¿Tu propósito de año nuevo es volver a la lectura? Según la psicóloga Elena Daprá: “Leer diez minutos al día ya es suficiente”
Retomar la lectura o leer más es un clásico en las listas de propósitos de cara al nuevo año, pero en un mundo de estímulos constantes en forma de ‘likes’, notificaciones o acertadas recomendaciones del algoritmo, no siempre es fácil encontrar el momento de quedarse a solas con un libro. Estas son las claves de la psicóloga Elena Daprá para lograr volver al papel:
Lee con honestidad
“Lo primero es quitarle solemnidad a la lectura”, asegura Daprá, que recomienda priorizar los propios gustos antes de enfrentarse a la lista de los mejores libros del año o a grandes clásicos. “No hay que empezar por ‘el gran libro pendiente’, sino por algo que genere placer inmediato: relatos cortos, ensayo ligero, novela breve o incluso releer un libro que en su día nos gustó”, defiende. “El cerebro necesita volver a asociar la lectura con disfrute, no con exigencia ni rendimiento”.
Encuentra el momento
No hace falta estar jubilado o de vacaciones para ser lector. En palabras de la psicóloga: “Leer diez minutos al día ya es suficiente para reactivar el hábito”. Lo importante no es el tiempo ni la cantidad de páginas, sino la constancia en la creación de un “contexto amable: elegir bien el momento del día, reducir estímulos alrededor y leer por placer, no por obligación cultural”, según la experta.
Acepta la falta de concentración
Otro de los consejos de Daprá es “aceptar que al principio cuesta concentrarse y forma parte del proceso, no es un fallo personal”. Después de horas acostumbrados a la fragmentación de la atención y la recompensa inmediata de las pantallas, la psicóloga explica que es común sentir impaciencia al abrir un libro. “Las pantallas hacen que sostener la atención en una sola tarea, como leer, resulte más difícil. No es que hayamos perdido la capacidad de concentración, es que la estamos usando en otro formato”, valora. “La lectura exige un ritmo más lento y profundo, y por eso al principio puede generar inquietud pero con práctica, el cerebro vuelve a adaptarse”, asegura la psicóloga.
“Suele ser más sencillo retomar la lectura cuando ya fue un hábito, porque el cerebro conserva esa huella: sabe lo que es leer y disfrutar leyendo. Pero también es muy posible engancharse por primera vez en la edad adulta si se empieza sin expectativas rígidas”, valora la experta, que afirma que la lectura favorece la regulación emocional, reduce el nivel de activación mental y mejora la capacidad de introspección.
“Leer nos saca del modo reactivo y nos devuelve a un tiempo interno más lento, algo muy necesario en un contexto de sobreestimulación constante. Además, fortalece la atención sostenida, la empatía y la capacidad de simbolizar lo que sentimos”, enumera. “No es solo un hábito cultural: es una forma de cuidado psicológico”, concluye.
2