Ryanair negó a una empleada el permiso para cuidar a sus hijas el día que cerraron los colegios por el temporal: “Elegiste trabajar en esto”
El pasado miércoles 4 de febrero, día en que se cerraron prácticamente todos los colegios de Andalucía por la llegada de la borrasca Leonardo, Ryanair denegó el permiso para ausentarse de su puesto de trabajo en Málaga a una madre soltera con dos hijas de 3 y 5 años a su cargo. Inicialmente, la empresa le negó el permiso retribuido, y después se ha negado a considerar que, al menos, ese día de ausencia se le impute a un día libre sin remunerar. El pasado lunes, la responsable de recursos humanos le dijo que el cuidado de los hijos no es problema de la empresa: “Elegiste trabajar en el sector de la aviación”.
El sindicato USO cree que la ausencia de María [nombre ficticio] está justificada porque las niñas no son autónomas. Denuncia la vulneración del derecho a atender a sus hijas, del derecho a la igualdad de trato (pues otras trabajadoras sí han disfrutado de la alternativa del día libre no remunerado) y una discriminación de género. “No existía una alternativa razonable para la atención del familiar”, señalan en una denuncia ante la Inspección de Trabajo: “Sumar un descuento en el salario de la trabajadora, además del reproche disciplinario que conlleva” sería “manifiestamente discriminatorio”. El sindicato recuerda que la Directiva europea para la conciliación de la vida familiar y profesional garantiza el derecho a ausentarse del trabajo “por causa de fuerza mayor por motivos familiares urgentes o inesperados”.
Por ahora, Ryanair sigue considerando su ausencia como no justificada (“no show”), lo que implica una falta grave que puede suponer una amonestación por escrito o hasta tres días de suspensión de empleo y sueldo (sin perjuicio de la deducción de la ausencia). “No había ninguna limitación de movimiento por las autoridades competentes. El hecho de que tengas niños no justifica tu solicitud”, le dijo en una reunión mantenida el lunes. “¿Qué querías que hiciera? ¿Que los dejara solos? ¿Cuál es el procedimiento?”, preguntó ella. “No es mi problema. Es tu responsabilidad”, replicó la responsable de recursos humanos, según ha podido acreditar este medio. Cuando la mujer admitió que los niños eran su prioridad y el representante del sindicato USO recordó la conciliación familiar, la responsable de recursos humanos replicó: “Elegiste trabajar en el sector de la aviación”.
La empresa alega que el mismo miércoles, a las 12:51, llamó a la trabajadora pero que ella no quiso hablar. “Te di la oportunidad y colgaste el teléfono. Es inaceptable”, le reprochó el lunes la representante de la empresa, asegurando que su intención con la llamada era ofrecerle el día libre. La mujer asegura que estaba atendiendo a las niñas, y cree que si la intención era esa (como ella misma había propuesto), se lo podría haber dicho en cualquiera de los mensajes que se intercambiaron en la jornada previa, en los que la actitud de la empresa fue denegar cualquier posible ausencia.
USO denuncia que ese día se produjeron otros dos casos similares en Málaga. En el otro que este medio ha podido constatar se repite el mismo patrón en la reunión con la empresa. La trabajadora explica que debía atender a sus hijos pequeños, y la responsable de recursos humanos insiste en que no tenía el permiso y le reprocha que no atendiera su llamada. “Ese día no estaba activa y además no atiendo llamadas de números desconocidos, salvo que sean de Irlanda, Inglaterra o Crew room [de donde suele llamar Ryanair]”.
Ryanair no ha respondido a las preguntas remitidas por este medio.
Denuncia ante Inspección de Trabajo
María, asesorada por el sindicato, ha denunciado el caso ante Inspección de Trabajo. La denuncia hace un relato documentado del desencuentro entre esta trabajadora y la empresa durante la tarde del 3 de febrero, previa al impacto de la borrasca Leonardo sobre Andalucía.
A las 13:46 solicitó que se le asignara el día para cuidados familiares, a la vista de las comunicaciones que se estaban enviando por iPasen, la plataforma web de la Junta de Andalucía, y de las informaciones de prensa que anunciaban de la suspensión de clases.
Más tarde, a las 15:10, la mujer recibió un correo de la dirección del colegio en el que se confirmaba que la actividad lectiva presencial quedaba suspendida al día siguiente ante la elevación de la situación operativa 2 del Plan de Emergencias de Andalucía. “Por favor, no acudan al centro educativo”, terminaba el mensaje. Cinco minutos después la mujer escribió a la empresa solicitando permiso para quedarse con sus hijas “debido a la suspensión de las clases”, reenviando la comunicación del colegio.
También solicitaba que le fuera retribuido puesto que entraría, según ella, en el artículo del Estatuto de los Trabajadores que concede hasta cuatro días por “imposibilidad de acceder al centro de trabajo” debido a las “recomendaciones, limitaciones o prohibiciones al desplazamiento” o “riesgo grave e inminente”, que incluye fenómenos meteorológicos adversos. También alegaba causa de fuerza mayor, por “motivos familiares urgentes relacionados con familiares o personas convivientes”.
La empresa le denegó el permiso retribuido, recordando que no había limitaciones o prohibiciones de desplazamientos en la zona. El 3 de febrero la Junta de Andalucía pidió (pero no ordenó) restringir los “desplazamientos no esenciales” desde la madrugada del 4 de febrero hasta la medianoche del día 5, especialmente en zonas con avisos meteorológicos activos (incluyendo Málaga y la Costa del Sol). “Lejos de esto, el hecho de que el colegio de tus hijas esté cerrado no justifica tu solicitud”, le contestó la responsable de recursos humanos.
El intercambio de mensajes no paró ahí. “Como bien sabes soy madre soltera de dos niñas de 3 y 5 años. Puesto que no hay colegio tengo que estar en casa con ellas cuidándolas”, insistió la trabajadora, antes de recordar que el permiso climático concede cuatro días retribuidos en situaciones de alerta meteorológica. Y replicó la empresa: “Entiendo que seas madre soltera, pero esta situación no cualifica para el permiso retribuido que estás solicitando”.
“Obligada a seguir disponible”
El 4 de febrero decenas de miles de niños y niñas andaluces se quedaron en casa. Y entre ellas, las dos hijas de la trabajadora, con ella. Ese mediodía, a las 12:51 la trabajadora recibe una llamada de la empresa. Responde, pero para decirle que no podía hablar en ese momento. Más tarde, escribe de nuevo a Ryanair: les dice que las circunstancias la obligan a quedarse en casa con sus hijas y propone una alternativa: trasladar su día libre al 4 de febrero, recordando que esa ha sido la solución aplicada a otras madres en situación similar.
Pero Ryanair no cede: al día siguiente le niega el cambio y le afea la supuesta negativa a abordar la cuestión por teléfono, a pesar de que “estaba obligada a seguir disponible”. Según la explicación que le ha dado después, el propósito de la llamada era precisamente ofrecerle el cambio de día libre.
El pasado lunes la trabajadora fue convocada a una reunión. En ese encuentro, muy tenso, la mujer recordó sus circunstancias, y preguntó a Ryanair por qué sigue considerando que faltó a su puesto sin justificación. Ryanair insistió en que no había ninguna limitación de movimiento por las autoridades competentes. El sindicato está valorando si presenta una denuncia por el “trato denigrante”.
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