La Seguridad Social retoma la negociación sobre bajas laborales y creará un Observatorio prometido hace un año
Tras el informe de la AIReF de la semana pasada sobre bajas laborales, en el que el organismo fiscalizador criticó la “dejación de funciones” de la Seguridad Social y pidió más control sobre los trabajadores de baja médica, el Ministerio de la Seguridad Social ha reactivado este lunes la mesa de diálogo social sobre Incapacidad Temporal con los sindicatos y la patronal, parada desde hace meses. Tras la reunión, ha anunciado la puesta en marcha inmediata de un Observatorio para ahondar en sus causas, medida comprometida hace más de un año.
En concreto, la Seguridad Social ha anunciado “la puesta en marcha de manera inminente de un Observatorio Estatal de la Incapacidad Temporal (IT)” cuya finalidad será “mejorar la salud y la recuperación de las personas trabajadoras y promover una gestión más eficaz de esta prestación del sistema de Seguridad Social”.
Con esta medida, “se pretende monitorizar la situación de la incapacidad temporal de forma concertada con agentes sociales y Ministerio de Sanidad, que formarán parte del Observatorio”, ha apuntado la Seguridad Social.
Como ha afeado la parte patronal, la medida es –con otro título– la ejecución de un compromiso de diciembre de 2024, cuando se prometió formar “en tres meses” una comisión que analizara una comisión estatal, integrada por Gobierno, sindicatos y empresarios para analizar la incapacidad temporal (IT) por enfermedades comunes, incluyendo el seguimiento de las causas, la incidencia y duración de los procesos.
El Observatorio será regulado en una orden ministerial “que empezará a tramitarse de inmediato mediante una consulta pública previa”, precisan en la Seguridad Social, y tiene “vocación de tener carácter permanente”, ha afirmado el secretario de Estado de la Seguridad Social, Borja Suárez, que ha insistido en el compromiso del Ministerio con “la salud de los trabajadores”.
Malestar en los sindicatos con el informe de la AIReF
El 'número dos' de la ministra Elma Saiz ha reconocido que este lunes se retomaba la mesa de diálogo social sobre bajas por incapacidad temporal tras “una interrupción” de ciertos meses, desde finales de octubre, aunque ha apuntado que el Ministerio ha estado trababajando de manera “constante”.
Los sindicatos mayoritarios, CCOO y UGT, han criticado que se haya interrumpido este diálogo y que se haya retomado a raíz del informe de la AIReF sobre el aumento de bajas laborales por enfermedad, con el que han sido muy críticos. Las organizaciones de trabajadores han rechazado su enfoque ceñido únicamente al gasto público de la prestación y no en un análisis más amplio, que también considere la situación de los sistemas públicos sanitarios (con largas listas de espera) y la propia situación de salud de los trabajadores.
“Lo que no se puede es culpabilizar a las personas que tienen procesos recurrentes. Pensando que quien cae de baja varias veces en un año o en años sucesivos es un defraudador. Entre otras cosas, porque ahí están todos los enfermos crónicos de este país que tienen un empleo”, ha denunciado Carlos Bravo, secretario confederal de Políticas Públicas y protección Social de CCOO.
Bravo ha lamentado también el señalamiento de las bajas por salud mental, en auge tras la pandemia de COVID y que afecta en gran medida a los jóvenes. “Somos el país líder en tratar la salud mental con fármacos”, ha recordado el sindicalista de CCOO. Muchas de estas personas van cada día medicadas a trabajar, pese a sus dolencias.
Cristina Estévez, secretaria ejecutiva de UGT, ha criticado también el señalamiento de la Autoridad Fiscal del mayor número de bajas de trabajadores con más derechos, respecto a otros más precarios, como los que se han estabilizado tras la reforma laboral. “Evidentemente, quien no puede permitirse estar enfermo, va a trabajar enfermo”, ha lamentado Estévez.
La patronal quiere que las mutuas den el alta
Por su parte, las patronales CEOE y Cepyme han denunciado que el Ministerio ha tenido parado durante meses lo que consideran uno de los “mayores problemas del país”. La representante de los empresarios, Rosa Santos, ha sostenido que el aumento de bajas laborales es, en primer lugar, un problema de salud, pero también es un problema económico para las empresas, de aumento de costes y de organización del trabajo.
La Seguridad Social enviará de nuevo a los agentes sociales sus propuestas de octubre, entre las que destaca una oferta de “altas progresivas” para que ciertos trabajadores con procesos de enfermedad largos se reincorporen de manera gradual al trabajo, que no convence ni a sindicatos ni a empresarios.
Además, hay algunos cambios en la gestión de la Seguridad Social, para agilizar ciertos procesos, que ven con mejores ojos en los agentes sociales. Aun así, sindicatos y empresarios insisten en que la Seguridad Social debe aumentar sus plantillas que intervienen en la gestión y seguimiento de las bajas médicas, que han tachado de “insuficientes”.
Ante este déficit de recursos públicos, los empresarios reivindican más que nunca una de sus demandas tradicionales: que las mutuas puedan dar el alta médica, una acción que es competencia exclusiva de los servicios públicos de salud.
Los sindicatos rechazan de plano esta petición, dada la actual organización de las mutuas, que siguen siendo organizaciones empresariales, aunque sean tuteladas por la Seguridad Social y gestionen fondos públicos de cotizaciones sociales. Carlos Bravo ha sostenido que, si se quiere dar más competencias a las mutuas, CCOO y UGT ya han planteado que su gestión debe cambiar y que pase totalmente a ser pública, en manos de la Seguridad Social.
0