eldiario.es

Menú

Ha llegado el momento de la verdad sobre Pertur

Ahora que el debate (batalla) sobre el relato de lo que ha pasado en Euskadi está más presente que nunca y que ETA ha echado la persiana definitivamente –a falta de culminar el desarme y proceder a su disolución– las instituciones vascas y españolas deberían incluir en su agenda la desaparición de Pertur

- PUBLICIDAD -

40 años después, la familia Moreno Bergareche, sus amigos y, sobre todo, los padres de Pertur, Marta (90 años) y Álvaro (94 años), siguen manteniendo la llama del recuerdo encendida. La recurrente pregunta con la que abrimos esta revista ¿Non dago Pertur? sigue por desgracia sin respuesta. Quienes saben el paradero de Eduardo Moreno Bergareche, callan. Quienes participaron en su desaparición, prefieren mantener un silencio vergonzante.

Las dos hipótesis sobre el paradero del cuerpo de Pertur, desaparecido la mañana del 23 de julio de 1976, llevan directamente a su excompañeros de armas y rivales en aquellos convulsos años tras la muerte del dictador o a los aparatos policiales del Estado. La profunda investigación realizada en la Audiencia Nacional durante más de cuatro años por el juez Fernando Andreu no arrojó resultado alguno. Las hipótesis siguen bailando. Una de las piezas fundamentales del puzzle quedó en el aire: la declaración de una de las últimas personas que lo vieron convida, Miguel Ángel Apalategui, Apala, que reside en Cuba desde que abandonó Nicaragua tras la caída del sandinismo en 1990.

Lurdes Auzmendi, entre otras muchas cosas novia de Pertur cuando fue borrado de la faz de la tierra, pide en este aniversario que se haga la luz ya. Tiene una esperanza: “que alguno de los que saben dónde está sea generoso y nos diga dónde está su cuerpo para que especialmente los padres y su familia, todos podamos definitivamente descansar”. Y que se sepa quiénes fueron los autores materiales y “los que le tendieron la trampa”.

Ahora que el debate (batalla) sobre el relato de lo que ha pasado en Euskadi está más presente que nunca y que ETA ha echado la persiana definitivamente –a falta de culminar el desarme y proceder a su disolución– las instituciones vascas y españolas deberían incluir en su agenda la desaparición de Pertur. Un visionario que, pocos meses después de la muerte de Franco, intuyó con clarividencia que había llegado el momento de liquidar el terrorismo de ETA.

Lo dice el abogado de la familia Martín Auzmendi: “Ahora que se está hablando de construir una memoria sustentada en los principios de la verdad, justicia y reparación, la desaparición de Pertur debe ser motivo de reflexión para la sociedad vasca y es una clara interpelación a los poderes públicos”.

Seguro que algunos de los autores o dieron cobertura a su desaparición viven aún. Ha llegado el momento de la verdad.

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha