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Urkullu sonríe y tacha otro día más en su camino hacia la reelección

Urkullu, tachando notas, durante una interpelación de Becerra

Si en una campaña ordinaria los debates televisados tienen una significación especial, en una con menos actos de calle y mítines más reducidos, la lógica invita a pensar que lo ocurrido en la noche de este martes en ETB-2 puede aún suscitar más interés. Así lo han entendido también los equipos de los seis principales candidatos, Iñigo Urkullu (PNV), Maddalen Iriarte (EH Bildu), Miren Gorrotxategi (Elkarrekin Podemos-IU), Idoia Mendia (PSE-EE), Carlos Iturgaiz (PP+Cs) y José Ramón Becerra (Equo Berdeak). En ‘prime time’, tres mujeres y tres hombres han coincidido por primera y única vez antes del 12 de julio aunque ha habido otros debates en otros canales con segundos espadas.

El lehendakari y candidato del PNV a la reelección, Iñigo Urkullu, de traje y corbata, no ha perdido la media sonrisa en todo el debate. Con la garantía de quien se sabe favorito para un tercer mandato, ha pasado buena parte del debate tachando de sus apuntes las respuestas que iba despachando con suficiencia. Al final del debate, ha podido tachar que queda otro día menos para la victoria en las urnas. Incluso se ha crecido cuando ha podido reprender algún dato erróneo de los rivales, con Gorrotxategi como su diana favorita, como la pasada semana en ETB-1. Esta suficiencia le ha llevado a cometer el exceso de corregir a Iriarte el número de positivos en el foco de coronavirus de Ordizia y rebajar a 19 los casos, cuando su propia consejera de Salud, Nekane Murga, había hablado de 30 horas atrás y estaban ya confirmados 34 por la noche.   

Al resto, por momentos, se les notaba nerviosos de la cantidad de datos y argumentos que tenían preparados para colar en los espacios cronometrados. En general, cada uno de ellos ha buscado sus referentes, con Mendia recurriendo al Gobierno de Pedro Sánchez con frecuencia, tantas como lo ha citado Iturgaiz para criticarlo. Esa búsqueda ha llegado hasta Baden-Wurtemberg, en Alemania, donde gobiernan los verdes y Equo ha encontrado un espejo o a Quebec, el referente en materia de autogobierno de Elkarrekin Podemos-IU.

En materia económica, Urkullu se ha esforzado en hacer ver que “no habrá recortes” a pesar del impacto de la pandemia. Y ha insistido en su fondo de 1.500 millones ya puesto en marcha y volver a una tasa de paro por debajo del 10%. Iriarte ha replicado que el 10% es poco ambicioso, que es un nivel propio de “Grecia o España” y que hay que mirar a otros lugares más avanzados. Gorrotxategi ha planteado 4.000 millones de deuda para cubrir la caída de la recaudación e Iturgaiz se ha sacado de la mano bajar el IVA, un impuesto que escapa a las instituciones vascas. También ha recuperado las polémicas propuestas de Javier Maroto en relación a la renta de garantía de ingresos (RGI), lema incluido (“Ayudas sí, abusos no”). “Es un discurso que se repite y que no se corresponde con la realidad”, le ha cortado Iriarte.

De manera inevitable, la crisis del vertedero de Zaldibar ha surgido. Quien más ha criticado la gestión del Gobierno vasco ha sido Iturgaiz, que ha exhibido un cartel con la distancia desde la casa de Urkullu hasta la planta de Verter Recycling. Ha acusado al lehendakari de haber tardado seis días en recorrer esos nueve kilómetros y de ser insensible con las familias de los dos trabajadores que llevan "cinco meses y un día" allí sepultados. "Esas mentiras no son verdad. Trae a la política vasca lo peor de la política española", ha replicado sin mayores explicaciones el líder del PNV.

Y, como parecía previsible, las mayores susceptibilidades las han generado los debates sobre el soberanismo y ETA. Urkullu ha hablado de "derecho a decidir pactado con el Estado" mientras EH Bildu le ha acusado de "guarda en el cajón" el acuerdo para la reforma del Estatuto que alcanzó con el PNV en 2018. El candidato de PP y Cs ha buscado el cuerpo a cuerpo con la izquierda abertzale por no condenar a ETA y ha rescatado no ya a Arnaldo Otegi sino a Josu Ternera y al carnicero de Mondragón. Iriarte ha replicado que "tiende la mano" a "todos" para buscar acuerdos, también a Iturgaiz.

El debate, como es habitual, se ha terminado con una intervención final de todos los candidatos. Gorrotxategi lo ha hecho leyendo su último discurso, a diferencia de Mendia e Iriarte, que han mirado a la cámara. Becerra ha recordado que Equo es un proyecto "humilde" que compite con Vox por el "último escaño" de cada circunscripción e Iturgaiz se ha erigido como baluarte frente al nacionalismo. "No tengo miedo al futuro. Euskadi zutik. Gabon eta eskerrik asko", ha zanjado Urkullu.

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Publicado el
8 de julio de 2020 - 00:27 h

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