El juez tumba la petición del Obispado de Málaga de ser acusación en el caso del cura investigado por abusos sexuales
El Juzgado de Instrucción número 2 de la localidad malagueña de Vélez-Málaga ha rechazado la petición del Obispado de Málaga de personarse como acusación particular en la causa en la que se investiga a un sacerdote por la presunta comisión de delitos de agresión sexual a varias mujeres, a las que supuestamente sedaba y grababa.
Así lo han confirmado a Europa Press desde la Diócesis malagueña, a la que se ha comunicado la no admisión de la solicitud, aunque han apuntado que la intención es recurrir esa decisión de la titular del juzgado.
La Iglesia Católica supo desde el pasado enero que el párroco destinado en Melilla tenía un disco duro con material sexual en el que aparecía agrediendo sexualmente a mujeres en estado de inconsciencia, según confirmaron a este periódico fuentes de la investigación. Se lo contó entonces la mujer con la que el párroco mantenía una relación sentimental, según declaró ante la Policía cuando puso la denuncia meses después, en agosto. “Lo comunicó todo en enero”, insisten fuentes policiales.
Sin embargo, la Iglesia no denunció los hechos ni expulsó o abrió expediente al sacerdote, sino que lo trasladó de vuelta a la Península, donde le asignó temporalmente las parroquias de Yunquera y El Burgo. Tras la detención del cura, y una vez los hechos saltaron a la luz pública, el Obispado de Málaga salió a la palestra para condenar los hechos y decidió presentar la solicitud de personación “con el propósito de permanecer al lado de las víctimas y de continuar poniendo todos los medios a su alcance para contribuir al esclarecimiento de los hechos” y después de “un estudio en el que se ha valorado el grave perjuicio causado”. El juez que instruye el caso lo ha rechazado de plano.
Cinco víctimas identificadas
El cura fue detenido en Velez-Málaga por la Policía Nacional, que inició en ese momento el análisis de la abundante cantidad de material audiovisual intervenido. Inicialmente se identificó a cinco víctimas, pero los investigadores no descartan la aparición de más en Melilla, Málaga o Córdoba, lugares en los que el arrestado residió.
Desde que se conociera la noticia de la detención del sacerdote que presuntamente habría agredido sexualmente a varias mujeres, el Obispado de Málaga manifestó su “dolor por el daño cometido y su cercanía a las víctimas”. Además, reiteraron su “condena más profunda y contundente a toda forma de abuso a la mujer”, así como su disposición a seguir colaborando con la justicia “para cuantas gestiones sean necesarias con el fin de facilitar la investigación”.
La investigación se inició en agosto cuando una mujer, que decía ser su novia, denunció en la Unidad de Familia y Atención a la Mujer (UFAM) de Melilla que había localizado en la vivienda un disco duro con archivos en los que aparecían varias mujeres semidesnudas, dormidas o bajo los efectos de algún sedante y a las que este hombre les realizaba todo tipo de prácticas sexuales.
La denunciante solicitó estar en la causa como acusación particular, algo que el juzgado también ha rechazado, según la información adelantada por Diario 'SUR', al considerar la magistrada que “no ostenta en ningún caso la condición de perjudicada ni tampoco de ofendida por los delitos indiciariamente cometidos por el investigado, sino que, de hecho, ostenta la condición de testigo”.
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