Mazda MX-30, una ‘rara avis’ eléctrica que renuncia a las grandes autonomías pero no ‘miente’ sobre la suya

Mazda MX-30.

Se ha dicho tantas veces que Mazda es una marca a la que le gusta nadar a contracorriente, comenzando por su voluntad de seguir siendo un pez pequeño entre tiburones cada vez más aparatosos -los grandes consorcios del automóvil-, que poco aporta volver a afirmarlo en relación a su primer vehículo 100% eléctrico, el MX-30. Eso no obsta para que sea rigurosamente cierto, tanto como que demuestra un valor indudable al reconocer de forma abierta que su nuevo modelo tiene vocación de segundo coche y que probablemente ningún eléctrico puro llegará nunca a ofrecer la autonomía y velocidad de repostaje de uno convencional con motor de combustión.

Mazda inicia en Japón la producción de su primer eléctrico, el MX-30

Mazda inicia en Japón la producción de su primer eléctrico, el MX-30

Como no se cansa de explicar el CEO de Mazda en España, José María Terol, lograr una autonomía extensa en un vehículo eléctrico requiere enormes y pesadas baterías que disparan el consumo de energía y, por tanto, reducen precisamente la distancia que puede recorrer. El director de Marketing de la marca, José Manuel Loscos, añade otra consideración, y es que el impacto ambiental de la fabricación de una batería de 35,5 kWh como la que incorpora el MX-30 es mucho menor que -pongamos- una de 95 kWh de las que se ven cada vez con más frecuencia en modelos premium. 

Valgan estas líneas para que el lector entienda que el primer eléctrico de Mazda es una rara avis que aterriza en España con una batería muy discreta, tanto por su capacidad como por la autonomía que permite -unos 200 kilómetros-, a la que no le han faltado las críticas. De nuevo la firma de Hiroshima contrataca con argumentos, como el estudio según el cual los europeos recorren una media de 48 kilómetros al día, por lo que un vehículo como el MX-30 necesitará ser recargado dos o -como mucho- tres veces por semana. 

Aquí precisamos nosotros que, durante el primer contacto con el coche la semana pasada, ha quedado patente una cualidad que no es común a todos los vehículos eléctricos: los 200 kilómetros de alcance máximo homologado se acercan mucho a la realidad del uso cotidiano, y ello a pesar de las altas temperaturas en Madrid y el consiguiente recurso intensivo a la climatización. Con toda seguridad, el peso contenido del vehículo, 1.645 kilos en vacío, facilita que hayamos obtenido un consumo de poco más 15 kWh/100 km en el recorrido, y que la cifra de autonomía bajara con relativa lentitud y sin saltos extraños.

El MX-30 es un SUV de 4,39 metros de longitud y 2,65 metros de batalla, las mismas cotas que su hermano de gama el CX-30, y presenta un diseño interior distintivo. Destacan en él una parrilla más delgada de lo acostumbrado, la alta cintura, la caída del techo al estilo cupé y, por supuesto, las puertas traseras de apertura invertida, un tributo al deportivo de motor rotativo Mazda RX-8. El modelo está a la venta en cinco carrocerías monocolor y tres que llevan el techo negro y los arcos laterales en diferentes tonos de gris.

Para el interior se ha optado por un despliegue de artesanía sostenible en el que abunda el empleo de corcho -otro homenaje, en este caso a los orígenes industriales de Mazda-, fibras recicladas y materiales producto del reciclaje de botellas de plástico, así como un cuero eco. El comprador puede elegir entre dos estilos de tapicería: Modern Confidence y Vintage Industrial, más clásico. El maletero de 366 litros presenta unas formas totalmente regulares que permiten aprovechar al máximo el espacio de carga.

Sentados al volante descubrimos un gran hueco tras la consola flotante donde se aloja la palanca del cambio automático, una pantalla central de 8,8” orientada claramente hacia el conductor, el cuadro de instrumentos de 7” y una pantalla independiente para el climatizador, también de 7”. El volante lleva dos levas con las que se regula el grado de regeneración de energía (la de la izquierda la incrementa y la derecha la reduce) y que suponen la única manera de intervenir en la respuesta del vehículo, pues Mazda sostiene que introducir aquí modos diferentes de conducción alteraría la filosofía del modelo. El head-up display es de serie en todas las versiones.

Con un motor eléctrico de 145 caballos, el MX-30 acelera de 0 a 100 km/h en 9,3 segundos y alcanza los 140 km/h de velocidad punta. La autonomía de 200 km se obtiene en un uso mixto carretera-ciudad, donde el consumo eléctrico sube a 19 kWh/100 km, y llega a los 262 km en ciclo exclusivamente urbano, según el ciclo WLTP. En los 60 kilómetros que pudimos recorrer durante las dos horas de la prueba, la mayoría por el centro de Madrid -gracias a la etiqueta Cero emisiones del coche- y el resto por vías de circunvalación, nos quedó claro que se ha trabajado duramente para que este eléctrico ofrezca el tacto de conducción propio de los Mazda actuales, virtud a la que se añade aquí el excelente aplomo que otorga la colocación de las baterías en la parte baja del vehículo.

El equipamiento de seguridad del MX-30 incluye una veintena de sistemas entre los que mencionaremos tres que han sido mejorados notablemente: el de frenada de emergencia preimpacto dispone ahora de asistente de intersecciones, el de aviso de cambio de carril involuntario ya reconoce el césped y los bordillos, y el control del ángulo muerto funciona solidariamente con el dispositivo de mantenimiento de carril. 

A través de la aplicación My Mazda App es posible consultar el estado y la posición del vehículo, cerrarlo a distancia, programar la carga y saber en todo momento en qué punto se encuentra, además de recibir información sobre el lugar donde se hallan los cargadores más cercanos.

Batería: del 20 al 80% en 36 minutos

Hablando de recargas, la batería del MX-30 pasa del 20% al 80% de su capacidad en 36 minutos en una instalación de corriente continua de un máximo de 50 kW, y en tres horas en una de corriente alterna de 6,6 kW.

A este respecto, Mazda e Iberdrola han firmado un acuerdo por el que los clientes del Mazda MX-30 recibirán un punto de recarga en el hogar de forma gratuita y podrán beneficiarse de la solución Plan Vehículo Eléctrico de Iberdrola, que permite recargar la batería a un coste de 0,5€ cada 100 km e incluye un descuento de un 10% mensual sobre el consumo eléctrico, y adicionalmente otro de 60€ a aplicar en la primera factura, o en la primera y sucesivas si el importe facturado no alcanza los 60€. Con este plan se puede recargar a 3 céntimos de euro cada kWh de 1 a 7 de la mañana, siempre con energía 100% renovable certificada.

El MX-30 está ya disponible en los concesionarios desde 27.665 euros (descontados ya los 5.500 euros de ayuda máxima prevista en el nuevo Plan Moves) en acabado Origin, el más básico de una gama que completan los denominados Evolution y Zenith. Para el lanzamiento del modelo se ha creado una First Edition con un equipamiento cercano al del Evolution pero a un precio sensiblemente menor: 27.880 frente a 30.140 euros. La versión más lujosa, Zenith, cuesta 31.540 euros

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Publicado el
7 de julio de 2020 - 11:28 h

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