ALUD EN COLLARADA

Análisis y reflexiones sobre un accidente por alud

Alud

Cuesta bastante publicar algo sobre un incidente que te pasa por no prestar la atención debida y exceso de confianza, pero considero que todo lo que pueda evitar en el futuro situaciones similares no debe quedar en el baúl de los recuerdos, ya que si no, se perdería…

Precisamente el otro día, compartí un vídeo de un alud que hubo en el valle de Astún (https://www.facebook.com/100004609593550/videos/1801451866685116/), pidiendo que no nos relajásemos, y finalizando mis consejos con un “Precaución y disfrute compensados, ojo avizor todos, el que suscribe el primero”.

Además, en estos tiempos en que la clase carroñera cibermontañera está esperando para poner a parir a cualquiera, sea por canal A o B, y más cuando hasta famosos del mundillo piden a quien les ve hacer alguna “anchoa” que no se cuente lo que les ha pasado para que no se sepa, los “mortales” podemos contribuir en nuestra medida a concienciar de los peligros que nos rodean cuando salimos a la montaña…

Los datos

Fecha: 02 enero de 2021, 09:57 horas.

Coordenadas: 42.707753195665184, -0.4951665891924001.

Altura: 1.850 metros, orientación sur.

Pendiente: 24º de media, último tramo 32º.

Ruptura en cambio de pendiente. Placa friable, dimensiones aproximadas 40x80m. Sin víctimas.

La crónica

El día de antes:

  • Quedamos cuatro amigos, Salvador, Coni, Fernando y un servidor (Adriano “Pincho”). Todos “expertos”, en mayor o menor medida, con formación profunda en montaña invernal, y nivología, para darle un pegue a Collarada el sábado 02 de enero de 2021.
  • AEMET pronostica en su BPA peligro 3 hasta 2.000m., y P4 por encima. Placas de viento y acumulación.
  • Sabemos que tendremos temperaturas muy bajas, y viento que irá aumentando según pasen las horas.
  • Los días anteriores ha nevado mucho con vientos fuertes de NO, y somos conscientes de que es posible que tengamos que darnos la vuelta en cualquier momento, especialmente antes de meternos en las pendientes de acceso a la pala superior y antes de ella.
  • El más viejo, yo, ha subido muchas veces con esquís a Collarada, y sabiendo que por la zona del Cubilar de los Bueyes caen placas desde arriba y se forman con facilidad con vientos de norte, propone ir por el Barranco de Azús por zona segura, la Canal de la Trapa, y por los llanos hasta la canal de subida, en función de cómo esté.

El día de autos:

  • Nos vemos a las 7 en Castiello, y salimos para Villanúa, donde dejamos el vehículo, ya que hay nieve desde abajo.
  • No hacemos comprobación de DVA,s. Personalmente pregunto a uno de mis amigos, me dice uno de ellos que todos lo llevan, y me doy por satisfecho (Primer error).
  • No comprobamos que todos llevamos pala y sonda (Segundo error).
  • El liderazgo es totalmente compartido, somos cuatro amigos que vamos a disfrutar del nevadón (Tercer error).
  • Nos cuesta una hora llegar a la barrera de la pista de la Trapa, punto habitual de salida.
  • Tardamos otra 1h y 15´en llegar a la altura de la Trapa, abriendo una huella bastante profunda por el camino de Azús, en nieve sin transformar.
  • El viento sopla mucho, con rachas muy fuertes, aunque se está mejor fuera del bosque que dentro, ya que no te tira encima nieve de lo acumulado en los árboles.
  • Han sido dos horas y media hasta plantarnos bajo las “cadenas” de acceso a la plataforma intermedia de Collarada, hablando y riendo sin parar.
  • Vemos muchas placas de viento, y sopla mucho, pero nadie dice nada (Cuarto error).
  • Llegamos bajo la canal de la Trapa, y ahí cada uno comenzó a pensar en sus cosas… Cosas que estaban relacionadas con la canal que íbamos a remontar.
  • Canal de la Trapa, con ningún alud documentado, ruta normal en invierno a Collarada, por la que hemos pasado decenas de veces, y que la he esquiado infinidad de veces…
  • Uno de mis amigos pone en modo emisión el DVA, ya que por el bosque no lo llevaba encendido para no gastar baterías en zona “segura”(Quinto error).
  • Otro se para a beber y comer un poco, dejando distancia con los dos primeros, los cuales ya van a unos 10 metros entre ellos.
  • Personalmente, me quedo atrás, y de una forma totalmente inconsciente, me ajusto la ropa impermeable, me pongo la capucha, cierro tankas de cuello, dejo distancia, y voy pensando que quizás deberíamos quitarnos esquís y subir rectos sin hacer zetas.
  • Voy pendiente de los primeros, no oigo nada de lo que dicen por el viento, pero les veo charlar cada pocos pasos y señalar algo (Sexto error).
  • Veo extraña la canal, no está como siempre la he visto. Placa de viento al uso no es, no hay cornisa siquiera, está todo redondo, no se aprecian anclajes débiles como los que normalmente fracturan, la pendiente es suave excepto la parte final, que suele estar asentada, la pendiente es cóncava, total, en estas canales la nieve asienta bien y nunca cae nada excepto cuando es por fusión. (Séptimo error)
  • Saco el teléfono y grabo un vídeo de cómo está el patio, pensando en darme la vuelta (darnos). Solo pensando (Octavo error).

El alud:

  • No nos da tiempo a seguir pensando, la placa se rompe en una pisada de Coni y propaga a distancia, cayendo absolutamente toda la canal abajo.
  • Fernando y yo no oímos nada, pero Coni y Salvador si oyeron un tenue ¡¡BUMFFF!!.
  • Primero. Fernando: “casi no me arrastra el alud, estaba justo en un extremo. Me quedo observando para asistir en caso necesario cuando se pare todo. Veo a Coni solo”.
  • Segundo. Coni: “el alud me arrastra hacia abajo y la izquierda, no muy deprisa, voy encima tumbado boca abajo y he perdido los bastones en las olas (sin dragoneras). Paro no demasiado abajo. Sigo con los esquís puestos (modo ascenso), y me levanto a ver cómo están los demás. Veo a Fernando arriba bien, y a Geli más abajo, enterrado, pero con la cabeza casi fuera. A Adriano no lo veo”.
  • Tercero. Adriano: “cuando veo que rompe la placa y me pilla la ola, intento girarme hacia la pendiente para escapar, pero me empuja muy fuerte hacia abajo. Voy haciendo toda la fuerza que puedo hacia atrás de pie, pero llega un momento que me supera la nieve por encima de la cabeza, y me tumba boca abajo. Los bastones hace tiempo que los tiré al llevarlos en una mano. En un acto reflejo del “susto” al volcar aplastado hacia delante, creo que abro la boca por la sorpresa, y se me llena de nieve. Me saco con los dedos la nieve de la boca, y me intento hacer una piña con los brazos rodeando la cabeza con los codos tapando boca y nariz. Solo pienso en que espero no caer bajo el talud del fin de la pendiente, quedando bajo el depósito de nieve. Cuando paro entre unos bojs, durante unos segundos la nieve sigue pasándome por encima, hasta que gracias a eso, me libera casi completamente, excepto piernas. Me pongo a gritar a ver quién me responde. Oigo a Coni de lejos, y veo arriba una cabeza entre la nieve. En segundos me confirma que todos controlados. Al ser nieve muy poco densa, me escapo rápido, y voy a toda leche a donde está Salvador semienterrado”.
  • Cuarto. Salvador: “después del bumpff miro hacia arriba y no me da tiempo ni para pensar que ya estoy rodando hacia abajo. Intento caerme boca arriba, pero me doy la vuelta y acabo boca abajo. Solo pensaba en llevarme las manos a la cara para intentar protegerme porque estaba tragando mucha de nieve intentando respirar, pero al usar dragoneras seguía llevando los bastones por lo que me sentía un cuerpo inerte que no podía hacer absolutamente nada (efecto ancla). Son pocos segundos, pero angustiosos aunque intento estar en calma. Ya cuando paro, noto que estoy bien, pero no puedo moverme. Respiro aliviado cuando soy consciente de que mis compañeros están bien”.

La “vuelta a la normalidad”:

  • Comprobamos que ya no puede (debe) caer nada más, ya que se ha venido abajo toda la canal.
  • Aun así, Fernando se queda en su sitio de observador mientras vamos a socorrer a Salvador los otros dos.
  • Sube Adriano hasta Geli, ya que es el más cercano, a limpiarle la cara y desenterrarle el torso del todo con la pala.
  • Baja Coni y con su pala le desentierra las piernas.
  • Una vez todos fuera y repuestos, comenzamos todos a decir eso tan típico del Capitán A posteriori: ¡yo ya lo veía! ¡yo ya lo sabía! ¡se veía como se rompía el manto…!
  • Un piti, un bocado, un trago, esquís, y para abajo. Con cuatro bastones para cuatro, eso si.
  • Nos paramos a pie de canal, para hacer unas fotos, y analizar un poco la situación. Increíblemente, todos habíamos pensado en dar la vuelta, y nadie lo dijo.

Reflexiones:

Una vez pasado todo, o desde el sillón, es muy fácil decir lo que uno mismo hubiese hecho, y el lector, aún más fácilmente decir que él nunca hubiese actuado igual. Pero como reflexiones importantes, casi más orientadas a esquiadores de montaña con experiencia que noveles, quizás se puedan resumir en:

  • STOP (Stop, Think, Observe and Planify).
  • Si vas con amigos, que además son experimentados, desconfía de los procedimientos y rutinas más que si fueses con noveles.
  • Recuerda que los buenos hábitos e interpretación de señales de alerta no están reñidos con el pasárselo bien, y si el grupo deja de hablar como cotorras, igual es una señal en sí.
  • Por mucho que conozcas un sitio, que no haya referencias de aludes previos, que siempre hayas pasado por ahí cuesta arriba o cuesta abajo, a la mínima señal de alerta o algo que no te cuadre, STOP.
  • Un alud te puede pillar tanto en ascenso como descenso. Probablemente sea peor si vas foqueando, ya que vas “anclado” a los esquís y, posiblemente, menos preparado en caso de quedar enterrado: menos abrigado, menos estanqueizado, quizás sin casco, con dragoneras puestas si no estás habituado a foquear sin ellas, etc.
  • Ponle frenos a tus esquís si no los tienes, y usa la correa solo para sitios expuestos en que sea peor perder el esquí que quedarte anclado a él (zonas muy nevadas bastante llanas <20º, zonas heladas, fuertes pendientes con caída delicada, etc.)
  • Si no eres capaz de dejar de usar tus dragoneras tanto hacia arriba como abajo, córtalas.
  • Si crees que la huella no es la más adecuada, ponte delante y trázala tú.
  • Deja distancia donde haga falta y, si es necesario, que solo se desplace uno hasta que la seguridad de la zona esté comprobada.
  • Quizás si tienes que llegar al extremo anterior, y si no es obligatorio pasar por ese punto crítico, la mejor opción sea darse ½ vuelta.
  • Insistir en no confiarse por haber pasado decenas de veces por un sitio, ante la mínima duda, STOP.
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Publicado el
4 de enero de 2021 - 16:19 h

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