Has elegido la edición de . Verás las noticias de esta portada en el módulo de ediciones locales de la home de elDiario.es.
La portada de mañana
Acceder
Encuesta - La mayoría de los españoles cuestiona la imparcialidad de la Justicia
Datos sobre el autoconsumo o tus vecinos: así será la nueva factura de electricidad
Opinión - 'El juez Peinado, la mejor baza electoral del PSOE', por Lucía Taboada

Denuncian vejaciones de una profesora de arpa del centro público Musikene de Donostia y de un conservatorio de París

Un arpa, superpuesta a la fachada exterior de Musikene, en Donostia

Iker Rioja Andueza / María Laura Ferreira Niño

Donostia —

0

Diez estudiantes de arpa en el centro superior Musikene de Donostia, a los que se suma otra alumna de un conservatorio de París, denuncian graves situaciones de abusos, vejaciones y maltrato por parte de la profesora C.I. Los relatos han sido verificados con otros testigos de su entorno y con documentación escrita. Una de las personas entrevistadas describe las situaciones vividas como una “cárcel” y otra como un “convento”. Relatan humillaciones que van desde insultos ante terceras personas hasta represalias académicas. Varios de los testigos han precisado de tratamiento psicológico o psiquiátrico. La mayoría ha padecido lesiones físicas por la forma de tocar el instrumento a la que se les obliga.

elDiario.es/Euskadi ha investigado durante más de quince meses la situación interna en el aula de arpa de Musikene y ha realizado más de medio centenar de entrevistas con personas conocedoras de su funcionamiento. Diez de los alumnos han relatado estos episodios de gravedad, hasta el punto de que tres de ellos han renunciado a su carrera musical. Actualmente, tienen edades comprendidas entre los 20 y los 40 años, ya que los hechos se vienen repitiendo al menos desde 2011, cuando C.I. empezó a trabajar en Donostia, hasta el presente. Hace apenas unas semanas, una estudiante dejó sus estudios. Las presuntas víctimas, hombres y mujeres, son de nacionalidades muy variadas, aunque en una proporción elevada son también francesas, como la profesora.

No todas las personas entrevistadas en esta investigación han querido formular una denuncia de su etapa formativa. Así, un grupo relevante de estudiantes ha preferido guardar silencio sobre su estancia en Musikene. Entre ellos hay muchas personas que, según terceras personas, habrían sufrido hechos similares. Solamente una de todas las personas entrevistadas ha referido que su estancia con C.I. fue plenamente satisfactoria.

Musikene es un centro superior público con un rango equivalente al de una Universidad. En 2026, maneja un presupuesto de 12,61 millones de euros anuales, según la ley vigente. Tiene 146 trabajadores y 363 estudiantes que pueden optar por diferentes especialidades. Sus dos máximos responsables tienen el rango de altos cargos dentro del Departamento de Ciencia, Universidades e Investigación del consejero Juan Ignacio Pérez Iglesias. Son la directora académica, Miren Iñarga, y el gerente, Eneko Goenaga, que lleva menos de un año en el cargo.

Los estudios de grado de arpa consisten en cuatro cursos y existe un máster complementario, de un año. C.I. es la profesora principal de esta disciplina. Ninguno de los alumnos entrevistados ha referido prácticas similares por parte del resto de docentes. Más bien al contrario, otros profesores del claustro dan plena veracidad a las denuncias de sus estudiantes.

Fuentes oficiales de Musikene indican que C.I. es la profesora más valorada del aula de arpa, con una nota de 4,9 sobre 5 en el 2023/2024 y de 4,73 en el 2024/2025. Mencionan que otros dos profesores franceses tuvieron en ese mismo período notas más bajas. Uno de ellos logró 2,46 y 4,72; y la otra 3,25 y 3,6, respectivamente. No están disponibles aún los datos del curso 2025/2026.

Un antiguo gestor del centro añade que existe una “campaña” en contra de C.I. desde hace años. “Es una profesora exigente pero, tras dedicarle tiempo a la cuestión, concluimos que no había argumentos para sostener esas acusaciones”, abunda. Este exdirectivo expone, por ejemplo, que las lesiones físicas “nunca” fueron “probadas” y que no existe “ningún informe médico que corrobore nada parecido”.

Una renuncia por carta

Desde la actual dirección de Musikene añaden que existe un “conflicto” entre profesores de arpa. De hecho, se puso en marcha un proceso de “mediación” para enfocar el asunto como si fuera un problema laboral. No fueron atendidas, por el contrario, dos denuncias de los alumnos recibidas, al menos, en 2019 y 2024, según la versión de los exestudiantes. En el caso más reciente, un estudiante comunicó por escrito que dejaba el centro y la música.

“C.I. es una arpista increíble. Su manera de tocar e interpretar la música es maravillosa, y por eso vine a estudiar a Musikene. No obstante, no puedo seguir soportando sus tratos […]. He visto llorar a cada uno de mis compañeros arpistas en clase debido a la presión y frustración que genera. Por mi parte, he llegado a experimentar algo que nunca había sentido en mi vida musical: el odio hacia mi instrumento. […] No quiero que este correo se perciba como una queja, sino como una reflexión y un aviso para cuidar a los estudiantes de Musikene”, expuso esta persona originaria de otro continente y que ha tenido que quedarse en Donostia para seguir cubriendo el esfuerzo económico que le supuso la matrícula. 

La profesora C.I., hasta 2025, impartió también clases de arpa en su país natal, Francia. Lo hizo, en concreto, en el conservatorio Rueil-Malmaison, en los suburbios de París. Es también un centro público. A diferencia de Musikene, el alumnado de este centro incluye también a menores de edad. Una arpista consolidada en España refiere que en su estancia allí con C.I., motivada por un intento fallido de cursar su especialidad en Musikene con esa profesora, sufrió vejaciones y humillaciones, que vio llorar a “todas” sus compañeras y que presenció ataques a niñas menores de edad. Esta mujer cambió de profesora sin salir de París y, durante una de las primeras sesiones con la nueva instructora, C.I. la llamó para advertirle de que había aceptado a una alumna “problemática”.

Desde Rueil-Malmaison no han atendido las solicitudes de información de este periódico. Sí lo ha hecho la asociación de padres del conservatorio parisino, que muestra su preocupación por estas denuncias e indica que estará vigilante para esclarecer lo ocurrido.

Los once testimonios

Las entrevistas a las víctimas potenciales reflejan desde gritos en el aula hasta un intento de control total de las vidas personales de los alumnos e incluso de sus relaciones. Los casos de tendinitis son constantes en el aula y los alumnos lo atribuyen a la técnica empleada y a las repeticiones, aunque otra profesora de Musikene rechaza estas acusaciones contra su colega.

Un número elevado de afectados refieren la necesidad de ayuda psicológica, también psiquiátrica en un supuesto. En un caso se menciona, igualmente, el uso de pastillas para dormir antes de las clases. elDiario.es/Euskadi publicará un resumen más amplio de las once personas que denuncian las vejaciones de C.I. De su lado, la profesora no ha respondido a los mensajes enviados por este periódico para contrastar las denuncias. 

He visto llorar a cada uno de mis compañeros arpistas en clase debido a la presión y frustración que genera. Por mi parte, he llegado a experimentar algo que nunca había sentido en mi vida musical: el odio hacia mi instrumento

Entre los episodios relatados hay casos de actividades supuestamente voluntarias fuera de los horarios y calendarios de Musikene, incluidas sesiones en el domicilio de la profesora, en Francia. O represalias cuando los estudiantes logran por sus medios puestos en orquestas, premios o becas. En tres casos, dos de Musikene y otro en París, se citan excesos físicos con los alumnos.

Musikene ve “satisfacción”

Desde Musikene se acogen a la “estricta confidencialidad y sigilo” para evitar aclarar si han conocido o no quejas o denuncias en estos años, pero precisan que “cada vez que la dirección recibe una queja o denuncia, bien sea de un alumno, de un profesor o de cualquier otro miembro de la comunidad, procede a analizarla con detenimiento”. “Lo que sí podemos indicar es que, a resultas de un conflicto surgido hace un par de años entre el profesorado de la especialidad de arpa, la dirección del centro activó los protocolos internos de aplicación, adoptó las medidas oportunas y está realizando un seguimiento del estado y del funcionamiento del aula de arpa. En fechas recientes (coincidiendo con la finalización del curso), se ha realizado una reunión con todas las alumnas de arpa de Musikene, en la que se les ha preguntado sobre el funcionamiento del aula. En dicha reunión las alumnas han manifestado su satisfacción con el aula de arpa”, abundan desde el centro, que garantiza la continuidad de C.I. de cara al curso 2026/2027.

Por el contrario, fuentes del alumnado ofrecen una versión muy diferente de estos hechos. En primer lugar, hubo una reunión sobre la alumna que ha decidido abandonar los estudios. “A petición nuestra, pasamos al tema de C.I. y su dudosa pedagogía. La compañera relató las humillaciones que había sufrido, las mentiras y la manipulación. [...]. Ni siquiera la ira y el llanto en los que estalló los hizo vacilar y mantuvieron su postura de protección hacia C.I.”, expone una testigo. Después, sobre la reunión general, insisten en que la dirección volvió a la tesis del “conflicto entre los profesores”. Se les llegó a preguntar por las competencias del resto de docentes. Varias alumnas pidieron la palabra para reconducir la situación. “Salimos con la sensación de vivir en una realidad paralela”, exponen los testigos. Dos de las tres intervinientes en esa reunión tendrán que repetir curso por decisión de C.I., según confirman fuentes académicas.

Musikene apunta que “el índice de abandono es muy bajo”, porque “ronda el 5% del total”. “Existe alumnado que, al igual que ocurre en otros centros y en todos los estudios universitarios, no logra finalizar los estudios, o decide continuar los mismos en otros centros. No hemos observado datos que nos lleven a concluir que exista un patrón de número de abandonos especialmente significativo en la especialidad de arpa”, agregan.

El entorno de los estudiantes y exestudiantes, por el contrario, da plena credibilidad a sus denuncias. “He visto muchos alumnos con muy buen nivel acabar destrozados”, expone una antigua docente de Musikene, ya jubilada. Un amigo de una alumna añade que recuerda perfectamente la llamada en la que le pedía ayuda por estar al límite: “Socorro, ayúdame”.

Si tienes alguna información adicional sobre este caso o quieres denunciar cualquier situación similar, puedes enviar un mensaje al canal confidencial pistas.euskadi@eldiario.es. Eskerrik asko!

Etiquetas
stats