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En Catalunya ya viven más aragoneses que turolenses de nacimiento, en Teruel

Las malas comunicaciones y la falta de oportunidades siguen acentuando la sangría demográfica que sufre Teruel

Eduardo Bayona

¿Va a ser Catalunya la cuarta provincia aragonesa? Pocas dudas caben si se atiende al volumen de población nacida en la comunidad que vive en sus municipios, que ya supera incluso a la cifra de los nacidos en Teruel que continúan residiendo en su demarcación de origen.

Los datos de la Estadística del Padrón Continuo del INE (Instituto Nacional de Estadística) revelan cómo en la comunidad vecina residían al comienzo del año de manera estable, es decir, empadronados en ayuntamientos, un total de 92.676 personas nacidas en Aragón: 36.174 zaragozanos, 29.374 oscenses y 27.128 turolenses.

Eso sitúa a Catalunya, y especialmente a Barcelona, como ha ocurrido históricamente, como el principal destino de los aragoneses que dejan su tierra para buscarse la vida, con un registro no excesivamente alejado del que marcan las personas nacidas en la comunidad que residen en Teruel (100.343, un 8,2% más) y que, de hecho, supera al número de los nacidos en Teruel que continúan en su provincia, que es de 91.814

Según las cifras del INE, menos de la mitad de los turolenses, 91.814 de 184.319, viven en su provincia de origen, algo que también ocurre en otras tres demarcaciones españolas, todas ellas de la 'Laponia' en la que se está convirtiendo la meseta celtibérica: Soria, Ávila y Cuenca.

Otras tres, Palencia, Segovia y Zamora, todas ellas de Castilla y León, se están acercando a esa situación.

Los efectos de la despoblación

Teruel es la provincia aragonesa que con más intensidad está sufriendo las consecuencias de la despoblación, que le han llevado a perder habitantes durante nueve años de manera consecutiva mientras la capital revertía el año pasado la tendencia descendente de los últimos cuatro.

Situaciones como la crisis de la minería, que lleva camino de acabar con el oficio en el Bajo Aragón y las Cuencas, y el cierre de la central térmica de Endesa en Andorra ante las exigencias ambientales de la UE añaden nuevos obstáculos a la posibilidad de revocar la tendencia.

El grueso de esos casi 93.000 turolenses emigrados se concentra en tres provincias: Zaragoza, donde residen 27.965; Barcelona, que concentra 21.565 de los 27.128 que viven en esa comunidad, y Valencia, en la que habitan 15.515 de los 24.194 de esa autonomía.

Barcelona es el principal destino

Esos 65.045 suponen más de dos tercios del total, mientras las cifras son menores en otras como Madrid, donde hay 4.155, o Tarragona, con otros 3.950.

Las mayores colonias de zaragozanos se encuentran prácticamente en las mismas zonas, con 25.105 en Barcelona, 24.051 en Madrid y 6.157 en Valencia, mientras que, en el caso de los oscenses, el principal destino es también Barcelona, con 19.493, mientras que Lleida, con 7.039, le saca casi 2.000 de ventaja a Madrid, donde hay registrados 5.193.

En el caso del alto Aragón, la emigración de la población autóctona alcanza está cerca de afectar a la tercera parte del colectivo, con 140.764 de los 206.636 nativos (67,9%) viviendo todavía en la provincia, mientras en el caso de Zaragoza se queda en el 17,5%, con 649.953 de 787.807, básicamente por el efecto de atracción de la capital.

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