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Berlinale

Tom Morello reivindica a los Judas Priest con un documental: “Qué bien hablar de tu banda favorita y luchar contra el fascismo a la vez”

Rob Halford y Tom Morello en la Berlinale

Javier Zurro

Berlín —
15 de febrero de 2026 22:11 h

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“Las mejores baladas son de grupos heavy”, cantaba Ojete Calor en 0,60 para reírse de un lugar común repetido hasta la saciedad. Ese que subraya la sensibilidad de las bandas de heavy para hacer las mejores canciones románticas es solo uno de los tópicos a los que dicho género musical se ha tenido que enfrentar. La mayoría de ellos no eran tan amables. La opinión pública ha visto al heavy metal muchas veces como un estilo basto, de gente simple, que se basa en gritos y que defiende con sus letras la violencia, el consumo de drogas y actitudes antisistema. Una música, además, tremendamente masculina y machirula.

Sin embargo, cuando uno observa a una de sus bandas más emblemáticas, Judas Priest, se da cuenta de que todos esos clichés son falsos. Y lo son porque gente como los miembros del grupo nacido en Brimingham quisieron que lo fuera. Así lo demuestra el documental The ballad of Judas Priest, que se convirtió en el evento de la Berlinale del domingo. Un trabajo que no sorprende en las formas, pero que coloca todas las piezas para entender la influencia del grupo que, junto a Black Sabbath, cambió la música y puso el heavy metal en el lugar que le correspondía.

Un filme que da voz a sus miembros, cuenta sus rencillas internas, sus subidas y bajadas, pero que sobre todo rompe los estereotipos sobre el heavy metal. Lo hace centrándose, sobre todo, en la homosexualidad de su líder y cantante, Rob Halford, la primera estrella de este tipo de música que contó públicamente que era gay. Lo hizo en una entrevista que rompió todos los moldes y que convirtió a Judas Priest y al heavy en un sitio gayfriendly. 

Halford explica cómo durante muchos años tuvo que ocultar su identidad sexual, y cómo el contarlo fue una liberación que hizo que hasta pudiera bromear sobre ello. “Soy el tipo gay de la banda”, dijo cuando Judas Priest fue aceptado en el paseo de la fama de la historia de la música, uno de los momentos cumbres del documental.

The ballad of Judas Priest también desmonta otros estereotipos, como que el heavy no es inclusivo, y también defiende con uñas y dientes su condición de clase. La banda, y el heavy, siempre han representado a aquellos trabajadores a los que muchas veces la música dejaba de lado. Y por ello, una canción como Breaking the law se usó como himno en las manifestaciones contra Margaret Thatcher y fue vista como un canto a rebelarse contra el gobierno conservador y sus medidas contra el estado de derecho.

El cariño con el que trata el documental a la banda se entiende cuando uno ve que está detrás de la cámara Tom Morello, el también músico y miembro de Rage against the machine que debuta en la dirección con este trabajo en donde también participa como uno de los rostros que opinan sobre la importancia de la banda en la historia de la música.

La banda de heavy metal Judas Priest

Morello, que en los últimos meses se ha convertido en uno de los azotes culturales contra Donald Trump, ha sido la estrella de la jornada de la Berlinale. En la rueda de prensa para hablar de su película, acompañado del propio Rob Halford, habló del tema del festival, el compromiso político de los artistas. Y no decepcionó. “Qué tiempo para estar vivo y poder hacer un documental sobre tu banda favorita y luchar contra el fascismo a la vez”, lanzó ante la ovación de la sala de prensa y volver a subrayar que “la propia existencia de Judas Priest es política”. “En su público no había estereotipos. Sí, había gente como yo, pero había parejas gais y gente de todo tipo. Y esa comunidad es un modelo para cómo debemos ser”, añadió.

Halford completó diciendo que nunca ha podido evitar hablar de las cosas que le afectan y le enfadan. “Lo he hecho siempre. Intento evitar los mensajes explícitos, pero esos mensajes siempre han estado ahí”, dijo el cantante, que también hizo un alegato sobre la importancia del arte ahora mismo. “La música es más importante que nunca para apagar la locura de este mundo. La música es fantasía, te hace escapar, te da confort, crea relaciones irrompibles… tiene infinitas posibilidades. Nunca quise tener una responsabilidad, pero ahora la tengo conmigo mismo, con mis fans, con la banda… y todo eso conecta con cómo la música afecta a nuestras vidas”, confesó.

El director y líder de Rage against the machine volvió a reincidir en cómo fue Judas Priest la banda que le hizo amar la música, y fue también porque, para él, fueron “los creadores del heavy como un evento cultural”. “Crearon la comunidad del metal. Es como con el hip hop, no es solo la música, sino que es algo cultural que tiene que ver con cómo te vistes, con una actitud. Y en ese sentido el heavy metal lo inventaron ellos. Nunca hubiera sido músico sin su influencia. Yo siempre fui el único negro del heavy metal, y esta película muestra que los estereotipos sobre el género son erróneos, porque el heavy trasciende todos esos estereotipos cuando se hace bien”, zanjó.

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