Pescadores extremeños se rebelan contra la inclusión de la carpa y otras especies en la lista de invasoras
La sentencia prohíbe la pesca deportiva de especies como la carpa, muy entendida en todos los embalses y largos artificiales de la región, junto a la trucha arco iris, que se deja ver por la Vera y el Jerte. También afecta al cangrejo americano, que ya no se podrá comercializarse. Los pescadores calculan que una tercera parte de la producción de esta especie es extremeña, sobre todo en el entorno de Orellana.
Todas ellas acaban de entrar en el listado de especies invasoras después de que la Sala de lo Contencioso del Supremo haya anulado las excepciones de la normativa que permitía la caza o pesca de varias especies, dando la razón a los ecologistas.
Pescadores y ecologistas mantienen posiciones irreconciliables. Para unos es una 'catástrofe' porque se destruirá riqueza y empleo, para otros es una medida acertada, un paso adelante en la conservación de los ecosistemas. Recuerdan los ecologistas que la carpa está incluida en la misma categoría que el camalote en algunos estudios, motivo suficiente para ponerle cerco.
Pescadores piden amparo a la Junta
Los pescadores no se conforman y han han montado la Plataforma en Defensa de la Pesca, que ya se ha reunido con el presidente de la Junta, Guillermo Fernández Vara, para reclamar su apoyo. De momento han logrado el respaldo de varios grupos parlamentarios, entre ellos el PSOE, que reclamará en la Asamblea de Extremadura que se garantice jurídicamente la pesca deportiva. Piensan los socialistas que la sentencia “destroza económicamente a todas las asociaciones y negocios que viven de la pesca en Extremadura”, por lo que ha reclamado el apoyo del resto de grupos políticos a esta iniciativa.
También anuncia una propuesta similar el PP, que piensa que estas especies “no producen ningún problema en la Comunidad” y, sin embargo, su pesca beneficia al sector y a muchas pequeñas empresas y ciudadanos que trabajan gracias a esta actividad.
“Hará mucho daño a Extremadura”
Los integrantes de la Plataforma han trasladado al presidente de la Junta que la medida es especialmente perjudicial para una comunidad como Extremadura, que goza de recursos hídricos importantes, y su impacto puede ser muy negativo tanto desde un punto de vista social como económico.
Carlos Bueno, de la plataforma, explica que no están de acuerdo con la incorporación al catálogo de invasora de especies como la carpa, que ellos consideran ‘alóctona’. Afirman que al llevar siglos en las aguas extremeñas y que están “completamente naturalizada”.
En Extremadura hay 150.000 licencias de pesca, que según sus estimaciones generan unas ganancias sobre el terreno de 150 millones de euros. Lamentan así la pérdida de muchos puestos de trabajo y la facturación cuando en los países de Europa se las ha declarado especies exóticas naturalizadas, por lo que no tienen ninguna restricción.