Así puedes ayudar a los animales sin hogar durante el estado de alarma

Gato en el centro de adopción de Barcelona. Foto: Eva San Martín

En plena pandemia de COVID-19, las protectoras y refugios de animales en España han tenido que cambiar sus horarios, sus rutinas y reducir su actividad al mínimo. Esto complica aún más el trabajo de los voluntarios y también la vida de los entre 100.000 (según la Fundación Affinity) y 300.000 (según los cálculos de las propias protectoras) perros y gatos que viven en estos centros en España.

"Ni las adopciones ni las acogidas de animales sin hogar están en principio prohibidas por el estado de alarma; aun así los centros de protección de animales trabajan solo con servicios mínimos y con las máximas condiciones de seguridad", explica Sergio García Torres, director general de Derechos de los Animales, un organismo creado por la vicepresidencia segunda del Gobierno. Esto se traduce en que no podemos ir a una protectora para conocer a gatos y perros ni, claro está, interaccionar con ellos tal como exigen los protocolos de adopción y acogida de estos centros.

"Por eso, en la práctica, solo siguen en marcha los procesos de adopción y acogida que ya estaban en trámite antes del estado de alarma, que no se han paralizado", dice García Torres. Ahora bien: incluso en estos casos, lo normal es que sea un responsable del centro el que se desplace a nuestra vivienda, y no al revés. Y que el animal sea entregado a su nueva familia respetando la distancia de seguridad de al menos un metro entre personas.

Otra cosa es iniciar una adopción o una acogida de un perro o un gato durante el estado de alarma: la mayoría de las protectoras han paralizado estos trámites porque no pueden garantizar que se sigan los protocolos, ni pueden hacer el seguimiento que muchas exigen antes de entregar a un animal en adopción o en acogida. De ahí que, en la práctica,muchas protectoras no estén dando animales ni en adopción ni acogida

Además es un modo de frenar la picaresca: "Queremos evitar que nadie adopte un perro ahora solo para sacarlo a pasear", señala García Torres. De hecho, los paseos (cortos) con perro son una de las excepciones del estado de alarma, y están permitidas. Por otro lado, cabe destacar que el estado de alarma no ha dado lugar a una epidemia paralela de abandonos de animales de compañía. Era uno de los grandes miedos. Pero España no ha seguido la tendencia de abandonos de animales que se produjo en China o Italia al estallar la pandemia, consecuencia del pánico.

"Aunque al principio hubo casos, por suerte el abandono de animales durante la emergencia del coronavirus se ha paralizado: los ciudadanos han entendido que ni gatos, ni perros, ni ningún otro animal de compañía supone riesgo alguno de contagio de la COVID-19", apunta el responsable de bienestar animal, quien está en contacto directo con cientos de protectoras en España. [En estos artículos te contamos por qué tu gato no puede contagiarte el coronavirus, y tu perro tampocotu perro tampoco].

Ayuda para gatos y perros sin hogar durante la pandemia

La crisis del coronavirus parece haber despertado lo mejor de nosotros. Y la solidaridad con los animales sin hogar no es una excepción. Un ejemplo lo constituyen las asociaciones que cuidan del bienestar de las personas y sus animales durante la emergencia. Pero no es el único: la Dirección General de Derechos de los Animales ha puesto en marcha un programa de casas de acogida solidarias para los animales de las mujeres víctimas de violencia machista.

"Hay mujeres víctimas de la violencia machista que no se querían ir de casa y dejar a sus animales con sus maltratadores", explica García Torres, que está coordinando esta iniciativa. Hasta el momento, el programa ha recibido en torno a un centenar de solicitudes, y más de 500 personas en toda España se han ofrecido como casas de acogida. Por el momento, entre diez y quince animales ya han están a salvo con estas familias.

Hay más formas: apoya a las protectoras y alimentadoras de colonias. Los centros de protección hacen una labor de servicio público imprescindible. Estos animales siguen necesitando medicamentos, comer y mantenerse calientes. Por eso es tan importante colaborar con las asociaciones, con dinero o donaciones puntuales de alimentos, para que sus voluntarios puedan seguir ocupándose de todo el trabajo que hacen de forma altruista.

Lo mismo ocurre con los gatos que viven en la calle en Españagatos que viven en la calle. La alimentación -el 95% de las alimentadoras de gatos de colonias son mujeres, señala el responsable de bienestar animal-, cuidado veterinario y rescate de estos animales suponen otras de las excepciones del estado de alarma; y todas ellas están permitidas, como remarcó el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez en el Congreso.

El objetivo: tejer una sociedad civil fuerte y solidaria que proteja a todos sus ciudadanos, sean de la especie que sean. No nos olvidemos de ellos, ni ahora ni cuando pase la pandemia: todos buscan una familia que los quiera, y un hogar donde ser felices.

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Publicado el
8 de abril de 2020 - 22:22 h

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