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ENTREVISTA

Hens, el artista que canta sobre las mudanzas de una “generación que pelea para conseguir independizarse”

Hens presenta 'Una mudanza', su tercer disco

Francisco Gámiz

26 de enero de 2026 21:56 h

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La mudanza siempre ha supuesto uno de los momentos más significativos en la vida de una persona, sobre todo cuando eres joven y ello implica la independencia: abandonas la que hasta entonces ha sido tu casa, dejas atrás la seguridad que proporciona vivir con tus padres y abrazas un lugar desconocido que esperas que se convierta en tu nuevo refugio. Ahora, sin embargo, pasar por solo una mudanza supone un privilegio. Las nuevas generaciones, más precarias, no lo tienen tan fácil para mudarse, y quien puede permitírselo está obligado a cambiar constantemente de piso huyendo de la especulación inmobiliaria.

En una época en la que los traslados son cada vez más frecuentes por las dificultades para asentarse en una casa propia, el cantante madrileño Antonio Hens (1998), criado en Segovia, ha basado su tercer álbum de estudio en lo que supone pasar por uno de ellos. El disco, titulado Una mudanza, nace bajo una idea clara: el artista ha vivido en tantos sitios diferentes en los últimos años que a veces se ha olvidado de cuál era su hogar. “Por lo que veo en mi entorno, todos estamos en las mismas, no sabemos muy bien todavía cuál es nuestro sitio definitivo”, explica Hens a elDiario.es, y sostiene que “cualquier persona entre 20 y 30 años se ha comido por lo menos un par de mudanzas”.

“Mudarse de un sitio a otro implica muchas cosas: no solamente cambiar de casa, sino también de barrio, de vecinos, de compañeros de piso, de costumbres incluso y de rutina. Y suele significar un cambio importante”, cuenta el artista, que buscaba recoger en el álbum “estos años de tener que estar buscando habitación y cómo encajar las piezas para encontrar un piso asequible”. “Todos los que no somos de Madrid sentimos que estamos en Madrid de paso y que en algún momento querremos volar de aquí. Otros están llegando a Madrid ahora y saben también que vienen un poco a lo mismo”, añade.

“Esa temporada en la que nos conocimos / Yo era camarero en un horario partido / Mi primera gira y mi primer tatuaje / Y querer llevarte cuando me iba de viaje”, dice en Temporada 3, Episodio 1, la canción que abre el álbum. Este título de apertura, que reúne toda la nostalgia que conlleva mirar hacia el pasado, pone la mirada en su vida como artista. “Y ahora miro el tattoo y solo pienso en borrarlo / Me voy de bolo y solo quiero cobrarlo”, canta Hens, que tuvo varios trabajos antes de dedicarse a la música. “Como casi toda la gente de mi generación, estamos ahí peleando siempre para conseguir cosas como poder independizarnos, que es más complicado”, reflexiona.

Pese a que al artista no le gusta “monetizar el arte” y que parezca que todo lo que hacen es por dinero, pues “hay una parte de pasión y de vocación que no se puede olvidar”, sí que considera “evidente” que se dedican a la música para subsistir: “Si no me pudiese ganar la vida con esto, seguiría haciéndolo, pero quizá siendo menos constante, porque tendría que buscarme otro trabajo para compaginarlo, que es algo que ya hice en su momento”. Aunque en otros gremios del sector como el reguetón está más normalizado hablar de estos temas, el cantante reconoce que “hay cierto tabú en los artistas en hablar de dinero”.

Hens debutó en la industria musical con el lanzamiento de Hensito (2021), su primer trabajo después de haber estado publicando canciones en solitario desde 2019. El éxito viral que alcanzó en redes sociales lo llevaron a firmar con Sony, discográfica con la que también acabaría editando su segundo disco, No Me Odio Tanto (2023). Pero su tercer proyecto lo lanza al mercado de manera independiente, algo de lo que está “orgulloso y satisfecho” por no depender de una multinacional y una experiencia que describe como “diferente, con sus luces y sombras”. “He sentido mucha flexibilidad a la hora de tomar decisiones y de calcular los tiempos”, apunta sobre los aspectos positivos del cambio.

A nosotros no se nos exige tanto como a las mujeres a la hora de hacer filigranas en el escenario para poder dar un buen show

Hens Cantante

El intérprete, además, destaca que “creativamente” ha sido “superlibre” a la hora de dar vida a Una mudanza: “No es que antes no lo fuera, pero ahora lo he hecho pensando en que me tenía que gustar a mí, sin querer contentar a nadie ni tener que ver o escuchar comentarios de gente que no aporta tanto a la parte creativa”. No obstante, Hens afirma que ser independiente “da vértigo” por “la parte de emprendimiento en la que tienes que coger un proyecto, financiarlo, invertir y luego ver qué pasa con ese proyecto”: “Tienes que encarrilarlo tú todo, tomar decisiones importantes como las económicas, elegir el equipo que formas... Todo sale de casa”.

En cuanto al equipo que lo rodea, el cantante señala que, “tanto en la banda como en la parte de management y de booking, la diversidad está muy presente”, siendo algo que lo “ha ayudado mucho a abrir la cabeza, a tener diferentes puntos de vista y a entender otras preocupaciones”. “Yo no estaba tan al tanto de que [personas que son gays] podían tener trabas por ser homosexuales en su día a día, que hay gente que las menosprecia o no las toma tan en serio porque van a un festival lleno de señoros y las tratan como si fueran menos”, indica Hens, sosteniendo que es algo que ha visto en su día a día y que lo ha hecho “empatizar con sus problemas”.

Aunque el autor de Una mudanza se siente “muy afortunado y agradecido” por el equipo que tiene, también es sabedor de sus privilegios por ser hombre y conoce cuál es la situación de la mujer en la industria: “Se les exige mucho más que a nosotros. Soy consciente de que partimos de un punto en el que no se nos exige tanto ni a la hora de bailar, ni de vestir, ni de cantar, ni de tener que hacer filigranas en el escenario para poder dar un buen show. Sus bases están más elevadas que las nuestras para poder llegar a ese mismo punto”. Además, Hens confiesa que hay un problema cuando “en un cartel de 25 nombres, 24 son bandas de hombres y solo hay una mujer en todo el festival”, y declara que con este tema “se está avanzando, pero muy lentamente”.

Hens, en la redacción de elDiario.es

Entre las reflexiones que se aprecian en el disco destaca la de abrazar el destino y alejar las inseguridades. “Tendríamos que practicar más el estoicismo, que consiste en dejar de prestar atención a todas las cosas que no están a nuestro alcance. Ojalá poder preocuparnos solo de aquellas cosas que nosotros podemos cambiar, y simplemente coexistir con el resto de cosas que no dependen de nosotros”, alega el cantante, que agrega que “prestamos mucha atención a cosas que no están en nuestro poder ni en nuestras manos, y nos quitan y nos absorben mucho tiempo y energía”.

Asimismo, el álbum ahonda en la idea de las expectativas, sobre todo cuando pasa el tiempo y uno tiende a cuestionarse si ha logrado lo que se había propuesto para entonces. “27 palos. Cada vez más lejos de ser una joven promesa”, escribió Hens en una publicación de Instagram el año pasado el día de su cumpleaños. El cantante cuenta a este periódico que “hay momentos en los que es difícil lidiar con las expectativas porque es algo que no podemos controlar de manera directa, así que hay que tenerlas en cuenta lo justo para no machacarse mucho”. Este concepto también se aborda en el tema El que no sabe estar con nadie, sobre aquellas cosas que no te están pasando y que sientes que deberían ocurrirte.

“Algunos se están casando / Y yo quiero salir corriendo”, canta Hens, poniendo encima de la mesa que no es necesario seguir el camino que otros han elegido. “Lo que he visto en la mayoría de mis amigos es que hay que terminar el bachillerato, hacer una carrera, el máster, las prácticas, conseguir trabajo..., y yo no he seguido ese rumbo. Nunca me he sentido muy afín a esas cosas preestablecidas en la sociedad que parece que si no las cumples eres un fracasado”, manifiesta el artista. “Mi psicóloga me dice: 'Antonio, no tienes por qué hacer lo que la gente espera de ti. También puedes ser soltero toda la vida o incluso dedicarte a ser pescador. Puedes coger lo que te haga feliz y simplemente cumplirlo”, reflexiona, concluyendo que “el camino está entre las expectativas de la gente y lo que uno quiere hacer”.

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