Salvador Illa vuelve a coger las riendas del Govern: “Sé lo que Catalunya necesita, y lo haremos”
El president ha vuelto. Salvador Illa ha regresado este lunes al Palau de la Generalitat tras un mes de baja médica debido a la infección que le impidió caminar. “Sé lo que Catalunya necesita, sé lo que hay que hacer, y lo haremos”, ha afirmado Illa en una comparecencia ante los medios.
En su discurso de vuelta al trabajo, Illa ha redoblado el compromiso del Govern para mejorar los servicios básicos, con mención expresa a Rodalies, cuya crisis dura ya un mes. “Nos hemos fijado un rumbo de exigencia y ambición en Rodalies, la red viaria y el conjunto de servicios públicos que ejecutaremos de manera exhaustiva, metódica y rigurosa”, ha aserverado.
El president se ha comprometido a ofrecer “soluciones, certezas y la verdad”, si bien ha reconocido que el contexto es complicado, tanto por los problemas que afronta el Govern como por el auge de fuerzas de extrema derecha, a las que no ha mencionado explícitamente.
“Soy muy consciente del malestar que sienten muchas familias y jóvenes cuando afrontan dificultades como acceder a una vivienda o la angustia que provocan las emergencias climáticas que estamos viviendo”, ha recalcado Illa, para a renglón seguido llamar a impedir “que nadie lo aproveche para enfrentarnos unos con los otros”.
“Debemos hacer desaparecer el miedo que algunos nos quieren inocular para su beneficio propio”, ha recalcado Illa, que ha situado la política como la herramienta para “transformar los valores de humanidad en beneficios tangibles para mejorar la vida de todo el mundo”.
Tras agradecer lo hecho a los servicios médicos y ensalzar el sistema de salud pública, el president también ha querido expresar un aprendizaje de su hospitalización: “Las cosas importantes de la vida no tienen precio, no se pueden comprar con dienro: la familia, la amistad y la salud”.
El president ingresó el 17 de enero en el Hospital Vall d'Hebron con un fuerte dolor en las piernas. Lo que parecía una lesión ligada al ejercicio físico (el jefe del Govern sale a correr todos los días), resultó ser una infección bacteriana que le ha mantenido un mes fuera del foco. Illa se ha recuperado primero en el hospital y después en casa con tratamiento antibiótico y rehabilitación.
Illa vuelve a coger las riendas del Govern en un momento complejo para el Ejecutivo, que no deja de acumular frentes sin resolver. A la crisis de Rodalies se le han sumado las protestas del profesorado, sanitarios y agricultores, y hasta un temporal de viento con rachas inéditas en varios municipios y que dejó una víctima mortal.
Los planes iniciales del Govern pasaban por empezar 2026 con los presupuestos encarrilados, pero la crisis de los trenes y el pacto por la financiación han alejado a los socios de investidura, ERC y los Comuns.
Por su lado, el primer partido de la oposición, Junts, ha reclamado al president que se someta a una cuestión de confianza si hace oídos sordos al Parlament y no cesa a la consellera de Territorio, Sílvia Paneque, por la crisis de Rodalies.
Para enmendar la situación, Illa retoma su agenda institucional con una de las prioridades del Govern y la principal reclamación de los Comuns: la vivienda. Después de que el sábado los expertos avalaran el freno a la compras especulativas, el president firmará este lunes un acuerdo con la Conferencia Episcopal Tarraconense para destinar inmuebles de la Iglesia a vivienda social.
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