Líbano despide en un funeral multitudinario a la periodista Amal Khalil, asesinada por Israel en pleno alto el fuego
Decenas de personas caminan junto al féretro de la joven periodista Amal Khalil, del diario libanés Al Akhbar, asesinada este miércoles por un ataque israelí en el sur del Líbano. Los asistentes al funeral, entre ellos compañeros de profesión, autoridades y vecinos, lloran una muerte que, además de simbolizar el sufrimiento de la libertad de prensa en las guerras, les recuerda a otros asesinatos sin explicación durante la ofensiva de Israel en el sur del Líbano. Ghada Dayekh, Ali Shuaib, Fatima Fatouni o Mohammad Fatouni son algunos de los periodistas asesinados bajo fuego israelí en los últimos meses.
La muerte de Amal Khalil se suma a la de más de 230 periodistas muertos en la Franja de Gaza y a 23 en el Líbano desde el inicio del conflicto en 2023, según la Federación Internacional de Periodistas.
Tras las acusaciones del Gobierno libanés y los servicios de Emergencias de ataque deliberado contra Khalil y otra periodista que la acompañaba y que resultó herida, el Ejército israelí asegura que los militares identificaron dos vehículos en el sur del país y que, según su versión, habrían salido de una estructura atribuida al grupo chií Hizbulá. Contradicen la versión del Centro de Operaciones de Emergencia del Líbano, que sostiene que “el enemigo evitó que se completara la misión humanitaria disparando una granada de sonido y munición contra la ambulancia”.
El presidente del Líbano, Joseph Aoun, y el primer ministro, Nawaf Salam, condenaron este jueves como “crímenes de guerra” y “de lesa humanidad” el asesinato de periodistas en ataques israelíes, tras la muerte el miércoles de Amal Khalil, informadora del diario local Al Akhbar, en un bombardeo israelí en el sur del país. “Los ataques deliberados y directos de Israel contra periodistas tienen como objetivo ocultar la verdad sobre sus actos de agresión contra el Líbano. Estos actos constituyen crímenes de lesa humanidad, punibles según las leyes y convenciones internacionales, y deberían motivar a la comunidad internacional a intervenir y ponerles fin”, dijo Aoun.
El Comité de Protección a Periodistas ha pedido una investigación internacional urgente de lo sucedido y de las causas de que los servicios de rescate no pudieran acudir a la llamada de Khalil al lugar del ataque israelí. “No es la primera vez que Israel impide que los servicios de emergencia asistan a periodistas heridos por sus ataques”, sostienen en un comunicado.
Por el momento, España es el único país europeo que ha condenado formalmente este último ataque contra las periodistas. “España reitera el llamamiento a las partes al cumplimiento del alto el fuego en Líbano y el respeto del derecho internacional humanitario, incluidos los principios de distinción, proporcionalidad y precaución. De acuerdo con el Protocolo I del Convenio de Ginebra de 1949 el personal sanitario, los trabajadores humanitarios y los periodistas no pueden ser objeto de ataques, éstos son injustificados e inaceptables y deben cesar de inmediato”, reza el comunicado del Ministerio de Asuntos Exteriores.
2