El Ministerio de Memoria Democrática ordena retirar el monumento a los 'Héroes del Simancas' de Gijón en seis meses
El monumento a los 'Héroes del Simancas' que se encuentra adosado en la fachada del colegio de La Inmaculada Concepción en Gijón/Xixón ha sido incluido en el Catálogo de símbolos y elementos contrarios a la memoria democrática y tendrá que ser retirado en el plazo de seis meses, según ha acordado el Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática.
La resolución ministerial ha sido acogida con gran satisfacción por Rafael Velasco, presidente de la Federación Asturiana Memoria y República (FAMYR), que lleva años intentando que desde el Ayuntamiento de Gijón/Xixón y el Principado de Asturias se realice una política activa para suprimirla de su emplazamiento como símbolo de exaltación franquista y ha denunciado reiteradamente la inacción de la administración en el cumplimiento de la Ley de Memoria Democrática.
La conservación
La resolución consta de 21 páginas, a las que ha tenido acceso elDiario.es Asturias, donde va detallando las características del monumento y la valoración de la Comisión Técnica que, en un informe definitivo y vinculante, destaca que “no existen razones artísticas o arquitectónicas” suficientes que justifiquen su conservación y concede a la Compañía de Jesús, propietaria del inmueble, un plazo máximo de seis meses para proceder voluntariamente a su retirada.
“No se considera conveniente la conservación del elemento, una vez efectuada su retirada. No obstante, en caso de que el titular decida conservar total o parcialmente los elementos retirados, su depósito y custodia se realizarán en una dependencia determinada por el titular del elemento, sin que ello implique en ningún caso su exposición pública”, explica.
El plazo se considera “adecuado”
Este plazo se considera “adecuado, suficiente y plenamente respetuoso con el principio de proporcionalidad”, atendiendo a la naturaleza de las actuaciones materiales que pudieran resultar necesarias, así como a la eventual complejidad “técnica, administrativa o patrimonial inherente a la ejecución de la retirada, garantizando de este modo una oportunidad razonable para dar cumplimiento a lo dispuesto en la presente resolución”.
La resolución incide en que en el caso de que se incumpla esta obligación en el plazo de seis meses dará lugar a la incoación de un procedimiento previsto en el artículo 37 de la Ley 20/2022, de 19 de octubre, de Memoria Democrática.
La paralización judicial
La resolución no pone fin a la vía administrativa, por lo que contra la misma cabe recurrir en alzada ante el Secretario de Estado de Memoria Democrática en el plazo de un mes.
Esta decisión abre un nuevo capítulo en este polémico caso, ya que el pasado mes de julio, la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Asturias (TSJA) acordó estimar la petición de la Compañía de Jesús Provincia Canónica de España, propietaria del edificio, para que se suspendiera una resolución dictada por el Gobierno asturiano, el pasado 5 de mayo, para que se ordenara su retirada.
A continuación reproducimos íntegra la resolución dictada por la Consejería de Ordenación de Territorio, Urbanismo, Vivienda y Derechos Ciudadanos del pasado mes de mayo.
La memoria del franquismo
La resolución del Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática supone, a juicio de Famyr, un importante avance para quienes durante años han reclamado la eliminación de este vestigio de la dictadura franquista.
“Es importante -señala Rafael Velasco- que la propia resolución reconoce que el significado del monumento no puede separarse del contexto en el que fue promovido e inaugurado, de su finalidad conmemorativa, su iconografía y sus inscripciones, todos ellos vinculados a la política de memoria del franquismo”.
Evitar “nuevas maniobras”
Famyr considera que ha llegado el momento de dejar atrás las excusas y las propuestas de resignificación: “El monumento fue construido para glorificar un episodio de la sublevación franquista y debe ser retirado del espacio público, tal y como establece la legislación de memoria democrática”, asevera.
La Federación reclama ahora a la Compañía de Jesús, al Principado de Asturias y al Ayuntamiento de Gijón/Xixón que faciliten el cumplimiento de la resolución y no se produzcan “nuevas maniobras destinadas a retrasar o impedir su ejecución”, señala.
La exaltación del fascismo
El presidente de la federación opina que la impunidad del franquismo, la permanencia durante décadas de sus símbolos y la ausencia de una verdadera política de memoria democrática han contribuido a que hoy siga vigente la exaltación del fascismo en las calles.
“Retirar el monumento de Simancas no es solamente reparar una injusticia del pasado; es también combatir la normalización del fascismo en el presente porque donde se conserva la simbología de una dictadura, se alimenta su legitimación. Y donde se permite su impunidad, el fascismo vuelve a sentirse impune”, subraya.
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