¿Por qué mi perro se pasa la vida tumbado al sol?

Perro tomando el sol.

Cuando abres la terraza y tu perro sale disparado a tumbarse el sol, te surge la duda. ¿Qué tiene el sol que actúa como un imán con los perros (y también con los gatos)? Además de darle calor, ¿acaso tu amigo peludo también lo necesita para absorber la vitamina D, como nos ocurre a nosotros? Hemos preguntado a dos expertas; y, por mucho que este bulo perruno de la vitamina D campe a sus anchas en Internet, la respuesta es que no. Te contamos por qué. 

¿Es bueno que el perro duerma en tu cama?

¿Es bueno que el perro duerma en tu cama?

Los lunes perrunos al sol (y también los martes)

Es abrir el balcón para regar las plantas o airear la casa, y tu perro sale corriendo para echarse al sol. Pues bien, no es el único. "Por mucho que los mamíferos regulemos la temperatura, el frío nos afecta; y es normal que en invierno tendamos a buscar el sol y a refugiarnos en zonas más cálidas para recuperar nuestra temperatura de confort", explica la veterinaria Rosario Galtier. 

Mientras que en verano procuramos encontrar una sombra donde refugiarnos del calor, cuando llega el frío hacemos todo lo contrario. En otras palabras y ladridos: igual que muchos y muchas buscamos un sitio soleado durante el terraceo de invierno, a tu amigo le gusta hacer lo mismo en tu balcón: procurarse el rincón más soleado y exprimir a tope estos deliciosos rayos otoñales.

Hay más: si tu amigo o amiga perruna ya es mayor y tiene problemas de huesos, este calor además le puede ayudar a aliviar su artritis o los dolores de articulaciones. Ahora bien, aunque en invierno el sol nos sienta de perlas, durante los meses de calor hay que vigilar esta exposición. Porque en verano no conviene que tu camarada peludo se pase los días al sol: como nos ocurre a nosotros, la incidencia solar intensa puede causar quemaduras en tu perro, e incluso provocar un cáncer de piel en gatos

Los perros necesitan el sol para absorber vitamina D: mentira

Aunque los humanos también necesitamos comer vitamina D, esta es la única vitamina que, además de a través de los alimentos, podemos fabricar mediante la exposición a la luz solar. De hecho, hay estudios que afirman que la mayoría de las personas pueden obtener el 90% de la vitamina D que necesitan con el simple hecho de tomar el sol. Pues bien, para los perros y los gatos es cierto lo contrario. 

"Ni los perros ni los gatos sintetizan la vitamina D con el sol, porque no pueden transformarla en la piel a través de precursores, como sí hacemos las personas", explica Marta Hervera, nutricionista veterinaria y codirectora de Expert pet nutrition. Por eso, tu camarada peludo necesita comer la vitamina D que su cuerpo requiere. Y no va a obtener este importante nutriente en la terraza, por mucho tiempo que se pase haciendo la fotosíntesis perruna. 

De hecho, explica Hervera, el déficit de vitamina D es un problema mucho más frecuente en humanos que en perros. "En general, si le das un alimento completo de buena calidad, no tienes que preocuparte porque le falte ninguna vitamina: esta dieta contiene todos los nutrientes que necesita y en un formato accesible para su cuerpo; incluida la vitamina D", aclara la nutricionista veterinaria. Bulo peludo descartado.

Y el sol, ¡puede poner feliz a tu perro!

Tomar el sol, además, podría levantar el ánimo de tu amigo perruno o hacer que tu gatito no esté tan tristón. Algunos estudios sugieren que tu camarada peludo podría ser tan vulnerable a la llamada depresión invernal (técnicamente, trastorno afectivo estacional o SAD, en sus siglas en inglés) como tú. 

El término Seasonal Affective Disorder (SAD) reúne una serie de síntomas vinculados a las variaciones de luz y de temperatura, que pueden afectar a nuestro cerebro y hacer, por ejemplo, que nos sintamos más apáticos cuando nos falta el sol. De hecho, la menor incidencia de luz solar del otoño y del invierno también afecta a la producción de ciertas hormonas. 

Entre otras, la de serotonina, llamada hormona del humor. Según los estudios, existe una relación entre una menor luz solar y la bajada de niveles de serotonina en el cerebro, lo que nos puede hacer estar más tristes. Y lo mismo podría suceder a los perros: según un estudio realizado en Reino Unido, el 40% de las personas afirman que durante el invierno su amigo perruno está más decaído y apático. 

Sea para aliviar el frío o para estar de mejor humor, tomar el sol parece tener muchos beneficios para tu perro; y también para tu gato. Y es tan sencillo complacer esa debilidad: basta con poner su cama bajo la ventana más soleada de casa. Y dejarle disfrutar de ese placer tan peludo que es pasarse la vida al sol. 

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Publicado el
14 de octubre de 2020 - 22:23 h

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