terrorismo de ETA", como le ha exigido el candidato de los populares vascos.

Urkullu ha sido especialmente incisivo y le ha pedido hasta en tres ocasiones a Larrion que fuese más clara: "¿No puede decir que matar estuvo mal", le ha preguntado el candidato a la reelección. Larrion, algo molesta, ha vuelto a preguntar cuántas veces le van a pedir al mundo de la izquierda abertzale este pronunciamiento y ha denunciado la utilización de un lenguaje no inclusivo, como la palabra “condena”. La candidata de EH Bildu ha apostado por la justicia transicional y por aprender de experiencias como la sudafricana. Y ha asegurado que el de ETA es el único caso de una banda terrorista que quiere desarmarse y que no halla interlocutor en el Estado.

A vueltas con el encaje territorial

El encaje de Euskadi en España ha copado una buena parte del debate electoral de ETB, que junto con el celebrado en la misma cadena esta misma semana pero en el canal en euskera (ETB 1), son los dos únicos que ha aceptado el candidato a la reelección, Íñigo Urkullu. Nuevamente, se han escenificado dos grandes bloques, los partidarios del "derecho a decidir" (PNV, EH Bildu y Elkarrekin Podemos) -aunque con claro matices entre ellos- y los constitucionalistas (PP y PSE-EE). Sin embargo, PNV y EH Bildu no se han puesto de acuerdo en los ritmos de esa ‘hoja de ruta’ soberanista y la candidata de Elkarrekin Podemos prácticamente se ha inhibido de la discusión y ha defendido su apuesta por la vía de la claridad canadiense.

El candidato a la reelección no ha aclarado por qué no ha cumplido su programa de 2012 en el punto que marcaba una consulta en 2015 y ha reivindicado el ejercicio del derecho decidir sujeto a pacto con el Estado tras alcanzar un consenso previo en el Parlamento Vasco. Larrion ha dicho que la izquierda abertzale está dispuesta a ir “a Madrid” de la mano del PNV, aunque siempre teniendo claro que el viaje será infructuoso y que habrá que preparar un ‘plan B’. Ambos han protagonizado un interesante cruce de argumentaciones durante varios minutos.

En el otro lado, Mendia ha insistido en que el debate sobre un nuevo Estatuto será estéril si no supone una mejora de derechos sociales y del bienestar. Además, ha pedido que cualquier procedimiento se atenga a la legalidad y le ha afeado a Urkullu que su vía no respeta la legalidad vigentes.

Alonso ha incidido en que no existe el “derecho de secesión”. Acto seguido, ha protagonizado uno de los momentos de la noche al regalar al lehendakari Urkullu un libro de Artur Mas “cuando era moderado” y repudiaba la independencia. Urkullu se ha limitado a reseñar que él es un independentista del siglo XXI. "Yo sí creo en la independencia, del siglo XXI", ha precisado.

La quinta en discordia, Pili Zabala, apenas ha tomado la palabra. En su primera exposición sobre este asunto, ha reclamado para el País Vasco la aplicación de la Ley de Claridad de Canadá por la cual se celebró un referéndum independentista en la provincia francófona, Quebec.

“España está mucho peor”

La economía y la salida de la crisis son la primera prioridad ciudadana y son las materias que han abierto debate electoral, en el que no ha estado presente Nicolás de Miguel (Ciudadanos) por decisión de la Junta Electoral vasca.”Me alegro de que a España le vaya bien”, ha señalado Urkullu, que en todo caso ha negado que la economía vasca esté en barrena porque, bajo su mandato, ha caído el paro: “Euskadi no está bien, pero no me negarán que España está mucho peor”.

Esta primera toma de contacto se ha convertido en un cruce de cifras. El candidato del PNV ha lanzado dos promesas con la vista puesta en 2020: bajar el desempleo del 10% y poner encima de la mesa un plan de choque de 8.500 millones. Sus rivales, en cambio, han utilizado los números para denunciar cierto conformismo y autocomplacencia del candidato jeltzale.

El más duro ha sido Alonso. El aspirante del PP, incisivo hasta el incidente con Zabala, ha dicho que “Euskadi crece porque crece España”, y ha añadido que va “a remolque”. Ha asegurado que Euskadi ha recuperado el 30% del empleo destruido en la crisis cuando en España ese indicador alcanza el 50%. También ha apuntado que 11 comunidades autónomas crecen más que Euskadi y que se registran más pensionistas que nuevos trabajadores.

Larrion ha añadido que han sido 6.000 las empresas cerradas. A su juicio, de aquí a cinco años los jóvenes seguirán sin poder encontrar un empleo “digno y de calidad”. Ha acusado al Gobierno, además, de buscar la inserción laboral de los jóvenes a base de becas precarias, lo que ha enfadado a Urkullu.

Precisamente la socialista Idoia Mendia ha citado algunas de las empresas cerradas o en ERE, como la ACB de Sestao o Arcelor en Zumarraga. Se ha enzarzado también con Pilar Zabala, que le acusado de haber privatizado las cajas vascas cuando gobernaba Patxi López, extremo que ha negado con rotundidad. Finalmente, Zabala ha reclamado una reforma integral de Lanbide. Insiste en que deje de tramitar ayudas sociales para centrarse en combatir el paro.

“La RGI es un escándalo”

Como era de esperar, el debate electoral se ha crispado al tratar sobre la renta de garantía de ingresos (RGI). Especialmente por las acusaciones del candidato del ‘popular’ en torno al alto nivel de fraude que se da en la concesión de esta ayuda. "Es un escándalo lo que pasa con la RGI. Y todo el mundo en la calle lo sabe. Es un sistema que aleja a sus perceptores de cualquier posibilidad de encontrar empleo. Ayudas sí, abusos no", ha enfatizado tomando prestado el eslogan que en su día empleó Javier Maroto siendo alcalde de Vitoria.

Es un debate recurrente en los últimos años y que ha encontrado la respuesta por parte del lehendakari y candidato a la reelección: "Todos los expedientes se revisan dos veces al año. El fraude ronda el 0,40% del total de los expedientes". Urkullu sí coincidió con otros candidatos como Zabala en la conveniencia de que Lanbide se dedique en exclusiva a los temas relacionados con el empleo, como la orientación y la intermediación laboral, y no tanto a la gestión de la RGI.

La candidata socialista Idoia Mendia abogó por poner atención a los nuevos supuestos que están surgiendo cada vez con más intensidad, como las familias monoparentales encabezadas por mujeres y los hogares donde el principal recurso es una pensión de un jubilado.

También la polémica propuesta del PSE-EE en torno a la exigencia de euskara a los funcionarios vascos ha tenido su espacio. Mendia ha defendido, con el apoyo del PP, que existe “discriminación” hacia los castellanoparlantes. Cree que es injusto que se exige un determinado perfil lingüístico incluso para ser forense.

Las formaciones nacionalistas han reprochado duramente la campaña del PSE-EE, vídeo incluido. Larrion incluso ha comparado esta iniciativa con la propuesta del PP en torno a las ayudas sociales.

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