Bélgica, Irlanda, Países Bajos y República Checa expulsan a diplomáticos rusos a los que acusan de espionaje
Bélgica ha expulsado a una veintena de diplomáticos rusos por presunto espionaje mientras otros miembros de la UE como Países Bajos, Irlanda y República Checa han tomado medidas similares.
El Gobierno belga ha decidido expulsar a 21 personas acreditadas como diplomáticos en la embajada de Rusia en Bruselas y en el consulado general ruso en Amberes, por su implicación en operaciones de espionaje e influencia que amenazan la seguridad del país.
La medida se ha adoptado en coordinación con Países Bajos, que también ha anunciado este martes la expulsión de 17 “oficiales de inteligencia” de Moscú que estaban adscritos a las representaciones rusas en este país “bajo cobertura diplomática” y argumenta, al igual que las autoridades belgas, que la presencia en el país de estos espías es “una amenaza para la seguridad” nacional.
El primer ministro irlandés, Micheál Martin, ha anunciado este martes la decisión de expulsar del país a cuatro diplomáticos rusos de alto rango por motivos de seguridad, alegando que no han desempeñado sus actividades “de acuerdo con los estándares internacionales de comportamiento diplomático”.
La República Checa también ha anunciado la expulsión de un diplomático ruso acreditado en la embajada de Praga. “Junto con los aliados reducimos la presencia de la inteligencia rusa en la UE”, ha informado el Ministro de Exteriores en Twitter sobre la expulsión, para la que se ha dado 72 horas al diplomático del Kremlin.
La portavoz del Ministerio de Exteriores de Rusia, María Zajárova, ha asegurado que Moscú “responderá” a todos estos países.
Con información de agencias,