Castilla-La Mancha pondrá en marcha un Plan de Acción de Consumo Inclusivo

Foto: Portal de Consumo de Castilla-La Mancha

Castilla-La Mancha pondrá en marcha el que será su primer Plan de Acción de Consumo Inclusivo para mejorar la situación de las personas consumidoras más vulnerables. Lo hará en el marco del futuro Plan Estratégico de Consumo Responsable que ahora se somete a exposición pública hasta el 11 de agosto. Se ha establecido un plazo de 20 días hábiles (desde el día 15 de julio hasta el día 11 de agosto de 2021) para que puedan hacerse aportaciones al borrador del documento.

El plan tendrá vigencia en el periodo 2021-2024 e incluye una guía de las acciones genéricas, ya que su desarrollo más concreto se establecerá en planes anuales de actuación.

Cuenta con cinco ejes de actuación para organizar recursos que permitan implementar las políticas regionales y apostar por un consumo consciente y seguro, accesible e inclusivo, local y sostenible además de cooperativo y comunitario.

Más recursos humanos y más presupuestos para Consumo

El Gobierno de Emiliano García-Page quiere contar con “apoyo técnico externo especializado” y le va a dar una vuelta no solo a los recursos humanos en el ámbito del Consumo, sino a la inversión que actualmente se dedica en los Presupuestos regionales (cuatro millones de euros en 2021).

Uno de los objetivos será potenciar y visibilizar el papel de los actuales servicios de Consumo. La razón es que no está claro que la ciudadanía sea consciente de que existen. Y eso a pesar de que la comunidad autónoma dispone tanto de servicios provinciales de consumo (hay cinco, uno por capital de provincia) como de Oficinas Municipales de Información de Consumo (OMIC). Hay 118 en toda la región. Además, existen varias asociaciones de consumidores y un Portal regional de Consumo

Uno de los objetivos del plan es potenciar la participación de los entes locales en las políticas de Consumo a través de convenios (con dotación económica) además de prestar atención especial a los convenios en materia de arbitraje.

Y no solo eso, el propio plan reconoce que todavía no se ha conseguido (y eso que ya lo recogía el I Plan Regional de Consumo 2010-2014) la “necesaria homologación y sistematización de los servicios locales de consumo”.

La prevención será también una de las prioridades. De ahí que la estrategia incluya un Plan de Inspección, la creación de una Comisión Regional para prevenir y erradicar las prácticas comerciales desleales, una Red de Alerta e incluso el estudio y divulgación de los riesgos de salud ambiental en relación al consumo.

Un Foro Ciudadano y un Observatorio del Consumo

Será el Consejo Regional de Consumo el órgano de seguimiento de la Estrategia con un formato ampliado respecto al actual. Sin embargo, habrá nuevas herramientas como el Foro Ciudadano de Consumo.

El objetivo de este foro será potenciar el debate y conocimiento ciudadano o fomentar la interrelación entre las administraciones y los agentes sociales. Velará por integrar las diferentes visiones o estrategias bajo la dirección del Observatorio regional de Consumo que hoy todavía encontramos vinculado a la Dirección General de Salud Pública (Sanidad) en la web de la Junta castellanomanchega, pero que en la nueva estrategia tendrá funciones ampliadas.

Será un órgano colegiado para “promover e impulsar la elaboración de estudios técnicos y encuestas sobre las dinámicas y los hábitos de consumo en Castilla-La Mancha”. El Observatorio del Consumo servirá para “planificar las políticas más adecuadas”.

Otra de las herramientas será el reconocimiento de las buenas prácticas con distintivos en este ámbito. En realidad, esto último ya no es nuevo, los primeros galardones ya se entregaron en septiembre de 2020.

Consumo accesible e inclusivo y formación contra las nuevas amenazas derivadas de la digitalización

Castilla-La Mancha quiere garantizar el acceso al consumo de las personas en situación de vulnerabilidad en su Plan Estratégico de Consumo Responsable. Es uno de sus puntos fuertes.

Para eso será necesario realizar antes un diagnóstico general de consumo, vulnerabilidad e inclusión social en la región. Se trata de determinar cuáles son los diferentes colectivos vulnerables y qué barreras encuentran para ejercer un consumo consciente, informado y seguro.

Entre las acciones previstas a corto plazo, además del I Plan de Acción de Consumo Inclusivo, está la de incidir en la formación sobre la transformación digital sobrevenida a raíz de la pandemia.

Y es que, la COVID-19 ha propiciado la incorporación masiva de personas consumidoras a las compras y servicios en línea, y con ello, ha llegado un aumento de las estafas, las técnicas de comercialización engañosas y los fraudes en las compras en plataformas digitales.

Por un lado, se formará al personal de las OMIC en materia digital y por otro, se trabajará más en las acciones de prevención de estafas digitales.

También se incidirá en el ámbito financiero para ayudar con problemas de endeudamiento y habrá asesoramiento sobre créditos exprés, préstamos al consumo, hipotecas… para que la información sea más entendible y accesible, en especial, a las personas consumidoras vulnerables.

Otra de las cuestiones que se plantean para garantizar el acceso al consumo de las personas vulnerables es “socializar el conocimiento” incluyendo conferencias y talleres en el Foro Ciudadano de Consumo, de nueva creación.

Además, se desarrollará el incipiente programa de compra asistida, una iniciativa para ayudar a personas con discapacidad a hacer la compra en supermercados.

Fomento de la compra pública responsable y el consumo local sostenible

La propia Administración pública también se pone deberes. Lo hace a través de la compra pública responsable, integrando aspectos sociales, ambientales, éticos y de buen gobierno en los procesos y fases de la contratación realizadas por las administraciones públicas y entes del sector público.

No solo, dice el plan, “por la ejemplaridad” que se les presupone a las administraciones públicas, sino por el “significativo impulso” que sus compras pueden representar “para la supervivencia o fortalecimiento de la economía local, las pymes, o las iniciativas de economía social y/o con alto valor social y ambiental”.

Se promocionarán los mercados de consumo responsable, se divulgará el modelo de tiendas y supermercados cooperativos y se promocionarán las iniciativas agroecológicas y de fomento a la creación de redes alimentarias locales

Y de ahí que se vaya apostar por medidas de apoyo al consumo local y sostenible. No solo se fomentará la “alimentación local, saludable y sostenible” (existe una Guía de Consumo Responsable y Cambio Climático que ya se ha visto involucrada, de forma indirecta, en alguna polémica), sino que se elaborará una estrategia para evitar el desperdicio alimentario.

También se promocionarán los mercados de consumo responsable, se divulgará el modelo de tiendas y supermercados cooperativos y se promocionarán las iniciativas agroecológicas y de fomento a la creación de redes alimentarias locales. Y es que el cooperativismo de consumo, la Economía Social y Solidaria, los circuitos cortos de comercialización y el consumo de alimentos locales, los mercados sociales, el comercio justo o los instrumentos financieros alternativos, dice la estrategia "forman parte del ecosistema de propuestas e iniciativas hoy conocido como de economías transformadoras" que van a tener cada vez mayor protagonismo.

Para lograrlo, el Gobierno regional se apoyará en agentes locales y regionales como la Confederación de Economía Social de Castilla-La Mancha o en el Mercado Social de REAS para disponer de un “buen mapeo” y conocer la oferta existente. 

También se quiere prevenir la llamada ‘obsolescencia temprana’ fomentando el ‘derecho a reparar’, sin necesidad de una nueva adquisición de productos.

Apoyo al emprendimiento cooperativo y comunitario

Otra de las propuestas pasa por crear servicios público-cooperativos especializados en el apoyo al emprendimiento cooperativo y comunitario.

Podrá hacerse a través de lo que en otros lugares se llaman ‘Ateneos Cooperativos’ aunque en Castilla-La Mancha todavía habrá que ponerle nombre. Se traducirá en formación, apoyo y promoción del emprendimiento en este formato. Cada ‘Ateneo Cooperativo’ debe ser referente territorial y todos funcionarán en red.

Además, se visibilizará la oferta de las empresas y entidades de inserción sociolaboral del territorio que ofrecen bienes y servicios. Su valor es “especial”, en términos de consumo responsable.

Este Plan Estratégico de Consumo Responsable (el segundo de la región) se inspira en que se puso en marcha en el periodo 2010-2014 y desarrolla la Ley del Estatuto de las Personas Consumidoras en Castilla-La Mancha. Una ley que, por primera vez, incorpora nuevos derechos de las personas consumidoras en relación a la sostenibilidad y la inclusión social. 

Por cierto, que algunas de las medidas que contempla este plan tendrán después un desarrollo normativo propio. En concreto, el Observatorio de Consumo, la Comisión Regional de Coordinación interdepartamental en materia de Consumo o la Red Pública de Recursos Locales de Consumo.

Y todas ellas van a obligar a modificar la propia Ley del Estatuto de las Personas Consumidoras, que data de marzo de 2019. Lo que se hará será ampliar el plazo para su desarrollo reglamentario, que se establece ahora en un máximo de tres años.

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