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Andalucía presenta un plan de choque para la atención primaria sin negociarlo con el sector

El presidente andaluz, Juan Manuel Moreno Bonilla, en una imagen de archivo

Álvaro López

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Andalucía estrena el mes de febrero con un nuevo plan para luchar contra la presión asistencial que padece la atención primaria en los centros de salud. Después de semanas de colapso en los ambulatorios, agravado por el periodo de alta frecuentación que tiene lugar cada invierno y por la sexta ola de la Covid-19, la Consejería de Salud presenta un proyecto con el que quiere rebajar el tono de quienes critican la planificación y la gestión sanitaria. Sin embargo, el plan nace con polémica puesto que no ha sido negociado con los sindicatos, tal y como aseguran desde la mesa sectorial a este medio. Un escenario que no es nuevo y que se ha repetido mucho en los últimos tiempos, pero que coincide justo cuando el presidente andaluz, Juan Manuel Moreno Bonilla, ha mantenido una reunión este lunes con CCOO y UGT en la que le han vuelto a trasladar sus preocupaciones en clave sanitaria y en otros asuntos, aunque sin profundizar en el plan asistencial para los centros de salud.

Porque el sistema de atención primaria que quiere implantar la Junta de Andalucía es un misterio para el sector. Como no ha habido reuniones concretas al respecto y desde el Servicio Andaluz de Salud (SAS) no se lo han presentado previamente a los sindicatos, no ha trascendido nada al respecto. Fuentes del sector sanitario dicen desconocer en qué va a consistir este plan para reforzar la atención en primaria, lo que les hace dudar de si se trata de un proyecto duradero en el tiempo o más bien de un anuncio enmarcado en la precampaña para las elecciones de Andalucía que tienen que celebrarse este año y para las que aún no hay fecha. No obstante, las mismas fuentes no descartan que Salud sí haya mantenido conversaciones extraoficiales con alguno de los sindicatos específicos de la mesa sectorial, “como viene siendo habitual últimamente”.

En este punto, los sindicatos CCOO y UGT mantienen un tono moderado sobre el plan que presenta este martes la Junta para reforzar sus ambulatorios. Mientras, CSIF se muestra más beligerante saliéndose algo de la línea común que trazan las tres organizaciones desde hace tiempo en materia sanitaria; y desde el Sindicato Médico piden a Salud que se haga una reforma integral y no un “parche”. No obstante, la mesa sectorial se mantiene a la espera porque, según reconocen a este medio desde CCOO y UGT, han pactado una “tregua” con el SAS para darle cierto margen de actuación con el fin de comprobar si la Junta opta por cumplir con las reclamaciones que se le están haciendo en diferentes cuestiones sanitarias.

Calma tensa

“El SAS nos pidió una semana de plazo para darnos información de cómo iban las gestiones y que aplazáramos las movilizaciones, cosa que ha vuelto a incumplir”, explican desde CCOO. Por eso, no descartan más movilizaciones como la manifestación que está prevista para el 19 de febrero en todas las capitales de Andalucía contra el modelo sanitario que impone la Consejería de Salud y que, de momento, no ha sido suspendida. “Esperemos que lo que presenten sean una batería de intenciones para mejorar la atención primaria y no un plan cerrado porque hay que negociar. Es lo que dicen la ley y la sensatez”, afirma Antonio Macías, portavoz de UGT.

Con esa duda razonable, el SAS ya ha comunicado a los sindicatos que el viernes podría haber una nueva mesa sectorial para hablar de este y otros asuntos que colean desde hace semanas. Especialmente desde que Salud suspendiera la última mesa sectorial que estaba prevista para el 28 de enero. El SAS optó finalmente por convocar a los secretarios generales de los sindicatos para hablar sobre la extinción de las agencias sanitarias desde este año para integrarlas a la sanidad pública. La cita aplazada se presumía tensa porque el sector presiona al Gobierno regional para que se cumplan acuerdos en materia laboral que afectan a complementos salariales como la carrera profesional, una partida extra al sueldo que más de 60.000 trabajadores llevan 15 años esperando y sobre la que el SAS se comprometió el pasado verano sin haberla resuelto.

Sobre el plan de mejora de la atención primaria, los sindicatos entienden que se parecerá al que el gerente del SAS, Miguel Ángel Guzmán, les presentó “hace varios meses” para el periodo 2022-2023. Aquel, en todo caso, según estas fuentes, fue un plan “parcial” y “sin negociación”, como vuelve a ocurrir ahora. “Desconocemos si lo que van a presentar ahora es eso. En su momento ya dijimos que se equivocaban, que era insuficiente y que no abordaba lo importante como es la falta de financiación, accesibilidad y la falta de personal de todas las categorías”, dicen en CCOO. Porque, una vez más, la falta de plantilla es uno de los asuntos clave que más ríos de tinta ha hecho correr desde que en noviembre se prescindiera de 8.000 sanitarios de refuerzo contra la Covid-19 y la Junta tuviese que recurrir a medidas y convocatorias extraordinarias para captar trabajadores apenas unas semanas después.

Falta de recursos

De hecho, esa falta de personal ha obligado a la Junta de Andalucía a cerrar la mitad de los centros de salud por las tardes en toda la comunidad autónoma durante la Navidad. Las bajas por vacaciones y enfermedad de los médicos y enfermeros han mermado las plantillas de los ambulatorios y la sexta ola se ha cebado especialmente con los sanitarios andaluces. Más de 7.000 de ellos se han contagiado en mes y medio y más de 400 han permanecido en aislamiento por contacto estrecho. Con esa situación, el SAS ha puesto en marcha varias resoluciones para ampliar el horario de trabajo del personal y ha tratado de repescar a médicos jubilados con escaso éxito.

Un panorama duro que ha mermado la capacidad para atender a los pacientes y ha cargado de trabajo sobre todo a los enfermeros que han tenido que multiplicar sus funciones con las nuevas consultas de acogida en las que hacen de filtro, con la vacunación de la Covid-19 y la gripe, así como con las pruebas PCR. Sobre ello, Satse insiste en la necesidad de mejorar las condiciones laborales de sus especialistas y que otros sanitarios puedan hacer algunas de esas funciones para evitar que el estrés y la inestabilidad de los contratos hagan que muchos enfermeros acaben marchándose de Andalucía.

Para los sindicatos esta situación podría haberse evitado con una mejor planificación en la que Salud hubiese contado con ellos. A pesar de que Moreno Bonilla se reunió este lunes con UGT y CCOO, el ambiente sigue siendo hostil entre las partes porque la falta de transparencia de la Junta de Andalucía está chocando con las exigencias de la mesa sectorial para que se aclare cuánto personal hay y qué margen queda para mejorar la atención en primaria y en los hospitales. Sobre dicha reunión con Moreno, fuentes sindicales afirman que ni era el momento ni el foro adecuado para negociar al plan de choque para la atención primaria.

“El sitio es la mesa sectorial y con todos los componentes de la misma. Están nerviosos y siguen sin acertar en las medidas que toman y cómo las toman”, dice Antonio Macías de UGT en línea con lo que opina CCOO. Por todo ello, se respira una calma tensa en la sanidad andaluza entre los sindicatos y el SAS. Una calma que puede estallar por los aires, según anuncian fuentes sectoriales, si la negociación para el plan de choque no se produce y la mesa sectorial vuelve a quedar orillada. Este martes está prevista otra reunión para tratar la jornada laboral de los sanitarios, pero dado el “desbarajuste” que hay en Salud, según fuentes sindicalistas, puede ser suspendida a última hora.

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