ENTREVISTA Candidato a las primarias del PSOE andaluz

Juan Espadas: "Moreno decidirá la fecha de las andaluzas en función del resultado de las primarias del PSOE"

El alcalde de Sevilla, Juan Espadas, en el acto de presentación de su candidatura para las primarias del PSOE andaluz.

Juan Espadas (Sevilla, 1966) ha tardado en lanzarse como posible candidato del PSOE a la Junta de Andalucía pero, una vez dentro, va disparado. Seguirá siendo alcalde de Sevilla hasta que Juan Manuel Moreno Bonilla disuelva el Parlamento y convoque las elecciones autonómicas y esa fecha –legalmente tiene de tope hasta noviembre de 2022– variará en función del resultado de las primarias socialistas del 13 de junio, dice. Sobre su estilo político, que muchos asemejan al del presidente de la Junta, advierte: "En todo caso es él quien se asemeja a mí, porque yo llevo más tiempo en la política institucional".

Espadas lanza su candidatura de "unidad" en el PSOE andaluz para superar la división entre susanistas y sanchistas

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Se lo ha pensado mucho. ¿Quién terminó de convencerle?

Fue autoconvencimiento, yo soy muy personal en mis decisiones y no me dejo influir. He tenido que madurar esta decisión y la tomo por responsabilidad. Yo entendía que en este momento el PSOE necesitaba un cambio, una alternativa al proyecto político que le estamos presentando a los andaluces. No podía explicar que el alcalde que gobierna el municipio más grande de los socialistas en España, el puesto institucional más importante que tenemos en Andalucía al no gobernar la Junta, no estuviera disponible para liderar una alternativa al proyecto andaluz socialista. Son los compañeros los que me lo han pedido, los de Andalucía, empezando por Paco Reyes [líder del PSOE de Jaén], el primero que me pidió dar un paso adelante. No ha sido fácil, era dar un paso complejo, sobre todo por el riesgo de que la Alcaldía de Sevilla se pusiera en cuestión. He dado el paso cuando he testado en todas las provincias que hay una mayoría por el cambio. Si hubiera visto una mayoría por la continuidad, no hubiera planteado mi candidatura.

Sus rivales dicen que la suya es la candidatura de Ferraz. ¿Usted es el favorito de Pedro Sánchez?

Pedro Sánchez no vota en las primarias andaluzas. Tendrá una opinión, pero será neutral, como debe ser. Le puedo garantizar que Pedro Sánchez no me ha llamado para decirme: Juan, tú tienes que ser el candidato del PSOE en Andalucía como alternativa a Susana Díaz. Esto es verdad, lo digo y lo reafirmo. Lo que piense la dirección federal sobre estas primarias andaluzas no es relevante. Estas primarias son la oportunidad para que el partido vuelva a fortalecerse como opción de Gobierno en Andalucía; si sirven para dividir más no serán el revulsivo que necesita el PSOE.

A cualquiera que haya seguido la historia del PSOE desde 2017 le costará no ver en estas primarias una segunda vuelta del susanismo contra el sanchismo...

Ese es el relato que estaba escrito antes de que empezaran las primarias, es el que yo quiero romper y estoy convencido de que lo conseguiré. Me han pedido que me presente compañeros que en las primarias de 2017 estuvieron con Pedro Sánchez y otros que estuvieron con Susana Díaz, por eso sé que la mía es una candidatura de reencuentro. O es la candidatura de la unidad o no va a conseguir el triunfo. La unidad es el valor añadido de mi candidatura respecto a las otras que se presentan: si las analizas bien, ninguna de ellas ha puesto la palabra unidad por delante. Este es el elemento diferencial respecto a la candidatura de Susana. Y cuando menciono estas dos palabras –reencuentro y unidad– a los militantes se les cambia el gesto, y sé que esa es la fuerza. En la presentación de mi candidatura, en Granada, se reencontraron compañeros que hacía dos años que no se sentaban juntos. Estas primarias no son la reedición de las que enfrentaron a Pedro y a Susana. Es un proceso nuevo y es un proceso andaluz, y quien no lo tenga claro, se lo van a aclarar los militantes en las urnas el 13 de junio.

Hay quien ve este proceso como un plebiscito contra Susana Díaz...

Yo no. No es ese mi enfoque de campaña ni mi idea de partido. En el PSOE cabemos todos. La militancia elegirá al líder del partido y detrás estaremos todos, es nuestra cultura de partido.

El día que presentó su candidatura ofreció integración a Susana Díaz. ¿Estaba pensando en algo concreto?

Todo lo concreto que podamos desde el punto de vista de la generosidad. Mire, una persona que ha sido expresidenta de la Junta de Andalucía, nadie discute su valía política, su capacidad personal, su juventud y su trayectoria. Hay que contar con Susana Díaz en el PSOE. ¿Cómo va a desperdiciar el capital político que tiene Susana Díaz una organización como el PSOE de Andalucía? Es ridículo pensarlo. Esto no va de 'quítate tú porque me pongo yo'. Hay que resituar las piezas y los roles de cada cual.

Usted echó en falta autocrítica tras las elecciones andaluzas. ¿Por qué cree que el PSOE perdió el Gobierno andaluz? ¿Y por qué el bloque de derechas se impuso por primera vez a las izquierdas?

Se pierden unas elecciones cuando se pierde la iniciativa política. En los últimos años, nos pudo más el desgaste de los muchos años de Gobierno. Se cometen errores y empiezan a pesar estos más que los aciertos. También cambió la coyuntura, se fragmentó el arco parlamentario, sabíamos que el PP andaluz no estaba bien, su resultado fue muy malo, pero no supimos ver la entrada de Vox ni tampoco el respaldo de Ciudadanos. No íbamos a tener mayoría, y una de las lecciones del 2 de diciembre es que nos cerramos las puertas a acuerdos, o bien con Adelante Andalucía o bien con Ciudadanos. Quiero pensar que eso lo podemos revertir, pero para eso necesitamos un PSOE fuerte que recupere los más de 400.000 votos que perdió en 2018, o no volveremos al Gobierno.

¿Por qué el PSOE logró medio millón de votos más en Andalucía en las generales respecto a las autonómicas?

Pues esa es la cuestión. No solo pasó con las generales, también con las municipales, y ese factor me parece más relevante. Por eso la referencia de mi candidatura son los alcaldes, porque es lo que está más cerca de los ciudadanos. Si el proyecto regional del PSOE andaluz hubiera tocado más la raíz local, hubiera escuchado más a los alcaldes, los hubiera implicado más en la toma de decisiones, habríamos sido más fuertes. Nuestra fuerza municipalista debe estar en el frontispicio del proyecto autonómico como partido. No lo va a hacer otro partido, si lo hace el PSOE será vanguardia política.

¿Por qué cree que va a ser mejor candidato a la Junta que Susana Díaz?

Porque creo que tengo un proyecto político que es el que en este momento se adapta a la realidad de Andalucía, la de 2021, no la de 2018. Necesitamos iniciativa política, transformación social, energética, digital, ecológica... Parece que son señas de identidad del PSOE, sea quien sea que lo lidere, pero para mí son fortalezas porque yo tengo una componente de gestión mucho mayor que la que pueden tener los otros candidatos.

¿Cuándo cree que serán las elecciones andaluzas?

Depende del análisis que haga el presidente Moreno Bonilla. En primer lugar, depende de con quién él crea que se va a enfrentar por parte del PSOE.

Este proceso de primarias pretendo llevarlo en paralelo a un proceso de apertura de participación pública con la sociedad que va a comenzar ahora. Hay que hablar con la gente que simpatiza con el PSOE o que tiene una orientación progresista en su voto

¿Cree que la fecha electoral va a depender del resultado de las primarias?

Sí. Creo que Moreno Bonilla va a decidir la convocatoria de las elecciones andaluzas en función del resultado de las primarias del 13 de junio. Tiene la foto de las elecciones madrileñas, entramos en procesos congresuales en otoño y a mí me interesa recuperar la iniciativa política y que el proyecto de los socialistas esté preparado desde el minuto uno. Yo tengo una estrategia que no había desvelado hasta ahora: este proceso de primarias pretendo llevarlo en paralelo a un proceso de apertura de participación pública con la sociedad civil que va a comenzar ahora. Esto no va solo de la militancia, también hay que hablar con la gente que simpatiza con el PSOE o que tiene una orientación progresista en su voto. A partir del 13J, voy a desencadenar un proceso en todas las provincias, con concejales y alcaldes, para elaborar un programa de Gobierno para Andalucía de abajo arriba. Empezaría el 14 de junio y acabaría en el congreso regional. Si Moreno convoca entremedias, estaremos preparados. Si convoca después, lo habremos refrendado orgánicamente.

¿Puede precisar un poco? ¿Cree que si usted gana las primarias, Moreno convocaría antes las andaluzas?

No, no voy a precisar más, porque las estrategias no se cuentan, se ejecutan.

Como hipótesis, si Susana Díaz pierde las primarias, ¿piensa que permanecerá como secretaria general hasta el congreso andaluz?

Susana Díaz es secretaria general del PSOE hasta el congreso regional, por tanto, no contemplo ni dejo de contemplar. El 14 de junio, lo lógico es que el candidato a la Junta se siente con la secretaria general y analice la estrategia política más adecuada para Andalucía.

Ella seguiría como presidenta del grupo parlamentario socialista...

Nosotros no tenemos ni que anticipar decisiones ni especular, sobre todo porque estamos ahora mismo en igualdad de condiciones entre distintas candidaturas. Ella representa una candidatura, yo represento otra y me parece una falta de respeto que a una persona que ejerce la presidencia del grupo parlamentario estemos especulando sobre si sigue o deja de seguir. Tenemos dos responsabilidades institucionales que debemos proteger: ella es presidenta del grupo en el Parlamento y yo soy alcalde de Sevilla.

Si gana las primarias, ¿hasta cuándo sería alcalde de Sevilla?

Mi responsabilidad es con los sevillanos hasta el momento en que, como consecuencia de una incompatibilidad legal, yo tenga que optar. Si hubiera una convocatoria electoral, tendría que abandonar ese puesto institucional. Mientras tanto voy a seguir ejerciendo esta responsabilidad en la capital de Andalucía, que además me permite tener una interlocución con el presidente de la Junta, aunque no sea en el Parlamento. Eso nos permite confrontar modelos de Gobierno también. Yo estoy muy tranquilo con el grupo parlamentario socialista.

¿Este proceso interno no va a desgastar la Alcaldía de Sevilla?

Aspiro a que no. Es un proceso que dura un mes en el que yo tengo que hacer un doble salto mortal adelante en el que ayer soy capaz de aprobar en un pleno municipal el documento más importante de planificación después de un PGOU, que es el Plan de Movilidad Urbana Sostenible, fruto del consenso político; y a la par un proceso interno de partido, como también lo han tenido otros grupos. El del PP, por cierto, ha sido bastante complejo.

Desde la candidatura de Susana Díaz aseguran que uno de los riesgos de que gane las primarias es que el PSOE andaluz se convierta en una sucursal de Ferraz en Andalucía, que la federación más grande pierda autonomía y peso político. ¿Usted se siente tutelado por Madrid?

No. Esto no va de personalismos ni de seguir perpetuando debates entre el PSOE de Andalucía y el PSOE federal. El lenguaje de unos y otros, el de las etiquetas, tenemos que abandonarlo. Yo ya lo he hecho.

Mientras persista la política de bloques y la actual aritmética parlamentaria, el PSOE necesitará pactar para volver a gobernar. ¿Cuánto le preocupa las divisiones internas y la gresca que existe en la izquierda andaluza?

Hombre, me preocupa, me preocupa mucho, efectivamente. Para hablar de posibles acuerdos tras unas elecciones necesitas interlocutores que tengan organizaciones unidas, con un discurso coherente, con una posición clara de negociación política. Y en este caso, todos sabemos que tanto Adelante como Unidas Podemos o en lo que confluyan los grupos a la izquierda del PSOE, e incluso Ciudadanos, que también está en una situación convulsa... ahora mismo no despeja incógnitas sobre cómo y de qué forma generar una base sólida social de gobierno. Veremos qué ocurre en esas fuerzas políticas.

Una de las frases más recurrentes entre sus compañeros es que el PSOE andaluz, en los últimos años, ha dejado de ser percibido por los andaluces como una fuerza hegemónica de izquierdas. ¿Usted lo comparte?

Esto no es un problema que atribuya al PSOE andaluz, creo que debemos plantearlo con carácter general como algo que le ocurre al PSOE en toda España, por supuesto también en Andalucía. El que lleva la iniciativa política es probablemente el que atrae la atención de los ciudadanos, el que renueva proyectos y sigue manteniendo la fidelidad del votante. Por tanto, el PSOE no se puede relajar, tiene permanentemente que ser el partido de referencia de la izquierda para los ciudadanos en sus propuestas, en su proyecto. ¿Qué ocurre? Que cuando gobiernas, te desgastas, y los ciudadanos a veces no ven culminadas las expectativas que tienen cuando votan. Y ahí está la dificultad. Ahora mismo tenemos que conseguir consolidar que el votante socialista crea en el Gobierno de España, que está atravesando la etapa más difícil desde el punto de vista social, económico, humano de la historia de España reciente, y que está haciendo un Gobierno de progreso. El PSOE tiene que ser más que nunca un PSOE capaz de concentrar el voto progresista... No me gusta hablar del voto útil, porque no hay ningún voto inútil, pero me gustaría que todo el que tiene un pensamiento progresista vea al PSOE como la gran fuerza aglutinadora de la izquierda. Porque cuando se fragmenta ese voto mucho, al final no sumamos frente a la derecha.

¿El votante de izquierdas castiga, por ejemplo, un pacto de Gobierno o una alianza con Ciudadanos?

Es que yo creo que ahí es donde está el error. Más allá de las etiquetas o de las siglas de los partidos, lo que hay que analizar son exactamente cuáles son los acuerdos concretos que se pactan, los contenidos. El PSOE no va a pactar nunca con Ciudadanos una cuestión que vaya en contra de su proyecto ideológico. Yo he pactado con Podemos en el Ayuntamiento de Sevilla y con Ciudadanos, con ambos sacando presupuestos, pero los presupuestos son los del PSOE. Aceptas propuestas de otros que no sean contradictorias con las tuyas. Yo lo he hecho en Sevilla y me ha ido bien. El PSOE gobierna en solitario, lo hizo también en el mandato anterior, y ensanchamos la base social de apoyo. Eso significa que hay mucho votante que no tiene tan claro si representa en este caso un voto de la izquierda o uno más moderado. Lo que está claro es que no es un voto de derechas. Esto es claro. Ciudadanos tiene determinados posicionamientos que están muy a la derecha, y con esos no va a llegar nunca a acuerdos con el PSOE.

El perfil político de Moreno Bonilla se asemeja a mí, porque yo llevo más tiempo en responsabilidad institucional que él; lo que pasa es que él ahora es el presidente de la Junta. Creo que hay que distinguir los estilos y el carácter del fondo

En el PP, pero también en el PSOE, hay quien asemeja su perfil político al de Moreno Bonilla, al menos en las formas. ¿Se parecen?

Lo mismo es que el perfil político de Moreno Bonilla se asemeja a mí, porque yo llevo más tiempo en responsabilidad institucional que él; lo que pasa es que él ahora es el presidente de la Junta y la referencia del Gobierno andaluz. Creo que hay que distinguir los estilos y el carácter de las personas del fondo. No hagamos el paralelismo de pensar que Moreno Bonilla se parece a Juan Espadas o que Espadas se parece a Moreno Bonilla, porque defendemos proyectos distintos. Otra cosa es que yo defienda, y creo que Juanma Moreno lo comparte, que o cambiamos el estilo político en el Parlamento de Andalucía o la ciudadanía cada vez se va a retraer y va a rechazar más la política. Ya está bien de que las sesiones de control sean un auténtico espectáculo. Yo no estoy dispuesto, no lo voy a hacer. De hecho, lo demostré cuando llegué en 2011 al Pleno del Ayuntamiento de Sevilla, que era una auténtica bronca entre el portavoz del Partido Popular y luego alcalde, Juan Ignacio Zoido, y el alcalde socialista, Alfredo Sánchez Monteseirín. Se perdían las formas y sencillamente no había manera de ver cuál era la propuesta realmente que se estaba debatiendo. Yo creo que rompí ese círculo, generé una estabilidad institucional que nos lleva hasta hoy todavía, y sobre todo un estilo, una cooperación digna entre personas que representan mociones políticas distintas. En esa cultura de la transición de la que tanto se habla, un estilo político en el que el diálogo, el parlamentarismo, las posiciones pueden ser críticas, pero tienen que ser respetuosas.

Usted tiene buena relación con Juan Marín [líder regional de Cs y vicepresidente andaluz], ¿ve posible reconstruir puentes con Ciudadanos para gobernar juntos?

En este momento, Ciudadanos se mueve en una situación compleja que debe resolver, yo no voy a entrar. Lo que sí le digo es que el PSOE se presenta para gobernar en solitario.

¿Cómo de importante es para Pedro Sánchez, para mantener el Gobierno de España, que exista ese revulsivo que usted defiende en el PSOE andaluz?

Es evidente que el PSOE de España necesita un PSOE de Andalucía fuerte. Eso es una máxima. Si el PSOE andaluz sigue débil, si no tiene capacidad de gobierno ni el respaldo mayoritario de la ciudadanía, el PSOE de España tiene un problema serio, porque estamos hablando de una comunidad enorme. Somos casi un tercio de lo que significa la militancia del PSOE a nivel de toda España. Hemos sido siempre una fuerza de referencia clave para el PSOE federal. Pero eso no significa que el secretario general, en este caso, dictamine o se implique hasta el punto de condicionar la autonomía del PSOE de Andalucía. Es lo que algunos dejan entrever, pero esto no es así, y además los andaluces no lo permitirían.

Yo vengo a liderar a los socialistas, ojalá nunca nadie emplee el término espadistas. Aquí todos somos socialistas

Que le asocien con Pedro Sánchez en estas primarias, ¿le suma o le resta como candidato?

No, no, yo no entro en ese tipo de valoraciones. Allá cada cual con el análisis que hace. Este es un proceso andaluz, el que quiera demostrar otra cosa tendrá algún interés personal. Yo vengo a liderar a los socialistas, ojalá nunca nadie emplee el término espadistas. Aquí todos somos socialistas.

Cuando abandone la Alcaldía de Sevilla, su puesto, según la ley electoral, quedará en manos de su número dos, Sonia Gaya. ¿Ese es el plan?

Tampoco voy a entrar en este momento. Me parecería una falta de respeto, no solo a la primera teniente de alcalde, a Sonia, sino al resto de compañeros del grupo municipal. La ley marca, efectivamente, que ese sea el proceso automático. Pero primero hablarán los militantes el 13 de junio, luego seguiremos con un gobierno municipal en el que yo seguiré como alcalde. Y si se da la eventualidad de unas elecciones autonómicas anticipadas, tomaremos la decisión y la tomaremos entre todos.

Susana Díaz fue fundamental para que Pedro Sánchez fuese secretario general, para que dejase de serlo y para que usted fuera candidato a la Alcaldía de Sevilla. ¿Es difícil dejar lo personal al margen de las primarias entre compañeros de partido?

Por mi parte no lo hay. Esto no va de relaciones personales ni, desde luego, de generar ningún tipo de recelo o desconfianza o enemistad. El PSOE es una familia. Quien crea que puede ilusionar más, que dé un paso al frente. No debemos mirarnos de reojo, sino de frente. Sin acritud, todos hemos estado respaldándonos unos a otros. Respaldamos a Pedro la primera vez que se presentó, yo he respaldado a Susana y ella a mí. No hay que ver estas primarias en términos de lealtad o deslealtad, sino de coyuntura política y de proyecto para gobernar.

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15 de mayo de 2021 - 20:57 h

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