El Vaticano investiga al obispo de Huesca y Jaca por su actuación en un caso de abusos sexuales a un menor
La Santa Sede investiga la gestión del actual obispo de la Diócesis de Huesca y Jaca, Pedro Aguado, por un posible encubrimiento de abusos sexuales a un menor por parte de un sacerdote escolapio, José Miguel Flores, en una parroquia de México. Los hechos ocurrieron hace dos décadas, cuando el niño tenía 11 años y era monaguillo.
Javier, la víctima denunció los hechos cuando tenía 25 años. Según ha informado TVE, él y su madre buscaron como su interlocutor al actual obispo de Huesca y Jaca, que entonces era Jefe superior de los Escolapios. Según la víctima, Aguado no actuó. La Orden de los Escolapios asegura que se inició una investigación, se adoptaron medidas cautelares y el sacerdote fue expulsado en 2020. La madre de Javier remitió una carta al Papa y también pusieron los hechos en conocimiento de la Iglesia mexicana. La Santa Sede va a investigar el caso.
La Orden de las Escuelas Pías ha expresado en un comunicado, ante las noticias aparecidas relativas a la actuación del entonces Padre General de la Orden, el hoy obispo de Huesca y de Jaca, Monseñor Pedro Aguado, y los responsables de la Orden en México, respecto de los abusos sexuales cometidos por quien fuera religioso y sacerdote escolapio, José Miguel Flores Martínez, en México, ya fallecido, que “los abusos cometidos son motivo de profundo dolor e indignación” y han lamentado “sinceramente que estos reprochables hechos hayan ocurrido en comunidades que estaban bajo nuestra responsabilidad”.
“Pero por encima de todo, reconocemos que estas heridas afectan de manera más profunda y directa a la víctima de tamaño delito. Somos conscientes de que la sanación de las heridas requiere tiempo, respeto y compromiso incondicional, y por eso seguimos reafirmando nuestro deber y responsabilidad de seguir trabajando en la reparación y la creación de un entorno más seguro, confiable y cercano para quienes han sufrido este tipo de abusos”. Asimismo, quieren dejar claro que “la revisión de este asunto por parte de la Santa Sede forma parte de los cauces ordinarios establecidos por la Iglesia para analizar los hechos con rigor y determinar, en su caso, los pasos a seguir. Se trata de una fase usual orientada precisamente a esclarecer lo ocurrido con la mayor transparencia”.
La Orden ha subrayado que en el momento en el que recibió la denuncia respondió de inmediato “iniciando una investigación preliminar y adoptando las medidas cautelares correspondientes, impuestas por el Padre Pedro Aguado, entonces Superior General de la Orden. Terminada la investigación, se presentó un informe completo del caso a la Santa Sede”.
En octubre del 2020, “mediante decreto de la Santa Sede, se impuso al señor Flores, en el marco del procedimiento eclesiástico seguido contra él, la sentencia de dimisión del estado clerical; además se ratificó su expulsión definitiva de nuestra Orden. El señor Flores falleció en el año 2022”.
Durante esos años, la Orden “brindó continuo acompañamiento educativo, económico y pastoral a la víctima, apoyándola en su camino de sanación y recuperación por el daño sufrido. Sin embargo, reconocemos con humildad, que nuestras respuestas y apoyos nunca serán suficientes frente a algo tan terrible y doloroso. Sabemos que siempre hay margen para mejorar la manera en la que acompañamos y apoyamos a quienes han padecido estos abusos”.
También han apuntado que nunca tuvieron conocimiento de que Flores ejerciera el sacerdocio después de su expulsión. “Conocimos, por denuncia de la propia víctima, que en alguna casión lo había hecho. Pero lo conocimos después del fallecimiento y funeral de José Miguel Flores. Los escolapios de México reconocen que la celebración del funeral fue una clara imprudencia pastoral, de la que la Curia General nunca fue informada”.
La Orden destaca que su compromiso principal siempre ha sido y seguirá siendo con las víctimas y la construcción de ambientes seguros. “Reafirmamos nuestros principios de tolerancia cero y hemos fortalecido nuestras medidas de prevención, formación y control en todas nuestras obras, buscando seguridad”. Ha reiterado “su plena disposición a colaborar con las autoridades civiles y eclesiásticas en todo lo que sea necesario para esclarecer los hechos”.
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