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La victoria de los verdes en un escaño de Manchester vuelve a poner en peligro a Keir Starmer

Hannah Spencer, la recién elegida diputada del Partido Verde, y el líder del partido, Zach Polanski,  en Manchester, este viernes.

María Ramírez

Oxford (Reino Unido) —
27 de febrero de 2026 06:34 h

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El Partido Verde ha ganado este jueves un escaño en una zona de Manchester que el Partido Laborista lleva décadas representando. La derrota de los laboristas, que han quedado terceros, por detrás también de la extrema derecha, en las elecciones para este sitio abre una nueva crisis para el primer ministro, Keir Starmer, cuyo gobierno es cada vez más impopular hasta entre sus propios votantes.

Hannah Spencer, concejala verde y fontanera local, será la nueva diputada por el distrito de Gorton y Denton, en las afueras de la ciudad, después de conseguir más del 40% de los votos, un récord en la historia del partido para unas elecciones de este tipo. Reform, el partido de Nigel Farage y representado por uno de sus políticos más extremos, quedó segundo con el 28% de los apoyos, y el Partido Laborista, tercero, con el 25%. El Partido Conservador casi ha desaparecido en esta zona tradicionalmente de izquierda, con un simbólico 2% de respaldo y unos 700 votos. El Partido Laborista no representará este lugar por primera vez desde 1935.

“Soy una fontanera... Incluso en medio del caos, bajo presión, consigo hacer las cosas”, dijo este viernes de madrugada Spencer, aludiendo a la profesión que ahora tendrá que dejar. “A mis muchos clientes, lo siento, pero puede que tenga que cancelar trabajos. Porque me voy al Parlamento, y, cuando llegue allí, haré espacio para todo el mundo que tiene trabajos como el mío”.

En su breve discurso tras conocerse los resultados pasadas las cuatro y media de la mañana, Spencer habló en especial de desigualdad. “En vez de trabajar para tener una buena vida, estamos trabajando para llenarles los bolsillos a los multimillonarios. Nos están exprimiendo hasta dejarnos sin nada. Y no creo que sea extremo ni radical pensar que trabajar duro debería darte una buena vida”, dijo.

El triunfo de los verdes, que han subido también en las encuestas nacionales, los empuja como alternativa a la izquierda del Partido Laborista especialmente ante las elecciones locales de mayo. Su líder nacional, Zack Polanski, es uno de los políticos en ascenso.

Historia de dos ciudades

Gorton y Denton es un distrito electoral que incluye parte de la ciudad de Manchester y sus alrededores y fue creado en su actual configuración en 2024, cuando el candidato del Partido Laborista ganó el escaño por más de 45 puntos con una ventaja sobre el siguiente. Andrew Gwynne, el laborista que fue elegido entonces, dimitió por problemas de salud. Además, había sido suspendido en 2025 por su partido por comentarios despreciativos sobre sus votantes y sus colegas en un grupo de WhatsApp. 

La mayoría de la población del distrito se concentra en Gorton y alrededores, una zona con población de origen migrante, sobre todo del sureste asiático, un 40% de personas que definen musulmanas, estudiantes y graduados más propensos a votar a la izquierda. Denton y alrededores es más pequeño, menos diverso y con un porcentaje alto de población que identifica como clase obrera, la población que intenta conquistar la extrema derecha de Farage. 

El candidato de Reform, Matt Goodwin, presentador de GB News, es una de las voces más agresivas contra el Islam y dijo hace unos meses que “hace más falta que un papel para ser británico”, en referencia al pasaporte.

Spencer, la candidata verde, ganó con un mensaje marcado hacia la izquierda respecto a Starmer e hizo campaña recordando también la guerra de Gaza y los titutebos de Starmer. En su discurso, en todo caso, Spencer se refirió en particular al candidato de Reform y a sus mensajes xenófobos: “No voy a aceptar esta victoria esta noche sin llamar la atención a los políticos y figuras que generan división y constantemente están buscando chivos expiatorios y acusando a nuestras comunidades de todos los problemas en nuestra sociedad. Mis amigos y vecinos musulmanes son simplemente como yo, humanos”.

El coste político

Ésta es la segunda vez en menos de un año en que los laboristas pierden uno de los 70 escaños que ganaron por mayoría absoluta. “Resultados como este no son ‘el típico descontento de mitad de mandato’, sino señales de una crisis existencial”, explica Rob Ford, profesor de Política de la Universidad de Manchester y miembro de la red académica UK in a Changing Europe. “El coste político puede ser grave, ya que la cadena de derrotas en zonas antes muy seguras, que se intensificará en las elecciones locales y regionales de mayo, llevará a cada vez más legisladores laboristas no sólo por sus propias perspectivas electorales, sino también por la viabilidad futura de su partido”.

John Curtice, politólogo de la Universidad de Strathclyde, en Escocia, y analista de encuestas de la BBC, dijo este viernes que el resultado hacen “inevitable” ahora “el nerviosismo y las preguntas” sobre la continuidad de Starmer al frente del Partido Laborista. “El resultado suscitará nuevas dudas en los diputados laboristas sobre si Keir Starmer debe seguir siendo primer ministro”, asegura Curtice, que también subraya que la erosión del electorado tradicionalmente laborista va más allá del líder.

Starmer ganó por una mayoría histórica de diputados las elecciones de julio de 2024 tras 14 años de gobiernos conservadores. Su mayoría sigue asegurada con un margen de 168 diputados, y no hay elecciones previstas hasta 2029.

Aun así, la fragmentación del electorado y el sistema de representación que premia de manera desproporcionada al más votado inquieta a los grandes partidos. El Partido Laborista sacó el 33% de los votos, pero obtuvo el 67% de los escaños, según el sistema que elige a un solo diputado en cada distrito electoral de idéntica población y que reduce la competición habitualmente a dos partidos. En 2024, Reform, el partido de extrema derecha de Farage, sacó el 14% y logró el 0,8% de los sitios. El hundimiento del Partido Conservador convierte a Reform en competitivo y potencialmente el próximo gran beneficiario del sistema electoral. 

En mayo de 2025, la derrota a favor de Reform por seis votos en Runcorn y Helsby, otro de los sitios históricamente laboristas en el noroeste de Inglaterra, ya tocó a Starmer, que entendió la derrota como un mensaje contra la inmigración de la clase obrera. Ahora, se ha encontrado con el escenario contrario, con un partido a su izquierda cada vez más fuerte, el Partido Verde que está planteando como alternativa a los liberaldemócratas, que son el tercer partido ahora en la Cámara de los Comunes, y los intentos de Jeremy Corbyn con su nuevo y dividido partido. 

La próxima cita clave será el 7 de mayo, cuando se celebran elecciones locales en todo el país y elecciones en los parlamentos de Escocia y Gales. Las perspectivas para los laboristas no son buenas vista su intención de voto nacional.

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