UGT pide dimisiones en el SCS por su “incapacidad de gestionar” en la “situación más grave que se ha visto jamás”

La secretaria general de la Federación UGT-Servicios Públicos en Cantabria, Carmen Meruelo, y el secretario del Sector de Sanidad del sindicato, Gustavo Fuentes.

UGT ha pedido este miércoles la dimisión de la gerente del Servicio Cántabro de Salud (SCS), Celia Gómez, y de la subdirectora de Recursos Humanos, Aroa Sanz, porque “son incapaces de gestionar” en la “situación más grave que se ha visto jamás”, con un sistema “que no da de sí”, sumido en el “descontrol y descoordinación”, y con el personal “desbordado y hastiado” y sin interlocución sindical.

Según el sindicato, “no existe hoja de ruta para la sanidad pública de Cantabria”, ya que el SCS y la Consejería se han convertido “en una jaula de grillos” y la calidad del servicio “está cayendo”; una cuestión que en su opinión “no es puntual” y que pone en entredicho la recuperación de los derechos laborales y asistenciales “que se están perdiendo”.

Ante esta situación, UGT se plantea “buscar consenso” con otros sindicatos para iniciar una campaña de defensa de los trabajadores de la sanidad pública cántabra.

Así lo han anunciado este miércoles en rueda de prensa la secretaria general de la Federación UGT-Servicios Públicos en Cantabria, Carmen Meruelo, y el secretario del Sector de Sanidad del sindicato, Gustavo Fuentes.

Meruelo ha denunciado la “preocupante” situación de la sanidad pública de Cantabria a consecuencia de una gestión “cuanto menos ineficiente”, así como la pérdida de derechos laborales en la mayor empresa de la comunidad, con el consiguiente “deterioro de un servicio esencial” que garantiza el derecho asistencial.

Asimismo, ha censurado que el SCS ha convertido a los sindicatos en “gestores de sus asuntos”, por lo que ha exigido al consejero de Sanidad, Miguel Rodríguez, “diálogo social”.

Por su parte, Fuentes ha criticado la “catastrófica gestión” del SCS, precisando que en Recursos Humanos “no hay gestión alguna”, además de que los sindicatos “no tienen interlocutores”.

En su opinión, en el año 2020 podía asumirse la “improvisación”, pero dos años después “no existe ningún proyecto” para la sanidad cántabra. “Lo que está pasando este último año, esa improvisación ya es una coartada y va a afectar a la calidad asistencial”, ha advertido.

Como ejemplos de la improvisación, ha citado el complemento salarial para enfermeras UCI en julio, en plena época de vacaciones, o la convocatoria para contratar rastreadores del 17 de diciembre “cuando ya estábamos desbordados”.

El sindicalista ha criticado que el acuerdo de contratación de 2011 ya no se ajusta a las necesidades y que la gestión de los contratos es “farragosa”, lo que se traduce en una menor contratación. “Sí hay profesionales, pero se van a otras comunidades autónomas”, ha asegurado.

También se ha referido a la carrera y desarrollo profesional y ha afirmado que “cualquier reivindicación se judicializa”. Además, ha calificado de “locura” la gestión del tiempo, con calendarios que no se respetan y “plena disponibilidad”. “La gente tiene miedo de coger el teléfono”, ha asegurado, censurando la “gestión calamitosa de carteleras”, que genera “frustración” en los profesionales. Así pues, ha añadido que “no hay criterios unificados”, de forma que los permisos dependen del criterio de cada centro.

Al respecto, también ha denunciado “discriminación” en colectivos de la misma categoría que “cobran diferente dependiendo de en qué hospital o con qué gerente estén. Y si hay dudas, al juzgado”, ha lamentado, asegurando que hay “cientos de demandas” en las salas de lo Contencioso.

Además, ha denunciado que la mesa sectorial de sanidad se ha convertido en un instrumento “inoperante” que “solo convoca la Administración cuando quiere algo”, en un “intento de apagar fuegos”.

“¿Así se agradece a los trabajadores del SCS su esfuerzo? No pedimos más que lo que es nuestro”, ha subrayado el sindicalista, que ha puesto sobre la mesa el “hastío” de los profesionales como consecuencia de una “gestión nefasta de no hacer nada y no prever. El sistema no da de sí”, ha subrayado.

Fuentes ha afirmado que el sistema “se va cayendo poco a poco” porque por estrés, los profesionales, con una edad media elevada, cogen bajas, se prejubilan o solicitan excedencias. “Estamos descapitalizando los recursos humanos de la empresa más importante de Cantabria” y por eso, UGT propone movilizaciones, porque “hay que reaccionar”.

“La situación es muy grave, jamás he visto mayor descontrol, y si no hacemos algo pueden pasar cosas irreversibles”, ha remarcado.

El sindicalista ha advertido que, a pesar del “esfuerzo” y “responsabilidad” de los trabajadores, se ven “las consecuencias: la calidad del sistema está cayendo. Y lo preocupante es que no es un momento puntual: los derechos que se van perdiendo laborales y asistenciales, dudo mucho que se vuelvan a recuperar”, ha sostenido, apuntando que el sistema sanitario es el principal instrumento de igualdad porque garantiza la cohesión social “y eso se está rompiendo”.

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