La AIE prevé que la caída de la demanda de petróleo por el cierre de Ormuz se concentre en el segundo trimestre
Las últimas proyecciones publicadas este miércoles por la Agencia Internacional de la Energía (AIE) estiman que la demanda mundial de petróleo se reducirá este año en 420.000 barriles diarios respecto a 2025, hasta situarse en 104 millones de barriles diarios debido al impacto económico de la guerra y el cierre del estrecho de Ormuz, lo que supone 1,3 millones menos.
El mayor deterioro se concentrará en el segundo trimestre de 2026, cuando la demanda caerá en 2,45 millones de barriles diarios, precisó la agencia con sede en París en su nuevo informe mensual.
Los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), el club de países ricos al que está adscrita la OCDE, aportarán cerca de 930.000 barriles diarios de esa caída y las economías no pertenecientes al bloque alrededor de 1,5 millones de esa reducción.
Los sectores petroquímico y aeronáutico figuran entre los más golpeados, aunque el encarecimiento de la energía, la desaceleración económica y las medidas de ahorro energético extenderán el impacto al conjunto del consumo de combustibles, según la AIE.
Por el lado de la oferta, la producción mundial volvió a retroceder en abril en 1,8 millones de barriles diarios, hasta 95,1 millones, acumulando una pérdida de 12,8 millones desde febrero, constató la AIE.
En concreto, los países del Golfo afectados por el cierre del estrecho de Ormuz produjeron 14,4 millones de barriles diarios menos que antes de la guerra, aunque parte de ese déficit está siendo compensado por un aumento de la producción y las exportaciones desde la cuenca atlántica.
Los analistas de la AIE prevén que, aunque el tránsito marítimo por Ormuz comenzase a normalizarse gradualmente a partir de junio, la oferta mundial promediará en 2026 unos 102,2 millones de barriles diarios, lo que supondría una reducción de 3,9 millones respecto a los niveles previos al conflicto.
La industria de refino también enfrenta fuertes tensiones. El procesamiento mundial de crudo caerá 4,5 millones de barriles diarios en el segundo trimestre, hasta 78,7 millones, debido a daños en infraestructuras, restricciones a las exportaciones y escasez de materias primas, explicó la AIE.
Para el conjunto del año, el volumen refinado se reducirá en 1,6 millones de barriles diarios.
A pesar de ello, según el informe, los márgenes de refino continúan en niveles históricamente elevados, impulsados por los altos beneficios en los destilados medios. Y el sector busca adaptarse mediante nuevas rutas comerciales destinadas a reemplazar las exportaciones de productos refinados procedentes del Golfo.
Las reservas mundiales de petróleo también registraron fuertes descensos, apuntó la AIE. Según datos preliminares, los inventarios globales se redujeron en 129 millones de barriles en marzo y en otros 117 millones en abril.
Las interrupciones del tráfico marítimo por el estrecho de Ormuz provocaron una caída de 170 millones de barriles en las existencias terrestres, mientras que el petróleo almacenado en buques aumentó en 53 millones.
En los mercados, el crudo North Sea Dated experimentó en abril una volatilidad inédita, con oscilaciones cercanas a los 50 dólares por barril, señaló la AIE, al constatar que la interrupción de los flujos desde Oriente Medio elevó el precio medio mensual en unos 16,5 dólares, hasta alcanzar 120,36 dólares por barril.
Los diferenciales temporales en los futuros de Brent y WTI cerraron el mes alrededor de los 5 dólares por barril, mientras que la prima del North Sea Dated frente al ICE Brent cayó desde el récord de 35 dólares registrado a mediados de abril hasta apenas 3 dólares a comienzos de mayo, concluyó la AIE. EFE
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