eldiario.es

9

Hoja de Router Hoja de Router

Cuando un pediatra en el bolsillo puede salvar vidas

En algunos países, superar los cinco años de vida es casi un milagro. La falta de pediatras cualificados y de herramientas para realizar un diagnóstico temprano puede hacer que una simple infección se complique gravemente. Médicos e investigadores trabajan para desarrollar aplicaciones que permitan a personas sin experiencia médica determinar en qué estado se encuentra un niño enfermo y cuál puede ser su tratamiento.

El 99% de las muertes de niños menores de cinco años tienen lugar en sitios de bajos ingresos

El 99% de las muertes de niños menores de cinco años se producen en países en desarrollo

En 2013 fallecieron 6,3 millones de niños menores de cinco años, según el último informe de la Organización Mundial de la Salud. El 45% de ellos perdieron la vida por malnutrición, el 15% por neumonía, el11% por asfixia, el 9% por diarrea y el 7% por malaria. El 44% fallecieron en sus primeros 28 días de vida; la mayoría, en países en desarrollo como República Democrática del Congo, India, Pakistán o Nigeria.

Son lugares donde el acceso a herramientas médicas y profesionales sanitarios cualificados es muy limitado. Para paliar en la medida de lo posible esta enorme carencia, están naciendo aplicaciones médicas que pueden descargarse en un dispositivo móvil para que las personas encargadas de la atención sanitaria, aunque no sean médicos, puedan realizar diagnósticos certeros antes de que sea demasiado tarde.

Un ejemplo de ello es Medsinc, una 'app' impulsada por Barry Finette, profesor de pediatría de la Universidad de Vermont, para que la utilicen algunas organizaciones como UNICEF o Safe the Children. La organización Médicos Sin Fronteras, por su parte, está implicada en el desarrollo de Almanach, creada por investigadores de varios institutos y universidades suizas.

Ambas nacen con el mismo objetivo: salvar la vida de los más pequeños allí donde el acceso a la sanidad es deficiente. Detrás de estas tecnologías, que siguen siendo prototipos, hay médicos y pediatras que trabajan sobre el terreno y son testigos de que hay "niños que mueren simplemente porque son pobres". Sus enfermedades pueden curarse y prevenirse, explica Finette a HojaDeRouter.com. Por eso, este tipo de aplicaciónes procuran ofrecer a esos niños una atencion sanitaria más digna, disminuyendo su probabilidad de fallecer de forma prematura.

MEDSINC y ALMANACH son algunas de las aplicaciones que están desarrollándose

Medsinc y Almanach son dos de las aplicaciones que se están desarrollando

¿Cómo funciona?

Un trabajador de salud comunitario sobre el terreno, tanto si está cualificado como si no, puede recurrir a alguna de estas aplicaciones para determinar lo que le ocurre a un niño que presenta ciertos síntomas y encontrar una solución. La 'app' preguntará si el niño puede estar deshidratado, si ha vomitado, si tiene dificultades para respirar o si presenta signos de desnutrición, utilizando el mismo enfoque médico que pondría en práctica un pediatra en una situación similar.

Irá guiando al trabajador, por etapas, mediante indicaciones como "tomarle la temperatura, explorarle el pecho o comprobar la frecuencia respiratoria", explica Daniel Martínez, pediatra de Médico sin Fronteras. Después, dependiendo de las respuestas que el trabajador de salud proporcione, la aplicación determinará cuál es el mejor tratamiento que puede recibir el menor "de acuerdo a la Organización Mundial de la Salud", especifica Finette.

El profesor y pediatra explica que Medsinc, concretamente, se utilizará en países en desarrollo donde hay un médico para cada 20.000 o 100.000 habitantes y una enfermera para cada 2.000 o 10.000 personas, "ya que el 99% de las muertes de niños menores de cinco años tienen lugar en estos lugares". Asegura que más de la mitad de los niños que fallecen cada año padecen enfermedades que podrían controlarse si se actuara con rapidez.

Sin embargo, los profesionales que trabajan en esas zonas tienen pocos conocimientos clínicos y carecen del material adecuado. Faltan herramientas que permitan realizar diagnósticos rápidos, como determinar si un niño tiene fiebre por culpa de una bacteria, un parásito o un virus. "Y no solo tienen poco acceso y poco conocimiento", indica Martínez, "sino que, aunque lo tuvieran, dar un diagnóstico les resultaría complejo".

Investigadores y pediatras trabajan por mejorar la atención sanitaria de países en desarrollo

Investigadores y pediatras trabajan por mejorar la atención sanitaria a los menores de países en desarrollo

¿Son tecnologías fiables?

"Nada es fiable al 100% en el ámbito de la medicina, en la evaluación clínica ni en el diagnóstico", señala Finette. No obstante, el pediatra asegura que las primeras pruebas de producto con Medsinc que se han llevado a cabo en Estados Unidos, Bangladesh, Perú y Edcuador han mostrado resultados positivos. En un 80% de los casos, la conclusión a la que llegaron personas sin experiencia médica utilizando la 'app' coincidieron con el diagnóstico que daban los médicos.

Ahora el mayor reto es conseguir que la tecnología sea práctica y útil sobre el terreno. Según Martínez, aplicaciones como Almanach requieren un cierto tiempo. "Si una consulta normal antes necesitaba 3 minutos ahora va a tardar 15" para poder responder a todas las preguntas, y tal vez no tanga tiempo para atender a todas las consultas que le llegan a diario. En esta caso, "la tecnología en vez de ayudarle le estará retrasando, por lo que ahora estamos trabajando en esto".

Por otro lado, las aplicaciones no resuelven el problema en su totalidad. Harán posible detectar más enfermedades en los niños, "pero si seguimos sin tener las herramientas para darles tratamiento, esa tecnología como elemento aislado no servirá".

Estas tecnologías tienen muchos retos por delante

Estas aplicaciones aún tienen que superar muchos obstáculos

Llevar tabletas o teléfonos inteligentes a estos países, cuyos habitantes apenas tienen recursos para alimentarse, es otro obstáculo que tendrán que superar. De momento no supone un gran inconveniente porque estas 'apps' serán utilizadas por trabajadores y voluntarios vinculados a organizaciones de salud. "No estamos en el punto de hacer que lo utilice una madre", admite Martínez, pero es un objetivo que tratarán de alcanzar más adelante.

Se muestra convencido de que estas aplicaciones van a revolucionar el acceso a la información y la capacidad de detectar precozmente ciertas enfermedades, pero antes "hay que cambiar el paradigma, masificar el uso de estos aparatos y que los profesionales de la salud comiencen a utilizar estas herramientas sin miedo. Si lo conseguimos, tendremos ganada una parte de la batalla", considera. Después habrá que hacer que los pacientes reciban tratamientos sin coste, que haya pediatras suficientes y que cuenten con las herramientas tecnologías necesarias para seguir salvando vidas.

----------------------

Las imágenes utilizadas en este artículo son propiedad de Barry FinetteMédicos sin Fronteras

Comentar

Enviar comentario

Comentar

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha