La madre que llevaba una semana encerrada con su hija en el consulado de Uruguay en Barcelona entrega la menor al padre

Concentración de apoyo a la madre de la menor ante el consulado de Uruguay en Barcelona

Fin a una semana de encierro en el consulado de Uruguay de Barcelona. La madre que permanecía desde el pasado viernes junto a su hija sin salir de la sede diplomática de Uruguay de Barcelona ha entregado este viernes pasadas las 12:30h. la menor a los Mossos d'Esquadra. La policía catalana ha llevado a la niña con su padre, tal y como había ordenado la jueza de Vielha (Lleida) que decidió sobre la custodia de la niña. El caso provocó un conflicto diplomático entre Uruguay y España porque el cónsul, al igual que la madre, se negaba a hacer efectiva la sentencia.

La sentencia sobre la custodia de una menor deriva en un conflicto diplomático entre España y Uruguay

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La madre ha tomado la decisión de entregar a la niña después de que la jueza le advirtiera este mismo viernes de que si no cumplía antes de las 14:00h. con la sentencia que otorgaba la guardia y custodia de la menor al padre podría incurrir en un delito de desobediencia a la autoridad judicial. Una patrulla de agentes de los Mossos d'Esquadra y un equipo de psicólogos permanecía en el rellano del consulado desde el lunes para dar cumplimiento a la decisión judicial en cuanto la madre o el cónsul decidieran dejar salir a la menor del consulado.

Tras tres años de litigios, que incluyeron una denuncia por maltrato y abusos sexuales contra el padre que fue archivada, la jueza de Vielha –donde residía la pareja antes de que la madre se fuera en 2016 a Uruguay, su país de origen, con la niña– sentenció el pasado mes de septiembre que la guardia y custodia recayeran íntegramente en el hombre. La patria potestad se mantenía para ambos progenitores, con visitas semanales de dos horas para la madre en el punto de encuentro que los servicios sociales tienen en la capital de la Val d'Aran. Hasta entonces la situación era la opuesta, es decir, la custodia para la madre y visitas semanales para el padre.

La fecha para la entrega de la menor era el pasado viernes y la jueza decidió que se hiciera en el consulado de Uruguay de Barcelona dado que el cónsul es "de la máxima confianza de la madre". La intención era que la madre, en caso de no querer ver al padre, pudiera dejar a la niña con el cónsul (ambos se conocen desde hace años) mientras esperaban la llegada del padre. Sin embargo, la madre y el cónsul, en contra de la decisión judicial, permanecieron junto a la menor desde el viernes en las oficinas del consulado, que no dispone de una vivienda oficial.

El caso empezó con una denuncia del padre contra la madre por sustracción de la menor, a la que siguió otra de la madre contra el padre por abusos sexuales a la niña y maltrato. La justicia uruguaya decidió finalmente que la mujer y su hija debían regresar a España por ser el lugar donde se habrían producido los hechos denunciados y así lo hicieron en verano de 2018.

La Audiencia de Lleida confirmó en septiembre de 2018 el archivo de la denuncia de la madre contra el padre, y le exculpó de todos los delitos. Los jueces rechazaron las alegaciones de la madre de que los informes de los psicólogos catalanes que descartaban su versión no eran válidos por haber empleado el SAP, un método pseudicientífico desaconsejado por el Consejo General del Poder Judicial, y remarcaron que la mención a esta teoría en los dictámenes era "subsidiaria".

Así, los jueces concluyeron que los psicólogos catalanes emplearon "la metodología expresa para la elaboración del informe pericial, que incluye la lectura y estudio del expediente judicial, entrevistas y declaración de la menor y sus padres, con sometimiento a las correspondientes pruebas psicológicas". Los forenses y los jueces de Lleida también descartaron los informes de los psicólogos uruguayos que sí veían indicios de abusos por carecer de "la imparcialidad, neutralidad y objetividad" necesarias para constituir un informe pericial válido en una causa judicial. Además de los psicólogos, tanto el pediatra como la maestra de la niña en Vielha descartaron los abusos denunciados.

Una vez cerrada la causa penal, se retomó la causa civil por la custodia de la menor, en la que la jueza de Vielha decidió traspasarla al padre. La jueza reconoció en la sentencia que la resolución del caso es "traumática", pero justificó el cambio en favor del padre porque "es la vía menos traumática posible para la menor".

La resolución incluía valoraciones contra la madre, de la que se decía que "no ha tenido inconveniente en utilizar la vía penal para conseguir los objetivos de la vía civil, la custodia definitiva y alejar a la menor del padre". Y recogía además los comentarios críticos con la madre que hicieron los psicólogos del equipo de asesoramiento técnico de la familia del departamento de Justicia de la Generalitat, que describieron a la mujer como "alguien que interfiere en el vínculo con el padre, con una práctica alienadora nociva para la menor y que empeora cada día que pasa".

Tras una semana de encierro en el consulado, la madre ha hecho efectiva la sentencia, que es recurrible ante la Audiencia de Lleida.

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