De la cabalgata de Reyes al motor solidario: el colectivo que organiza uno de los grandes motoencuentros benéficos de Asturias
Los cláxones de los coches clásicos rompieron el silencio de una mañana fría en Pola de Siero. Entre algún tímido rayo de sol y el aire gélido que ha dejado en Asturias la borrasca Francis, los Reyes Magos recorrieron las calles de la capital sierense a bordo de los vehículos históricos de la Asociación Los Collacios: tres Citroën clásicos, dos 2CV —uno de ellos con 61 años— y un Dyane 6. “A niños y mayores les presta verlos”, explican desde la organización.
Así arrancó, por segundo año consecutivo, la mañana de Reyes en Pola, con muchas miradas curiosas, móviles en alto y niños saludando con emoción a Sus Majestades, que no desfilaban solos. Varios moteros escoltaban la comitiva con sus vehículos, también ataviados para la ocasión, aportando un toque poco habitual a una cita que, sin ser solidaria en sí misma, sirve para visibilizar a un colectivo que sí lo es: Solidaridad Sobre Ruedas.
Lo que hacen el resto del año
La participación de Solidaridad Sobre Ruedas en el desfile de Reyes es, en realidad, solo una de las partes más visibles de un trabajo que se extiende durante todo el año. “Para nosotros todo se basa en los niños”, explica Antonio Bernardo, vicepresidente del colectivo. “Nuestro eje es llegar a los críos, y la cabalgata es una forma bonita de estar presentes, de acompañarles, aunque la solidaridad real está en lo que hacemos el resto del año”, detalla.
El colectivo nació hace más de una década como una iniciativa casi improvisada. Un grupo de amigos decidió reunirse para recaudar dinero y comprar una silla de ruedas para un niño en Llanes. “Éramos veinte o treinta personas”, recuerda Bernardo. Aquella primera acción marcó el inicio de un proyecto que, con el tiempo, se ha consolidado hasta convertirse en una de las concentraciones moteras solidarias más relevantes de Asturias y una de las más destacadas a nivel estatal en su vertiente benéfica.
Estructura sencilla, trabajo constante
Hoy, Solidaridad Sobre Ruedas cuenta con algo más de treinta socios, que son los encargados de organizar todos los eventos. La estructura es sencilla, pero el trabajo es constante. “Aquí no hay empresas por el medio. En nuestros actos somos nosotros los que damos la camiseta, servimos la cerveza o ponemos el plato de comida, para contar con los menores intermediarios posibles, porque si no, no consigues la donación, que es lo que nos interesa, que sea lo mayor posible”, explica Bernardo. El resultado es que la mayor parte de los ingresos se destina directamente a las causas solidarias, aunque eso implique un esfuerzo organizativo considerable.
Ese esfuerzo se ha visto recompensado año tras año. En 2025, a través de su XII Motoencuentro Solidario, el colectivo logró una recaudación total de 14.844,98 euros, cantidad que se repartió, como es habitual, en dos partes iguales entre las asociaciones seleccionadas ese año: 7.422,49 euros para la asociación KAT6A y otros 7.422,49 euros para la Asociación Neuroblastoma. “Es una barbaridad”, reconoce Bernardo. “Con todo lo que conlleva montar un evento así, llegar casi a 15.000 euros es muchísimo”.
Gente de todos los lados
El Motoencuentro, que durante once años se celebró en Pravia, se trasladó el pasado año al concejo de Siero. El cambio generó dudas dentro del colectivo, pero el resultado fue positivo. “Teníamos miedo, pero fue muy bueno”, afirma el vicepresidente. La ubicación más céntrica ha facilitado la llegada de participantes de distintos puntos de Asturias y de fuera de la comunidad. En la última edición se rozaron los 500 inscritos, con motos llegadas desde Galicia, Valladolid o Madrid. “Conseguimos que venga gente de todos los lados. Es mucho más fácil para todo”, resume.
A pesar del crecimiento, Solidaridad Sobre Ruedas huye de convertirse en un macroevento impersonal. “No queremos crecer sin control”, explica Bernardo. “Queremos un trato cercano, familiar, poder hablar con la gente que viene”. Esa filosofía se refleja también en la elección de las asociaciones beneficiarias, que se decide mediante votación entre los socios y prioriza proyectos vinculados al cáncer infantil y a las enfermedades raras que no cuentan con otras ayudas o subvenciones.
Moteros y jóvenes
La presencia en la cabalgata de Reyes responde a esa misma lógica. No se trata siempre de recaudar, sino de estar, de acompañar y de mostrar otra cara del mundo del motor. “A veces sorprende que un grupo motero esté tan vinculado a temas infantiles”, admite Bernardo, “pero llevamos muchos años haciéndolo y para nosotros es lo normal”.
Mientras Sus Majestades continuaban su recorrido entre aplausos y saludos, los moteros ya pensaban en volver a lo suyo al terminar la cabalgata: organizar rutas, coordinar eventos y trabajar durante meses para que el rugir de las motos vuelva a convertirse en motor de ayuda para quienes lo necesitan. De hecho, el colectivo ya está inmerso en la preparación del “XII + I” Motoencuentro Solidario de Siero 2026.
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