Has elegido la edición de . Verás las noticias de esta portada en el módulo de ediciones locales de la home de elDiario.es.

El alavés Abascal lleva la campaña de Castilla y León a Treviño para defender en medio de protestas que “es Burgos”

Santiago Abascal, en Treviño

Iker Rioja Andueza

Treviño —
11 de marzo de 2026 14:59 h

3

A las 11.29 horas salía de Vitoria, por la Avenida de los Treviñeses, una C15 matriculada en Málaga en 1998. En cuestión de diez minutos de reloj, a velocidad moderada, la furgoneta blanca estaba ya, jurídicamente, en otra comunidad autónoma, la de Castilla y León. Ningún cartel indica a los foráneos el cambio administrativo, pero se percibe enseguida que el salto de la provincia de Álava a la de Burgos implica un asfalto menos cuidado. Tampoco hasta este miércoles nada hacía indicar que este domingo, en esta comarca en pleno corazón de Álava, el enclave de Treviño, hay elecciones, las autonómicas castellanoleonesas, aunque la cartera recalca que ha dedicado los últimos días a buzonear toda la propaganda de los partidos sin descanso.

La monotonía de una mañana laborable en el pueblo de Treviño, el que da nombre a toda la comarca, ha quedado rota con la visita del único alavés al frente de un partido político en España, Santiago Abascal, de Vox. El acto ha motivado un gran despliegue de la Guardia Civil, con ocho todoterrenos, las unidades del cuartelillo local, agentes de paisano y hasta un dron. Al frente, un guardia con rango de capitán. Y es que, a la misma hora, a las 13.30, una veintena de jóvenes antifascistas habían convocado una contraprotesta. “Sin la Policía no sois nada”, les han gritado, además de repetir consignas contra el fascismo y de reivindicación de que Treviño es parte de Álava.

1998, el año de la furgoneta, es un año muy especial para Treviño. El enclave, compuesto por dos municipios, Condado de Treviño, el del mitin, y La Puebla de Arganzón, de 600 y 2.000 habitantes empadronados, celebró ese año, precisamente un domingo de marzo, un referéndum sobre su posible integración como una comarca más de Álava. Un 68% votó sí a dejar Castilla León, con una participación próxima al 80%. Ese deseo mayoritario se ha mantenido en el tiempo. Además, hay un volumen de población muy superior que reside aquí pero que está domiciliado en Vitoria, por temas de servicios como la Sanidad o la Educación. Se estima que puede rondar el 30%.

“Estamos en Treviño. Estamos en Burgos. Estamos en Castilla. Estamos en España”, ha arrancado Abascal, no obstante, en un acto que ha consistido en unas palabras a los medios de comunicación bajo el pórtico de la iglesia de San Pedro en el que no ha interactuado con nadie fuera del grupo de visitantes que han venido con él. Ni siquiera ha tomado la palabra Carlos Pollán, el candidato a la presidencia.

La plaza había sido decorada de antemano con media docena de pancartas. Donde ha aparcado la Mercedes-Benz Vito -fabricada en Álava- de cristales tintados que trasladaba a Abascal, al que acompaña en todo momento un grupo de seguridad del partido, se había colocado una bilingüe con el mensaje “No sois bienvenidos/Ez zarete ongietorriak” y el escudo de Vox tachado. También tenía frente a él, durante las declaraciones ante los periodistas, otra lona con “Trebiñu Araba da” escrito bien grande. Otro cartel rezaba junto a la iglesia “Faxismoa borrokatu” y de unas ventanas colgaba “FCK Vox”, “Trebiñu Antifaxista” y una ikurriña.

Abascal ha defendido que “como alavés” -es de Amurrio, al norte del territorio- conoce “perfectamente” los “intentos del separatismo vasco” para 'conquistar' el enclave y ha dicho estar en contra de ese cambio en los límites provinciales. Treviño es un lugar singular. Las carreteras tienen siglas BU, el ambulatorio es del Sacyl y no de Osakidetza, pero el euskera tiene presencia y ondean ikurriñas. Frente a la Caja Rural de Burgos está la sucursal de Kutxabank. Los murales decorativos los pinta la vitoriana Irantzu Lekue, como en los barrios de Vitoria, pero hay carteles de obras con el eslogan “Aquí invierte Castilla y León” al doblar cada calle del pequeño casco urbano de cuestas empedradas.

Protesta antifascista en Treviño
Agentes de la Guardia Civil

Burgos, la capital provincial, queda a más de una hora en coche, mientras que Vitoria es un municipio limítrofe. Para la Guardia Civil y para la Iglesia católica Treviño es perfectamente alavés, ya que sus agentes y ministros dependen de Vitoria y no de Burgos. Hasta a la única representante de Vox en el Parlamento Vasco, la alavesa Amaia Martínez Grisaleña, que ha acompañado a Abascal en su visita, se le ha escapado que ella era de “aquí” y no de “allí”.

—¿Por qué Treviño no puede ser Álava si para la Guardia Civil y la Iglesia sí lo es?

—Precisamente porque la historia es otra. [...] Treviño es Burgos. Los burgaleses también reivindican Treviño. Y porque, además, es evidente qué es lo que iba a pasar en el momento que Treviña fuera Álava o pudiera formar parte de la comunidad autónoma vasca. Va a haber unos totalitarios, como los que están justo aquí al lado impidiendo que podamos desarollar este acto en tranquilidad, intentando quitarnos la libertad de expresión. Eso es suficiente motivo para que no esté gobernada por el PNV o [EH] Bildu. Para que la libertad no desaparezca de Treviño como ha desaparecido del resto de la tierra vasca.

Pese al comentario de Abascal, a preguntas de este periódico, el PNV ya gobierna en parte de Treviño. En las elecciones municipales de 2023, la fuerza más votada en toda la comarca fue el partido de Aitor Esteban, con 206 votos. La segunda, una agrupación local llamada Día a Día, con 193. Y terceró quedó EH Bildu, con 178. En La Puebla de Arganzón, el otro municipio no visitado por Vox, el alcalde es del PNV y toda la corporación la componen ediles abertzales. En los últimos meses, se ha reactivado una mesa institucional para impulsar la anexión. De entre los partidos con concejales, solamente se ha descolgado el PP. En los municipales, el PSOE o Vox no obtuvieron representación, aunque los socialistas ganaron en las europeas.

“Más que ambiente electoral, hay ambiente y movimiento social impulsando la integración”, apunta por teléfono Fran Muñiz, el alcalde 'jeltzale' de La Puebla de Arganzón. “Eso es el pulso político más importante aquí, por encima de las elecciones autonómicas”, incide. En su municipio, que tiene el pueblo más grande de toda la comarca, Arganzón, solamente Vox y la candidatura de IU se interesaron en hacer campaña electoral, indica. Pero el primer y por el momento único acto ha sido el de Abascal en el segundo pueblo más poblado, Treviño, cabecera del municipio de Condado de Treviño, con numerosos y dispersos pequeños núcleos, entre ellos un pueblo de 1.500 años de nombre Franco y que tuvo que explicar que no estaba incumpliendo la normativa de memoria histórica ni homenajeando al dictador.

Carteles en Treviño
Carteles en Treviño

A Muñiz le ha correspondido “preparar el colegio electoral” para los comicios, en coordinación con la junta electoral de Miranda de Ebro, la ciudad burgalesa de referencia más próxima. “Pero son elecciones de Castilla y León, no las del Parlamento Vasco. Sintiéndonos mayoritariamente alaveses, no son las nuestras”, sostiene. En 2022, en su municipio, la abstención en las autonómicas fue del 60%, frente al 36% de media o al 37% de las municipales de 2023 en el mismo lugar.

Abascal, tras su discurso en el que ha criticado a Pedro Sánchez, Yolanda Díaz, Alberto Núñez Feijóo, Alfonso Fernández Mañueco o Ursula von der Leyen mientras de fondo escuchaba la protesta antifascista, se ha ido de Treviño. Antes, ha 'saludado' a los manifestantes y les ha lanzado el gesto de la victoria. Estaba protegido por sus guardaespaldas y la Guardia Civil había alejado la protesta medio centenar de metros, para evitar que ninguna de las partes coincidieran. El dispositivo no se ha retirado hasta que la comitiva de vehículos con la dirigencia de Vox ha salido en dirección a Burgos. Más allá del cruce de improperios, no se ha registrado ningún incidente y el pueblo de Treviño ha vuelto a su anodina monotonía de un miércoles laborable. Entretanto, se ha anunciado la recuperación del Trebiñu Eguna, una fiesta para defender su vasquidad. Será el 18 de abril.

Etiquetas
stats