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El 8M Zaragoza se moviliza para pedir la retirada del convenio con el Arzobispado de 'Parroquias seguras'

La alcaldesa, Natalia Chueca y el Arzobispo de Zaragoza, Carlos Escribano, tras firmar convenio de "iglesias, espacios seguros"

ElDiarioAragón / Europa Press

20 de mayo de 2026 17:25 h

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El colectivo 8M Zaragoza se movilizará para exigir la retirada del convenio, firmado entre el Ayuntamiento de la ciudad con el Arzobispado, que denominan 'Parroquias seguras', para que algunas iglesias, atiendan con personal formado y voluntario, a víctimas de la violencia de género y las deriven al servicio correspondiente, al tiempo que han reclamado que se restituyan los puntos violeta “con perspectiva feminista” en lugar de los espacios seguros, que se habilitan ante eventos de gran concentración de personas.

Para trasladar su malestar por este acuerdo, el colectivo 8M Zaragoza ha convocado una concentración este jueves, 21 de mayo, a las 19.00 horas, frente al Ayuntamiento de Zaragoza con el lema 'Más recursos, menos rosarios' y en el cartel figura el interior de una iglesia en la que se señala al Crucifijo con un círculo y el texto 'Esto no es un Caivis' en referencia a los Centros de Atención Integral a Víctimas de Violencia Sexual.

Han pedido la retirada de ese “convenio de la vergüenza” con el Arzobispado por “aberrante y fuera de la ley” al tiempo que exigen la restitución inmediata de los Puntos Violeta, presupuestos suficientes y formación especializada para combatir la violencia machista.

Otras exigencias son la protección efectiva y espacios seguros, inclusivos y transformadores; un sistema de protección antirracista, transfeminista y anticapacitista, que ponga en el centro a las más marginadas que son las mujeres racializadas, con discapacidad, personas trans, migrantes y trabajadoras del hogar, han enumerado. Asimismo, apelan al reconocimiento de que los derechos “no son concesiones, son conquistas arrancadas con años de lucha”.

“Ataque político”

“Aquí estamos otra vez, frente a quienes intentan silenciarnos, invisibilizarnos y borrar nuestras luchas. Respondemos ocupando las calles, levantando la voz y sosteniéndonos unas a otras. Porque somos manada y porque el feminismo siempre estará frente a quienes quieran borrarlo”, han expresado desde este colectivo.

Para el 8M, este convenio con el Arzobispado “no es un gesto administrativo, sino es un ataque político” y añaden que la decisión del Ayuntamiento de Zaragoza de “eliminar Puntos Violeta y ahora poner parroquias como puntos seguros es tan inverosímil que, cuando se publicó, mucha gente creyó que era una broma”.

El violeta, han explicado, representa décadas de organización feminista, de redes de apoyo, de mujeres que pusieron el cuerpo para combatir la violencia machista cuando nadie más lo hacía, han elogiado. “Eliminarlo no es neutral: es una estrategia para vaciar de contenido las políticas feministas y ceder terreno a quienes niegan esa violencia”. El problema no es el color violeta, sino lo que representa que es el “feminismo, la autonomía y la lucha colectiva”, han diferenciado.

Para este colectivo la Iglesia “no es la solución” y delegar la atención a víctimas de violencia machista en instituciones que “históricamente han sostenido modelos patriarcales –que durante años han encubierto agresiones sexuales a menores sin apartar a los agresores– no es avanzar, es retroceder”.

Las mujeres que sufren maltrato “necesitan alejarse de su agresor cuanto antes” y está demostrado que la mediación no es posible, que aguantar es peligroso, que rezar no protege“. La violencia machista, han agregado, ”no se combate borrando el feminismo, sino con recursos públicos, educación afectivo-sexual, prevención y redes feministas especializadas“.

“Las cifras hablan”

En estos primeros meses de año han sido asesinadas en España 20 mujeres y 4 menores por violencia vicaria. Estas decisiones, “teñidas de ideología rancia, no solo son irresponsables, son una bomba de la ultraderecha contra el feminismo, con las víctimas como daño colateral”. “No vamos a quedarnos con los brazos cruzados, ni a callar esta ignominia. Estaremos aquí tantas veces como haga falta, hasta que echen para atrás este despropósito”, han alertado .

El colectivo 8M Zaragoza ha lanzado el mensaje: “Mientras intentan borrar el violeta, nosotras lo multiplicamos. Mientras intentan despolitizarnos, nosotras seguimos organizadas. Cada vez que intenten borrarnos, volveremos más fuertes. Porque el feminismo no se neutraliza. Porque el violeta no se elimina”.

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