La cadena de alimentación “sostenible” Ametller Origen se querella contra seis ecologistas por criticar su proyecto
Josep Ametller, el propietario de la cadena de alimentación y supermercados “sostenibles” Ametller Origen, ha decidido dar un paso más en el conflicto que libra con diversas asociaciones ecologistas que se oponen al Agroparc, un macrocomplejo de 258 hectáreas que la empresa construye en el municipio de Gelida, de apenas 8.000 habitantes.
Ametller ha solicitado un acto de conciliación con media docena activistas de distintas entidades que forman parte de la plataforma opositora StopAgroparc. Se trata de un trámite al que obliga la ley como paso previo a la presentación de una querella por injurias y calumnias contra los ecologistas.
Ametller considera que los ecologistas le han atribuido los delitos de inducción a la prevaricación de funcionario público, cohecho y tráfico de influencias por una publicación en el perfil de Instagram de la plataforma, que contaba con apenas 2.500 seguidores en el momento de los hechos.
Según el escrito de la querella, al que ha tenido acceso elDiario.es, las frases publicadas que le atribuyen los delitos mencionados son las siguientes:
- “Ametller Origen puede saltarse la ley”.
- “Continúan excavando dentro de una zona protegida. Sin autorización efectiva. Sin medidas compensatorias”.
- “A pesar de las advertencias y las medidas cautelares, la Generalitat y el director general de Medio Ambiente miran hacia otro lado”.
- “A un vecino no le dejarían ni levantar una pared. A una empresa privada le dejan destruir un hábitat protegido. Nos preguntamos por qué no todos somos iguales ante la ley”.
Jordi Asensi, uno de los querellados y miembro de la entidad Bosc Verd, que participa en la plataforma que se opone al proyecto, considera que la querella interpuesta es una “medida intimidatoria”. “En 40 años de activismo ecologista no me habían puesto una sola querella”, añade en conversación telefónica.
Fundada en 2001, Ametller Origen se ha expandido a gran velocidad en Catalunya durante los últimos años: en 2025 facturó 802 millones, el 18% más que el año anterior y casi el doble que en 2022, gracias a una red de 147 tiendas repartidas por la comunidad y Andorra.
La compañía ha crecido presentándose como una empresa de productos “sostenibles” y “sin intermediarios”. En 2014, sin embargo, decidió retirar este último eslogan de sus tiendas después de las quejas de algunos clientes porque buena parte de los productos ofertados no eran de proximidad. En 2022, Unió de Pagesos, el principal sindicato de ganaderos y agricultores de Catalunya, denunció que la empresa se anunciaba en Google como un supermercado ecológico sin serlo.
Un proyecto polémico
El proyecto Agroparc se ha convertido en una de las grandes prioridades de esta cadena alimenticia, que pretende construir en Gelida “el primer distrito agroindustrial de energía positiva y CO2 negativo”. El proyecto prevé una inversión de 180 millones para un complejo que preveía ocupar 258 hectáreas, casi 650 campos de fútbol.
Ametller Origen está construyendo el complejo en una zona a las afueras de Gelida que, hace tres años, era totalmente verde y estaba formada por campos, viñas, masías y caminos de tierra para pasear. La intención es emplazar ahí la sede central de la compañía, plantas de producción y logística, campos de cultivo y pastoreo para 400 ovejas y 400 cabras, un hotel rural, una casa de colonias, un centro de investigación y una tienda de la empresa.
El proyecto tiene el apoyo de la Generalitat —que lo declaró proyecto estratégico— y del Ayuntamiento del municipio, pero ha recibido el rechazo de un centenar de entidades ecologistas, incluida Greenpeace, y también de Unió de Pagesos. “Es un auténtico despropósito”, señalaba a esta redacción hace tres años Maria Rovira, responsable de Urbanismo del sindicato. “Va a ser un gran parque temático”, remachaba.
La empresa anunció su plan a finales de 2016, y desde entonces el proyecto ha ido avanzando de manera intermitente. En febrero de 2018 se paralizó y fue retomado de nuevo en otoño de 2021. Desde entonces ha habido modificaciones tanto de la normativa urbanística como del complejo que se prevé construir. En julio de 2025 llegaron los camiones y empezaron a mover tierras.
Una vez el complejo esté en pleno funcionamiento, se calcula que llegarán al menos 200 camiones diarios a la zona, según un cálculo que sale del propio estudio de movilidad que hizo Ametller Origen.
Los ecologistas, así como expertos del Servicio de Fauna y Flora del Govern, consideran que el proyecto romperá un conector ecológico entre espacios naturales protegidos y afectará el área de caza del águila perdicera, una especie protegida y en peligro de extinción.
Actualmente hay dos procedimientos en los juzgados contencioso-administrativos contra el proyecto: uno por el convenio entre el Ayuntamiento y la empresa para construir el macrocomplejo y otro contra las modificaciones urbanísticas que han permitido ponerlo en marcha.
“Es extremadamente grave que, en lugar de responder a las advertencias medioambientales, Ametller Origen haya decidido presionar a personas concretas en un intento de desactivar la acción reivindicativa”, ha señalado la plataforma StopAgroparc en un comunicado.
Este periódico se puso el jueves por la mañana en contacto con Ametller Origen, que al final del día no había respondido a la solicitud para comentar esta publicación.
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