Sánchez saca pecho de los fondos europeos en un acto con Ribera a dos meses del fin del Plan de Recuperación
El Gobierno trata de dar contenido político al año que queda de legislatura en plena tormenta judicial y lo hace por el frente en el que se siente más seguro: la economía. Para sacar pecho de las buenas cifras macro, a pesar de los vientos de cara que llegan de Oriente Medio, el Ejecutivo ha organizado una jornada para celebrar los cinco años del Plan de Recuperación y la transformación verde y digital del país, cuando quedan solo dos meses para el final de los fondos Next Generation EU.
El próximo lunes el Gobierno, en colaboración con la Comisión Europea, celebrará en el Teatro Real el acto ‘España verde y digital: El impacto del Plan de Recuperación’, un evento que, según apuntan desde el Ejecutivo, “servirá para reflexionar sobre la transformación de nuestro país durante los cinco años de despliegue de los fondos” europeos.
El acto será inaugurado por el vicepresidente primero del Gobierno y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, y por la vicepresidenta para una Transición Limpia, Justa y Competitiva de la Comisión Europea, Teresa Ribera, la máxima representante de los socialistas europeos en el Ejecutivo europeo y, hasta 2024, la vicepresidenta ‘verde’ del Gobierno de Pedro Sánchez. Será el presidente quien clausure el evento.
El proyecto clave del mandato de Sánchez
El objetivo, apuntan fuentes gubernamentales, es hacer balance del proyecto estrella de Sánchez quien, tras la pandemia, consiguió que la Comisión Europea hiciera algo inédito: emitir deuda conjunta para financiar un ‘plan Marshall’ que permitiera reconstruir la economía. En total, España fue el segundo Estado más beneficiado por el programa, después de Italia, con 160.000 millones de euros, prácticamente a partes iguales entre ayudas y préstamos.
Finalmente, la cuantía que reciba España será inferior –102.000 millones de euros–, después de que España renunciara al grueso de los créditos (60.000 millones), una decisión que el Ministerio de Economía explicó porque el Tesoro Público puede financiarse en los mercados con unas condiciones más favorables que los bonos de la Unión Europea.
A dos meses del 31 de agosto, la fecha marcada en rojo en el calendario porque es cuando deben estar todas las inversiones y proyectos financiados con fondos europeos asignados, el Gobierno aprovechará para destacar algunos de los proyectos clave surgidos al calor de este ‘maná europeo’ y presentar a empresas beneficiadas en sectores como el energético, la tecnología médica o la economía circular. Ese impacto del Plan de Recuperación se verá también a través de la intervención de una alumna de un ciclo de Formación Profesional promovido por este programa y con la proyección de un vídeo sobre La Vega Innova, el hub de innovación agroalimentaria del Ministerio de Agricultura que, entre otras cosas, funciona como aceleradora de start-ups vinculadas al sector primario.
En La Moncloa dan una relevancia fundamental a los fondos europeos, ya que consideran que han sido los 'verdaderos' Presupuestos de Sánchez en esta legislatura. De hecho, el presidente ha llegado a rechazar un adelanto electoral por la necesidad de ejecutar al completo los 102.000 millones de euros procedentes de Bruselas.
El Gobierno está aún a la espera de que la Comisión Europea dé luz verde a la solicitud del sexto desembolso, por valor de 7.256 millones de euros, que remitió en marzo de este año. Entre otros, está pendiente de que el Ejecutivo comunitario autorice al Ejecutivo ‘saltarse’ la subida de los impuestos al diésel.
En La Moncloa está previsto solicitar el séptimo y último pago antes de que termine el verano, donde se incluirán unos 140 hitos y objetivos por valor de 27.000 millones de euros. A partir de ahí, la Comisión tendrá hasta el 31 de diciembre para autorizar el desembolso.
Según los datos de la plataforma ELISA, desarrollada por el Ministerio de Economía para hacer un seguimiento de las licitaciones vinculadas al plan, hasta el 30 de abril se han resuelto convocatorias vinculadas a los fondos europeos por valor de 67.574 millones de euros.
El reto al que se enfrenta la economía española una vez expiren los fondos es al ‘efecto precipicio’ de la inversión pública, un hundimiento repentino del impulso que ha supuesto el Plan de Recuperación. El presidente Sánchez anunció a principios de año la creación de un fondo soberano, España Crece, a través de una inyección de capital al Instituto de Crédito Oficial para movilizar hasta 120.000 millones de euros, en proyectos vinculados a las transiciones ecológica y digital, así como para aumentar la oferta de vivienda de alquiler asequible.
Si bien todavía hay poca evidencia académica sobre los efectos del Plan de Recuperación sobre la economía, en el Gobierno estiman que, gracias a su impacto, en 2031 el producto interior bruto español estará 3,4 puntos por encima de donde habría estado sin las reformas e inversiones. Algunas investigaciones ya recogen las consecuencias beneficiosas de programas como el Kit Digital a la hora de mejorar la productividad de las empresas: las compañías que solicitaron esta ayuda de hasta 5.000 euros experimentaron un incremento de su eficiencia del 1,2% un año después de percibirla, frente a aquellas que no la pidieron, según los datos del Banco de España en su Informe Anual 2025.
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