eldiario.es

Síguenos:

Boletines

Boletines

Menú

Una habitación compartida en un hostal: cuatro chicos eyacularon en mi maleta

Una noche mis cuatro compañeros de habitación llegaron borrachos. Hicieron mucho escándalo, yo estaba asustada. De repente sentí como me apretaban un colchón de otra cama encima mientras coreaban frases que no podía entender

Cuando a la mañana siguiente se fueron, bajé de la litera y me encontré su semen esparcido en mi maleta: me di cuenta de que mientras se animaban estaban masturbándose colectivamente para castigar mi pasotismo

23 Comentarios

- PUBLICIDAD -
Las pernoctaciones en alojamientos extrahoteleros caen un 2,5 por ciento en enero

Varios hombres caminan por la calle con sus maletas. EFE

Me fui a trabajar a Londres un verano para aprender inglés. Vivía en un youth hostel con habitaciones mixtas por las que iban pasando muchas personas diferentes cada día.

Un día llegaron unos chicos franceses que se empeñaban en hacerse mis amigos. Siempre me interrumpían mientras leía en la cama superior de la litera, me invitaban a acompañarlos aquí y allá y se ponían a rezar muy alto para llamar mi atención. Yo iba capeando con sonrisas vacías, casi sin mirar, rollo "dejadme en paz". 

Su última noche en el hostal llegaron borrachos, yo estaba dormida y justo coincidió que estábamos solos en la habitación. Hicieron mucho escándalo, yo estaba asustada porque sabía que estaba indefensa ante esos cuatro tíos. De repente sentí como me apretaban un colchón de otra cama encima mientras coreaban frases que no podía entender. Yo ni me moví, hice como si no estuviera o no me diera cuenta y casi milagrosamente la cosa no fue a más. 

A la mañana siguiente sabía que se iban, así que me quedé custodiando mis pertenencias mientras "hacía que leía en mi litera". Los escuchaba animarse unos a otros de una manera extraña, pero una vez más ni les dirigí la mirada. Finalmente  fueron desfilando con sus maletas y me dijeron "bye" al salir. Yo les respondí con el mismo "bye", sin apartar el libro de la cara. 

Cuando me vi liberada bajé de la litera y me encontré su semen bien esparcido en mi maleta. Me di cuenta de que mientras se animaban unos a otros estaban masturbándose colectivamente para castigar mi pasotismo y dejarme su "huella" en mi maleta y en mi memoria.

Llamé a una de las chicas que estaban como yo por una larga temporada y se lo expliqué. Me dijo, "¡Va, corre! , vamos a recepción a decírselo", pero cuando bajamos ya se habían ido. Así que tuve volver a subir con la maleta a cuestas, aguantarme mis escrúpulos y limpiar yo misma sus secreciones.

Creo que la mujer que soy hoy no hubiera aguantado ni la primera de estas cosas. Al reescribirlo me ha sorprendido que no me hubiera asustado más en su momento considerando que era una persona joven, falta de experiencia y estaba sola  en un país extranjero. 

Mar

Si tú también quieres compartir tu experiencia de machismo cotidiano escríbenos a micromachismos@eldiario.es o menciona nuestra cuenta @Micromachismos en Twitter.

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha