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Urkullu afirma que no puede controlar el menú de sus altos cargos ante las quejas por elevados gastos de representación

Urkullu, este viernes en el Parlamento Vasco

El lehendakari, Iñigo Urkullu, y la única representante de Vox, Amaia Martínez Grisaleña, han tenido un encontronazo dialéctico en la sesión de control al Gobierno que ha celebrado este viernes el Parlamento Vasco. La portavoz de la ultraderecha ha echado en cara los supuestos dispendios de los altos cargos del Ejecutivo en restaurantes y ha exhibido algunas facturas que le había proporcionado el propio Gobierno. Ha mencionado desde “porras” para el desayuno hasta chuletones, peces raya y copas de Don Perignon y ha recabado la atención incluso de formaciones políticas muy opuestas.

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“Ha hecho usted referencia a los gustos culinarios del Gobierno vasco. Tendré que hacer una encuesta para saberlos, porque la verdad es que los desconozco hasta el momento. En cualquier caso, ha hecho una exposición de un menú y es un menú que, en todo caso, me parece particularmente indigesto, Le falta el Almax para lo que pueda ser la debida digestión de tal menú. Mire, yo no voy a valorar casos particulares. ¿Pretende usted que yo entre como lehendakari en lo que pueda comer o no comer cada uno de los miembros del Gobierno?”, se ha defendido con ironía Urkullu.

Y ha seguido: “El Gobierno va a seguir actuando de manera proactiva, mejorando todos los sistemas de supervisión y de control. Para este Gobierno es prioritario todo aquello que tenga que ver con la integridad de sus cargos y la confianza que se traslada a la ciudadanía. De ahí que nuestro código ético sea pionero y referente en el ámbito de la buena gobernanza. La conducta ética está unida a la transparencia. Un ejemplo reciente es la respuesta a la información solicitada por usted en relación a los gastos de representación del Gobierno. Son gastos en función de la representación encomendada y que han de ser abonados previa justificación de los mismos. Se trata de una materia regulada por la normativa vigente. Usted ha recibido cumplida y completa información por escrito en dos ocasiones, ha recibido toda la información solicitada, y nuestro compromiso con la transparencia es firme”.

Pero ni los datos ni las respuestas han satisfecho a Martínez Grisaleña. “La moraleja es que, mientras los vascos estamos sufriendo para llenar el depósito de gasolina o la cesta de la compra -ha enfatizado en plural mayestático-, en paralelo, los miembros del Gobierno se pasean y comen a todo lujo de detalle. Eso sí, a gastos pagados”. “Señor lehendakari, como representante de la ciudadanía, le exijo contención a los miembros de su Gobierno”, ha terminado.

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