Urkullu llama a "contener" los encuentros sociales en unas Navidades "absolutamente distintas"

El lehendakari, Iñigo Urkullu, a su llegada a la reunión del LABI de este jueves

El lehendakari, Iñigo Urkullu, ha afirmado que estas Navidades serán "absolutamente distintas" y ha realizado un llamamiento a "contener" los encuentros sociales y familiares, para limitarlos a los "grupos burbuja" de seis personas. Por el momento, ha recordado que las medidas restrictivas implantadas por el Gobierno Vasco se prolongarán hasta el 10 de diciembre, para superar el puente de la Inmaculada, y ha descartado, "hoy por hoy", el confinamiento domiciliario, aunque no ha ocultado que es algo que está encima de la mesa, "por si la situación se agrava hasta el extremo" de tener que recurrir a él.

Los responsables de la Sanidad vasca aseguran que la presión hospitalaria ha empezado a descender también en Euskadi

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Urkullu ha asegurado, en una entrevista concedida a Onda Vasca, recogida por Europa Press, que, cuanto más disciplinada sea la ciudadanía a la hora de guardar las medidas preventivas y de seguridad, más podrá evitarse el confinamiento --medida de la que, en principio, no es partidario-- y la adopción de otras medidas más drásticas. El lehendakari ha recordado que las Navidades "no pueden ser como siempre han sido", y ha instado a hacer el "esfuerzo" de contener la vida y el encuentro social limitándolos a los "grupos burbujas". En este sentido, ha emplazado a "identificar bien" a esas seis personas de contacto familiar o social.

Iñigo Urkullu ha destacado que la Navidad coincide con los picos de la gripe, que cada año suponen un importante incremento de ocupación de camas hospitalarias, y ha advertido de que, para la gripe hay vacuna, pero no para el coronavirus. El presidente del Gobierno Vasco ha mostrado su "preocupación" ante este otoño e invierno por la convivencia de los dos virus, y ha afirmado que hay que "tener planes de contingencia" porque el sistema vasco de salud está "resistiendo", pero está ya tensionado.

De 700 a 300

El lehendakari ha fijado el reto de bajar de los 700 casos por cada 100.000 habitantes a los 300, y ha subrayado que "una situación buena" sería una tasa de contagios de 60 casos, cuando Euskadi se encuentra en 780. "Estamos planteando cómo bajar esa tasa de incidencia de 780 a menos de 500, que es el límite que nos pone en una situación de luz roja, de alerta", ha avisado. Tras señalar que no quiere fijar plazos, en principio, ha dicho que en este mes de diciembre, se ha planteado superar el Puente de la Inmaculada, poder concluir el cuatrimestre escolar y superar las Navidades.

Urkullu cree que, en estos momentos, hay que seguir insistiendo en las medidas adoptadas hace 15 días, que entraron en vigor el pasado 7 de noviembre, para profundizar en "la pendiente descendiente" de la tasa de contagios. Según ha recordado, no se han incrementado las restricciones, pero tampoco el Consejo Asesor del LABI-Plan de Protección Civil de Euskadi, ha decidido, en su reunión de ayer, "aliviarlas o aligerarlas" porque la Comunidad Autónoma Vasca "sigue estando en una situación de tensión muy alta de contagios, con una tasa de incidencia acumulada en 14 días, que está por encima de los 500", en concreto, si sitúa en 780. Asimismo, ha remarcado que Euskadi se encuentra por encima del 35% de ocupación de camas UCI --que hay que reducir-- y, por ello, pese a que el índice de reproducción esté por debajo del 1 y a que los casos vayan descendiendo, hay que "seguir siendo muy celosos en el cumplimiento de las medidas que hace 15 días se pusieron en práctica".

Para la concienciación social, el lehendakari ha recordado que se ha planteado una campaña divulgativa con las medidas y se lanza un mensaje: "Está en manos de cada uno de nosotros, está en mi mano, está en tu mano, está en nuestras manos, conseguir que descienda lo más rápido posible esta ola". Tras reiterar su apelación al "compromiso individual y colectivo", ha dicho que el Plan Bizi Berri (no de nueva normalidad, sino de aprender a vivir de otra manera) del Gobierno Vasco contiene "un mensaje de responsabilidad y corresponsabilidad" porque hay que ser "solidarios colectivamente para preservar un bien común, el de la salud pública". En este sentido, Iñigo Urkullu ha felicitado a la ciudadanía porque ya medio millón de vascos se han vacunado contra la gripe. A su juicio, es necesario también guardar "unos hábitos que ayuden a reducir la tasa de contactos, el índice reproducción, la ocupación de las camas hospitalarias y fundamentalmente las camas UCI".

"No hay contraposición entre salud y economía"

Urkullu ha insistido en que "no hay contraposición entre el binomino salud y economía", y el objetivo es afrontar ambos objetivos porque hay que mantener, "en la medida de lo posible, las mayores actividades económicas", ya que, de no ser así, se entraría en "un coma económico". El lehendakari ha dicho que, con las últimas medidas aplicadas, se han restringido determinadas actividades económicas, a las que las administraciones tienen que dar respuesta y conceder ayudas. "Intentamos que sean los menos sectores los afectados", ha añadido.

En todo caso, ha remarcado que ahora no se vive la situación de confinamiento de la pasada primavera y se permiten "actividades que pueden ser esenciales, como la educación, la vida económica productiva en las industrias, en las empresas, que viven también una situación delicada, o la vida económica mediante la actividad comercial". No obstante, ha puntualizado que hay sectores que "sufren unas consecuencias, no por culpa de ellos", sino por "el riesgo de un encuentro social no suficientemente controlado que puede darse en determinados ámbitos", en referencia al de la hostelería.

El sistema sanitario "está resistiendo"

Iñigo Urkullu ha reiterado que el sistema sanitario vasco "está resistiendo", pero vive una situación de "tensión muy alta", y ha explicado que su "preocupación está en el ámbito de la atención primaria y de la asistencia en hospitales". En cuanto a la atención primaria, ha llamado la atención sobre "el esfuerzo" que ha supuesto la vacunación de la gripe de medio millón de personas, en paralelo con "la actividad ordinaria", y el rastreo de casos covid y sus contactos.

También ha aludido a la atención en los hospitales de camas UCI y lo que ha supuesto de restricciones de otro tipo de intervenciones quirúrgicas, y se debe abordar un plan de contingencia "para otro tipo de situaciones insospechadas que pudieran provenir de una catástrofe" y que precisara "también de una presión hospitalaria". "Todo esto nos está haciendo trabajar con una planificación. Hoy la situación es de una tensión elevada, pero, afortunadamente, no es la misma que sufríamos en el mes de abril o a finales del mes de marzo", ha dicho.

Urkullu "comprende" las quejas del personal sanitario y ha afirmado que "nadie puede pensar que no se preocupe un Gobierno" por la situación que pueda estar viviendo. Por ello, ha recordado que, desde enero, antes de la pandemia, se ha reforzado la atención primaria, con más de 400 plazas y existe el compromiso de crear otras 4.000 más en el ámbito de la Salud en esta legislatura. Por ello, ha enviado un mensaje a los sanitarios de que, además de que el Ejecutivo "entiende" su situación, también "actúa", no solo en lo que se refiere a recursos personales, sino también en cuanto a material sanitario. "Por supuesto que entiendo la presión de una plantilla excepcional, como es la de el ámbito del sistema sanitario vasco, que ha hecho una labor excelente durante todos estos meses, de una manera absolutamente voluntaria, dispuesta y solidaria, para hacer frente a una pandemia", ha subrayado. Además, ha dicho que en Euskadi se trabaja para estar preparados de cara al momento en el que lleguen las vacunas del covid. "Cuídense todos para que nos cuidemos entre todos también", ha recomendado para concluir.

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20 de noviembre de 2020 - 11:52 h

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