Francia debate una controvertida proposición de ley para luchar contra “las nuevas formas de antisemitismo”
La Asamblea Nacional francesa comienza este jueves dos jornadas de debates alrededor de una controvertida proposición de ley destinada a “luchar contra las nuevas formas de antisemitismo”. Presentada por la diputada centrista Caroline Yadan (Renacimiento) y respaldada por el Gobierno, el texto prevé endurecer las sanciones por los delitos de incitación y apología del terrorismo.
De aprobarse bajo su redacción actual, añadiría a la legislación francesa el delito de “instar públicamente a la destrucción de un Estado reconocido por la República Francesa, en desconocimiento del derecho de los pueblos a la libre determinación y de los objetivos y principios de la Carta de las Naciones Unidas”.
La proposición fue presentada con el apoyo y la firma de más de 100 diputados, fundamentalmente del bloque macronista y de la derecha de Los Republicanos, y se prevé que cuente con el voto favorable de la extrema derecha.
También contó con la firma de dos diputados socialistas, incluido el expresidente François Hollande, pese a que el secretario general de su partido, Olivier Faure, ha anunciado esta semana que su grupo votará en contra.
La proposición de ley amplía, además, los citados delitos de apología y de incitación al terrorismo, al establecer que pueden cometerse “incluso de forma implícita” y también al considerar actos de terrorismo “delitos y faltas de colaboración con el enemigo, incluso si estas no han dado lugar a la condena de sus autores”.
Yadan es diputada elegida en una de las circunscripciones en las que votan franceses residentes en países extranjeros (su circunscripción incluye, entre otros, a Israel). Abandonó el grupo parlamentario de diputados macronistas el año pasado, como protesta por el reconocimiento del Estado Palestino por parte de Emmanuel Macron, aunque continúa sentándose en el mismo banco con estatus de diputada asociada.
Ha afirmado que su proposición servirá, entre otras cosas, para impedir que se presente “impunemente” a Hamás como “un movimiento de resistencia”, una expresión que la diputada insumisa Danièle Obono utilizó en una entrevista en 2023 (otros miembros de Francia Insumisa evitaron utilizar esos mismos términos).
¿Prohibido decir 'desde el río hasta el mar'?
El texto aspira asimismo a sancionar a quienes, “independientemente de cómo se formule”, procedan a “negar, minimizar o banalizar de forma exagerada la existencia de crímenes contra la humanidad, genocidios, etc.”. Según su impulsora, esto puede traducirse en la prohibición de publicar “en las redes sociales una bandera nazi acompañada de una estrella de David”, algo que considera una “banalización excesiva” del Holocausto.
La formulación de muchos de los enunciados de la ley plantea múltiples dudas sobre qué declaraciones u opiniones pueden constituir un delito. Desde 2023, los tribunales franceses tramitan múltiples causas alrededor de posibles comentarios sobre el conflicto palestino-israelí, tratando de juzgar si son susceptibles de ser considerados discurso de odio, y una nueva ley podría añadir un gran número de nuevos casos.
De hecho, uno de los principales puntos de debate reposa sobre la imposibilidad de predecir cómo la nueva ley puede impactar en las sentencias o cómo los jueces deberán analizar múltiples interpretaciones posibles de una misma afirmación. Una incertidumbre que no ha impedido a otro diputado macronista, Sylvain Maillard, asegurar en redes que, si se aprueba el nuevo texto “estará prohibido decir ‘desde el río hasta el mar”, un lema frecuente empleado por activistas propalestinos y los propios palestinos.
Desde 2023 la legislación en vigor en Francia contra el antisemitismo ya ha sido utilizada por las autoridades como justificación para prohibir ciertas protestas y conferencias en torno a la causa palestina. Entre ellas, varias acciones de apoyo a Gaza en universidades y varios actos de la eurodiputada de Francia Insumisa Rima Hassan, contra la que la fiscalía ha iniciado varias investigaciones por sus declaraciones y su actividad en redes sociales.
Vínculo entre antisionismo y el antisemitismo
Por otro lado, la proposición de ley, en su exposición de motivos, establece un vínculo directo entre el antisionismo y el antisemitismo. “El odio hacia el Estado de Israel es consustancial al odio hacia los judíos”, afirma. “El llamamiento a la destrucción de este Estado, por constituir una comunidad de ciudadanos judíos, es una forma encubierta de atacar a la comunidad judía en su conjunto”.
En los últimos meses, diferentes protestas y tribunas en prensa han reaccionado al anuncio de la proposición de ley denunciando la voluntad de criminalizar cualquier crítica a Israel y de limitar la libertad de expresión bajo la amenaza de sanciones económicas o penales (la provocación a cometer crímenes y delitos puede suponer penas de hasta cinco años de prisión y 45.000 euros de multa).
En enero, un colectivo de más de un centenar de personalidades del mundo universitario publicó un texto en el diario Le Monde criticando, entre otros elementos, esa equivalencia entre antisemitismo y antisionismo. “No se trata de una confusión fortuita, sino de una amalgama deliberada destinada a censurar los discursos críticos contra el Estado de Israel y su política”.
Desde un punto de vista jurídico consideran la proposición de ley inadaptada a la realidad del antisemitismo en Francia. “Al tratar el antisemitismo como una categoría aparte, separada de los principios generales de la legislación contra la discriminación, el legislador corre el riesgo de fomentar una jerarquización de las discriminaciones y una competencia memorial que sean perjudiciales para la universalidad de la lucha contra el racismo”.
En esa misma línea la Comisión Nacional Consultiva de Derechos Humanos (CNCDH) francesa ha alertado sobre los riesgos que este texto puede suponer tanto para la libertad académica como para la libertad de expresión.
Repunte de actos antisemitas desde 2023
La CNCDH considera que la ley no aporta herramientas jurídicas que mejoren las actuales. De hecho, interrogada en enero ante la comisión de leyes de la Asamblea en este punto, la propia Caroline Yadan no pudo ofrecer ningún ejemplo concreto de una declaración que actualmente no esté sancionada por la ley y que su texto permitiría tipificar como delito.
No obstante, la CNCDH sí se mostró favorable a la movilización del Estado para luchar contra el antisemitismo, ante el “innegable” aumento de los actos antisemitas en Francia desde el 7 de octubre de 2023 (los datos del Ministerio del Interior francés reflejan un importante repunte en 2023 y 2024, seguidos de un descenso en 2025).
De la misma forma, los especialistas universitarios de la citada tribuna publicada en Le Monde señalaban en el texto que esa lucha “constituye un imperativo democrático” fundamental y que los debates alrededor del antisemitismo forman parte de la historia nacional francesa, marcada por acontecimientos como el caso Dreyfus o la participación del régimen de Vichy en la deportación de judíos.
“Esta singularidad histórica exige una vigilancia constante y una mayor responsabilidad por parte de los poderes públicos; sin embargo, no puede justificar la adopción de medidas jurídicas que pongan en peligro nuestras libertades”.
Una tramitación que se anuncia compleja
El impacto de los atentados del 7 de octubre y de los bombardeos en Gaza en la opinión pública francesa y en el debate político nacional son una cuestión particularmente sensible en Francia, que cuenta con las comunidades judía y árabe más importantes de Europa. De hecho, ha sido el elemento elegido por varias de las campañas de desestabilización extranjera registradas en territorio francés en los últimos años.
En este contexto, además del estado de crispación en los debates en la Asamblea Nacional en los últimos años, las discusiones parlamentarias sobre esta cuestión se prevén agitadas y el resultado de la tramitación del texto, incierto.
Francia Insumisa, directamente señalada por los autores de la ley, ha pedido su retirada y si se mantiene votará en contra. También lo harán la mayoría de los diputados socialistas (Hollande afirmó que votará a favor “si el texto se enmienda”).
Por otro lado, la proposición ha creado malestar en el bloque de centro, que ya viene dividido de los últimos votos en la Asamblea. El grupo MoDem, uno de los partidos que apoya al Gobierno, había sugerido una retirada temporal de la proposición de ley, al considerar que la coyuntura internacional no era adecuada para mantener “debates serenos”. Finalmente, el partido anunció que no votará a favor, lo que deja dudas sobre su posible aprobación en la Asamblea.
Una petición en línea en la que se instaba a los diputados a votar en contra rozaba el martes las 700.000 firmas. Y esta semana varios cientos de estudiantes se movilizaron y ocuparon varias facultades de París para exigir “la retirada del proyecto de ley Yadan y el fin de la represión del movimiento estudiantil pro-Palestina”.
2