Consuelo Ordóñez reprocha por carta al expresidente Zapatero sus palabras “hirientes” de elogio a EH Bildu
La presidenta de Covite, Consuelo Ordóñez, ha escrito una carta este jueves al expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, al término de cuyo mandato se produjo el cese del terrorismo de ETA. El socialista, que fue jefe del Ejecutivo entre 2004 y 2011, elogió en el Senado a la actual izquierda abertzale, representada por Sortu y por la coalición EH Bildu, y destacó la “convivencia” que se ha instalado en la sociedad vasca. Para la hermana del asesinado Gregorio Ordóñez, sin embargo, sus palabras fueron “hirientes”. Cree que las víctimas soportan “el coste de una paz construida sobre altas dosis de impunidad”.
Ordóñez, que recalca que su entidad aglutina a 500 víctimas del terrorismo y que es la “mayoritaria” en Euskadi, lamenta que Rodríguez Zapatero usara en la Cámara Alta palabras como “perdón”, “olvido” o “reconciliación” y reivindicara la “contribución” de la izquierda abertzale al actual escenario de paz. “Quienes hemos sufrido directamente el terror de ETA no podemos aceptar ese apoyo moral en el que usted insiste una y otra vez”, escribe la presidente de Covite.
Y añade: “[EH] Bildu será una formación legal, pero la legalidad no equivale automáticamente a legitimidad democrática”. Según Ordóñez, la “calidad democrática” de la formación que aglutina a Sortu, EA (escisión socialdemócrata del PNV), Alternatiba (surgida de IU) e independientes es “como mínimo profundamente cuestionable mientras no condene y deslegitime de manera inequívoca la trayectoria criminal de ETA” y “mientras no asuma la injusticia radical del terror ejercido”. Lamenta, por ejemplo, que considere “presos políticos” a los condenados por delitos de terrorismo. Desde Covite remarcan también que EH Bildu sigue liderada por Arnaldo Otegi, que encarna una “simbiosis” con el pasado de ETA.
Concede Ordóñez que, sin asesinatos, no ha habido tiempo “mejor” en Euskadi. Pero el “legado” de los victimarios “sigue muy presente en el espacio público”, critica. “La libertad sigue condicionada en demasiados ámbitos por los mismos sectores que durante años jalearon, justificaron o encubrieron a los terroristas. Las calles siguen siendo, con demasiada frecuencia, un lugar de legitimación del terrorismo [y de] homenajes a terroristas como si fueran héroes”, le expone a Rodríguez Zapatero.
La hermana de quien fuera parlamentario vasco y portavoz 'popular' en Donostia sostiene que Rodríguez Zapatero propició un final negociado y de “blanqueamiento” para ETA y su brazo político, “sin vencedores ni vencidos”, sin “la foto de la derrota” de la banda. “Los ideólogos y responsables políticos de aquella maquinaria de terror hacen política con alfombra roja y reciben sus elogios, como si ETA no hubiera existido jamás”, opina. Y añade que “lo mínimo que cabría esperar de un expresidente del Gobierno es un actitud de prudencia, respeto y reconocimiento hacia las víctimas de ETA”.
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