Las Fuerzas Armadas mantienen 1.387 efectivos en Euskadi en puertas de la gran reorganización del Ejército de Tierra
En los próximos días, se cerrará el plazo para que las empresas interesadas presenten sus ofertas para dos fuertes inversiones, de 5,1 y 4,4 millones de euros, respectivamente, destinadas a reformar la base militar de Araka, a las afueras de Vitoria. Además, ya está en marcha una tercera licitación, valorada en otros 5,2 millones, para las nuevas instalaciones de la Real Sociedad de Hípica Militar en Donostia. Se trata de la principal reorganización del Ejército de Tierra en Euskadi desde 2015, ya que las obras buscan acondicionar el acuartelamiento alavés para que unos 400 efectivos ahora destinados en los cuarteles de Loiola de Donostia, que serán derribados, sean recolocados allí. El resto, pasarán al nuevo recinto, muy cercano al anterior, a apenas 500 metros. Pero, ¿cuál es el despliegue actual de las Fuerzas Armadas en suelo vasco? Según datos oficiales de 2025, hay 1.387 militares, una cifra muy similar a la de la dotación de la Policía Nacional, por ejemplo.
La salida de Loiola es un proyecto largamente esperado en Donostia, la ciudad con el precio de las viviendas más alto, para levantar allí del orden de 1.700 pisos. Hubo intentos desde 2011, pero el plan actual empezó a gestarse en 2020. Vox, que interpretó el movimiento como un repliegue del Estado de suelo vasco aunque ya desde el principio estuvo claro que el Ejército de Tierra iba a continuar en Donostia, intentó paralizar el plan en los tribunales, al entender las instalaciones militares merecían ser protegidas desde el punto de vista patrimonial. Aunque el recorrido judicial no cristalizó, finalmente el proyecto sí respetará algunas fachadas de los edificios. Así lo recomendó también un informe del Gobierno vasco adelantado por este periódico en 2022. El pasado año se cerró la venta a la ciudad de las instalaciones por un precio de unos 73,3 millones.
Aunque una treintena de organizaciones secunda la iniciativa 'Kuartel berririk ez!' en Donostia, incluidos EH Bildu, Podemos, ELA y LAB, la ministra de Defensa, la socialista Margarita Robles, ha dado en este arranque de 2026 el paso definitivo para el traslado a la Hípica Militar, que ya era de propiedad de las Fuerzas Armadas y donde en su momento estuvo como alumno un joven Juan Carlos de Borbón, luego jefe del Estado de 1975 a 2014. Robles ha declarado el proyecto de “interés general”. Se urbanizarán cerca de ocho hectáreas y acogerá a la unidad destinada en Donostia, denominada Tercio Viejo de Sicilia y que en su 'web' sigue obviando que se sublevó contra el Gobierno el 18 de julio de 1936.
Ahora bien, este cambio ha generado un efecto dominó en Araka. El Estado va a modernizar una base que en su momento fue cuestionada por el PNV local, que planteó, entre otros proyectos, una circuito de carreras como parte de su triángulo del motor junto a la Fórmula 1 de Épsilon y el coche eléctrico Hiriko. En enero se han sacado a concurso dos proyectos de reforma.
El coronel-jefe, José Antonio Almela, informa en el expediente de esos contratos que se hará una “reforma integral” del edificio E0046, donde irán “la plana mayor y las compañías de servicio y mando y apoyo” de las actuales unidades destinadas en Vitoria, también del Tercio Viejo de Sicilia. Después, la “reforma integral” del E0045, el “edificio de transeúntes”, acogerá el mando de Araka y los efectivos de Loiola. Se tocarán también los E0040 y E0041. Igualmente, está prevista una adecuación del almacén E0039 para las furrielerías (suministros) del Tercio Viejo de Sicilia. En el edificio E0044 irá el “material sensible”, es decir, “armamento ligero, pesado y material de transmisiones”. El ED0057 se convertirá en vestuario. También habrá mejoras para la flota, tanto la de vehículos ligeros como la de pesados.
En Vitoria, EH Bildu ha criticado la llegada de 400 militares decidida por el Gobierno de España al que apoya. Asimismo, ha remarcado que Araka se asienta en una parcela que “fue arrebatada por parte del Ejército a la población alavesa y gasteiztarra en la década de 1960 con la aplicación de la ley franquista de expropiación forzosa”.
El Ejército de Tierra completa su despliegue en Euskadi con el regimiento de infantería Garellano, acantonado en Mungia, en Bizkaia. En 2015, cuando se produjo la anterior reorganización bajo Gobierno del PP, se disolvió la unidad 'vasca' San Marcial y este grupo depende ahora del brigada Guzmán El Bueno de Cerro Muriano, en Córdoba.
Según los datos facilitados a este periódico por Defensa, el Ejército de Tierra tiene en Euskadi 75 oficiales, 214 suboficiales y 1.045 efectivos de tropa. Son la parte más cuantiosa del despliegue de las Fuerzas Armadas. El Ejército del Aire y del Espacio no tiene destacamentos como tal en la comunidad autónoma y apenas constan como asignadas seis personas. Sí interviene, por ejemplo, en incendios forestales, pero con aparatos procedentos de otras bases.
La Armada, las fuerzas navales, tiene una presencia igualmente testimonial, con 35 funcionarios. Eso sí, dispone de tres sedes operativas. Se trata de la Comandancia Naval de Bilbao, de la Comandancia Naval de Donostia y de la Ayudantía Naval del Bidasoa, en Hondarribia. Una de sus misiones es la vigilancia del condominio más pequeño del mundo, la isla de los Faisanes ubicada en ese río y que durante medio año es de soberanía española y durante el otro francesa. Finalmente, hay otros once efectivos de los “cuerpos comunes” a los tres Ejércitos. Los 1.387 militares en suelo vasco representan el 1,17% del volumen total de personal de las Fuerzas Armadas españolas.