Tubos Reunidos mejora su oferta con un plus de 1.500 euros por año trabajado a las bajas, pero con fecha de caducidad
La segunda reunión entre el comité de empresa y la dirección de Tubos Reunidos sobre el ERE que la empresa ha planteado para 301 trabajadores ha finalizado de nuevo sin acuerdo. La dirección emplaza a los sindicatos a cerrar un pacto cuanto antes y ha mejorado ligeramente las condiciones para las bajas voluntarias, aunque las ha puesto fecha de caducidad, en un intento de acelerar el proceso. En concreto, ofrece un plus de 1.500 euros por año trabajado, con un máximo de diez mensualidades, para las bajas incentivadas que se adhieran antes del 2 de marzo. Es decir, estos trabajadores tendrían un plus con un tope de 15.000 euros que se uniría a los 30 días de salario por año de servicio con tope de 18 mensualidades, que plantearon en la primera reunión.
Aunque es la mejora más significativa de las planteadas este lunes a los sindicatos, no es la única. Las prejubilaciones a partir de los 60 y hasta los 62 años, pasan a un plan de rentas del 65% del salario frente al 60% que se ofrecía hasta ahora. A partir de los 63 años se mantiene la oferta de una indemnización equivalente a 20 días de salario por año de servicio con un máximo de 12 mensualidades. En lo que se refiere a los eventuales 28 días de salario por año de servicio -tres días más que antes- con un tope de 12 mensualidades.
Tubos Reunidos ha insistido en un comunicado en la necesidad de que se apruebe el plan de viabilidad cuanto antes “para salvaguardar el mantenimiento de la actividad y el futuro de la compañía” y que la empresa “no se vea obligada a recurrir a otras medidas”. Los sindicatos no quieren de momento valorar las ofertas de la empresa porque rechazan el ERE que consideran que no está justificado y creen que la empresa no está trasladando al comité documentación que sustente los despidos o el cierre de la acería de Amurrio.
Tubos Reunidos perdió el año pasado más de 71 millones de euros y acumula una deuda de 263 millones de euros, de los que una gran parte corresponde a la Sepi por el crédito de 112,8 millones más otros 30 millones de intereses- que le concedió hace cinco años para rescatar a la empresa de la quiebra. El Gobierno vasco está en conversaciones con el central para intentar que la Sepi renegocie su deuda, algo que es fundamental en el camino de la recuperación. El Ejecutivo aceptará la restructuración de la deuda que la empresa tiene con la Administración vasca, que es mucho menor, 16 millones de euros.
Coincidiendo con la reunión los trabajadores han llevado a cabo una nueva jornada de paros dentro de su calendario de movilizaciones por el ERE. Los paros de 24 horas se repetirán los días 26 de febrero y 4 y 9 de marzo. En cuanto los paros de cuatro horas por turno, se llevarán a cabo los días 25 y 27 de febrero y 2, 3, 5 y 6 de marzo. Todos ellos en la planta de Amurrio, la más afectada por el ERE. En la de Trápaga solo han convocado los sindicatos ESK y LAB a parar los días en los que se reúne la mesa de negociación.
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