'Misión Andalucía': ocho miradas sobre el paisaje del Sur y un homenaje a María Clauss
En 1851, apenas seis meses después del descubrimiento del procedimiento fotográfico del colodión húmedo, la Comisión de monumentos históricos de Francia dirigida por Prosper Merimée pidió a varios fotógrafos la toma de imágenes de una serie de monumentos importantes. A este encargo se le conoce como Misión Heliográfica, y ha sido la inspiración de innumerables aventuras similares. También lo es de Misión Andalucía, un proyecto de colaboración del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico (IAPH) y el Centro Andaluz de la Fotografía (CAF) que reúne a ocho fotógrafos para plasmar en imágenes el paisaje rural de la comunidad.
Según el comisario de la muestra, Juan María Rodríguez, “ahora que nos asomamos al abismo de la IA, cuando la fotografía vuelve a sentirse acosada, volvemos a los orígenes. Por eso hemos hecho nuestra propia misión, reivindicando el valor y la encrucijada de nuestro propio paisaje”. En cuanto a los nombres seleccionados, que han contado con la asesoría científica de de Silvia Fernández Cacho, destaca que son “muy distintos entre sí”, y han llevado a cargo el desafío “siendo ellos mismos, sin hacer fotoperiodismo, ni una bonita colección de postales; ni tampoco un documentalismo contemporáneo gélido. Necesitábamos plasticidad y belleza”.
Por otro lado, Rodríguez admite que se trataba de una idea “un poco kamikaze”, por lo que supone pretender concentrar toda la riqueza del paisaje andaluz en solo 129 imágenes. “Al menos hemos logrado una síntesis del territorio, planteada de manera de manera autoral, subjetiva y contemporánea”. Entre los seleccionados figura María Clauss, la fotógrafa onubense que falleció junto a su marido en el trágico accidente ferroviario de Adamuz, y a la que se dedica la muestra a modo de homenaje. “Recuerdo que María se sentía un poco abrumada por este trabajo, pero acabó haciendo una de las mejores aportaciones del equipo. Verla crecer en este proyecto fue maravilloso”.
Alto nivel
El resto del catálogo está integrado por Santi Donaire, Manuel Espaliú, Susana Girón, Laura León, Pablo López, David Jiménez y Julián Ochoa, una nómina que “reivindica también el alto nivel de los fotógrafos andaluces de hoy, aunque estén muy dispersos”, señala Rodríguez. De paso, se plantea la pregunta de qué es un paisaje, cuestión que para los organizadores tiene una respuesta simple: “Es todo aquello que el ciudadano percibe como tal. El paisaje no solo son arbolitos, también es el polo químico. Eso permite que veamos algunas intervenciones del hombre, como placas solares o huellas de destrucción, como el rastro de los incendios. Todo está planteado de manera sutil, incluyendo poesía y abstracción, y por supuesto mucho guiño metafotográfico”.
“Es un intento de dejar un testimonio del paisaje andaluz, y a la vez de la mirada de varios autores”, comenta David Jiménez, uno de los fotógrafos invitados. “En mi caso particular me tocó una serie de comarcas en la provincia de Almería, un lugar al que tengo mucho apego emocional. He quedado fascinado al descubrirla con más detalle, en particular el desierto de Tabernas, un lugar único y mágico, así como la comarca de Los Vélez, el yacimiento de los Millares, las canteras de Macael… Ha sido una experiencia muy grata, haciendo un trabajo a medio camino entre lo descriptivo y lo poético, lo artístico y lo documental. Algo hermoso que esperamos que perdure en la memoria”.
Laura León, también participante en el proyecto, comenta que trabajó en las provincias de Sevilla y Córdoba, “antiguos yacimientos mineros, asentamientos romanos, etc. No me tocó una parte especialmente icónica, y muy difícil por las temperaturas estivales, pero ha tenido momentos maravillosos”, añade. “Se ha trabajado sobre una representación subjetiva, evitando los hitos reconocibles… Que por otro lado, en mi caso, eran inexistentes. Yo me he centrado en espacios donde hay mucha huella humana, y eso le da una estructura muy concreta al trabajo. Una de las imágenes que más me ha interesado es la de unas personas de San José de la Rinconada que seguramente no pueden irse de vacaciones, y pasan el verano viendo despegar los aviones del aeropuerto de Sevilla y comiendo pipas. Ha sido una experiencia que me ha permitido abandonar la mirada cotidiana y activar una observación mucho más atenta. Al contemplar el paisaje desde ahí, se comprende su valor patrimonial y su condición de fenómeno en permanente transformación”.
Continuidad de las dunas
En cuanto a la muestra resultante, que puede verse en la sede almeriense del CAF desde esta semana hasta el 24 de mayo, crea “una secuencia visual, una especie de horizonte común que pudiéramos llamar Andalucía, con las muchas ambigüedades que eso pueda tener”, subraya Rodríguez. “Hay muchos tipos de engarce visual, y no queríamos organizar las imágenes por provincias ni tipos de paisaje. Aquí optamos por un continuum, dando como resultado una exposición ondulada: la duna de Almería puede tener continuidad en la de Huelva”.
Asimismo, las casi 500 imágenes que conforman el trabajo global pasarán a formar parte del archivo del CAF, y el IAPH las colgará en su página web “para darle un valor utilitario, permitiendo que el ciudadano pueda acceder a ellas y descargárselas gratuitamente, y dotando al proyecto de un contenido pedagógico y didáctico. Esta muestra permite, entre otras cosas, ver cómo ha cambiado Andalucía”, concluye Rodríguez, “y no nos cabe duda de que seguirá cambiando”.
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