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15 días para ver a un médico de familia en Andalucía: la realidad multiplica por cinco la demora asistencial que vende Salud

El consejero de Sanidad, Jesús Aguirre

Álvaro López


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La Consejería de Salud de la Junta de Andalucía afirma que los centros de salud están recuperando su capacidad para atender a los pacientes y que la demora se está reduciendo. Las cifras oficiales que han dado esta misma semana sitúan la media para tener una cita con un médico de familia en 3,7 días, mientras que por teléfono este tiempo de espera ha bajado a 5,3 días. Sin embargo, la realidad parece desmontar estos números, tal y como denuncia la mesa sectorial sanitaria y ha podido comprobar elDiario.es Andalucía. El tiempo para acudir a la atención primaria sigue siendo de 15 días en la mayoría de casos.

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Si un andaluz quiere acudir a su ambulatorio y pedir cita con su médico de cabecera, es probable que tenga que esperar, como poco, una semana. Independientemente de si la cita está programada para que sea presencial o se haga vía telefónica, el acceso a la atención primaria sigue siendo precario. Lo es pese a que la presión asistencial por la sexta ola de la Covid-19 ha disminuido drásticamente y lo es en contra de los argumentos que defiende Salud cuando sostiene que un enfermo en Andalucía solo tiene que esperar algo más de 3 días para que un médico de familia pueda atenderle. Para poder comprobarlo, solo hay una forma posible: pidiendo una cita.

Ya sea a través de cualquiera de las plataformas online con las que cuenta la Junta de Andalucía o llamando por teléfono a Salud Responde, la mayoría de solicitudes de cita que ha podido recopilar este medio sitúan la demora entre 10 y 15 días. En algunos casos sí es cierto que las personas tienen la fortuna de poder ver a su médico de cabecera en la misma semana en la que solicitan su asistencia. Pero son pocos. En otros es imposible que el ciudadano pueda agendar ninguna cita porque en su ambulatorio de referencia no hay ninguna disponible. A pesar de ello, fuentes oficiales del Servicio Andaluz de Salud (SAS) argumentan que las cifras de demora que se ofrecen son las que se obtienen al hacer la media entre los distintos distritos sanitarios de Andalucía. Se trata de una explicación que no convence ni a los profesionales ni a la mesa sectorial.

Una realidad distinta

Blanca Cáceres, médico de familia del SAS, dice que los números que da Salud no se cumplen “ni de lejos”. Cada día atiende a entre 40 y 45 pacientes y hay algunos compañeros que han llegado a atender a 60. Es decir, siguen con agendas muy saturadas que convierten en “imposible” que puedan dedicarle el tiempo que querrían a cada paciente y que el colapso asistencial se pueda aminorar. “Las bajas no se cubren y, como es en mi caso, las reducciones de jornada tampoco”, denuncia esta profesional. “Una vez más mienten y debe ser que para hacer la media han cogido los mejores distritos”. En ese sentido, cree que el SAS ha podido hacer “trampa” dejando citas en las agendas sin asignar para abrirlas “sobre la marcha” y, así, “si piden cita, las hay y cuenta como que las hay”. Indignada, Blanca Cáceres afirma que “los datos se pueden manipular”.

Además, este escenario desvela otro problema con las citas que se quedan libres. Según explica Francisco Cantalejo del Sindicato Médico, existe la figura del “bis” que hace que cualquier paciente que necesite una atención urgente de su médico pueda ser visto en la misma jornada, ampliando el número de enfermos a los que tiene que atender el profesional. “Está pasando que hay días en los que llega a haber 10 pacientes inesperados que tiene que atender sí o sí el médico, incrementando su sobrecarga de trabajo”, dice Cantalejo. Al respecto, Blanca Cáceres no acaba de ver del todo mal esta posibilidad para que los ciudadanos que necesitan algo “urgente” puedan ser atendidos, pero recuerda que eso es algo que ya se quitó “hace meses” precisamente porque la demora era ya muy alta y, ahora, sin embargo, se ha recuperado esa posibilidad estando con un panorama similar al de entonces.

De “metira” a retrasos “puntuales”

Por todo ello, para Francisco Cantalejo del Sindicato Médico es “mentira” que las citas se estén dando con 3,7 días de retraso en los ambulatorios. La sobrecarga asistencial que sufren los profesionales hace que esto sea sencillamente imposible, asegura. “Las citas se van a 15 días fácilmente”. Una denuncia que comparte con la mayoría de la mesa sectorial a excepción del Sindicato de Enfermería SATSE. A preguntas de este medio, José Sánchez, su portavoz, dice que, por los datos que manejan, las grandes demoras para ver a un médico de cabecera son “en sitios muy puntuales” porque “en la mayoría ha bajado”. Cree que es posible que los datos del SAS sean correctos porque en Andalucía hay 450 centros de salud y la media podría coincidir al recopilar todas las cifras.

Mucho más tajante se muestra Antonio Macías de UGT. “Me molesta que me tomen por tonto, y mientan de una forma tan descarada”. Lamenta que desde la Junta de Andalucía se les acuse ahora de abandonar a los sanitarios para hacer política por haber convocado una manifestación para este sábado 19 de febrero en la que estará presente el PSOE. “Ellos sí que han abandonado la decencia, el compromiso y se están aislando de la realidad y cuando eso sucede ya saben lo que pasa. Porque ellos accedieron al poder por denunciar, junto a nosotros y resto de sindicatos, la realidad de la sanidad. Si ahora protestan todos los sindicatos, en mayor o menor medida, es porque hay problemas con los profesionales y con la ciudadanía, no porque seamos correveidiles de nadie”. Macías considera que el consejero de Salud, Jesús Aguirre, vive en una “realidad paralela” porque la situación es “aberrante”.

“Son insensibles ante nuestros problemas, no respetan los acuerdos, no se sientan a negociar, ¿qué quieren que hagamos? ¿que lo aplaudamos?”, se pregunta el portavoz de UGT. “Si quiere sacarnos de la calle puede hacer dos cosas: una, mandar a la policía y otra, sentarnos en las mesas de negociación y cumplir acuerdos. Cese al consejero de salud y cambie radicalmente la política sanitaria, sea valiente y apueste por la sanidad que usted defendía y que lo llevó al Gobierno”. Por su parte, Victorino Girela de CSIF cree que, al contrario de lo que vende el SAS, la atención primaria sigue “bastante congestionada”. “Creo que una respuesta del sistema en 2 ó 3 días para cuestiones no urgentes sería algo bastante razonable y aceptable”. No obstante, el portavoz de CSIF en el área de Salud cree que ahora mismo es algo “inalcanzable” por la situación que se vive poscovid que ha cambiado “absolutamente el modo de relación con el paciente (consultas telefónicas, seguimiento covid y dobles circuitos más todo lo de antes)”.

De esta forma, el colapso que padecen los ambulatorios se está viendo reflejado en las urgencias. Muchos pacientes que no pueden esperar a que les atienda su médico acaban acudiendo a estos lugares para que algún profesional pueda resolverles su situación. Para José-Pelayo Galindo de CCOO esto no hace más que abundar en el “deterioro de la calidad asistencial”. Lo que ocurre, dice, es que los pacientes al final acaban acudiendo a un médico que no les conoce y que no les ha hecho seguimiento o bien acaban optando por la sanidad privada. “Han puesto a gestores muy malos al frente de la sanidad en Andalucía y, por eso, no nos queda más remedio que seguir protestando”.

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