A un paso del precipicio
Se acrecienta la sensación de apocalipsis tras mucho tiempo de no hacer nada por evitarlo, aun alertando de cómo se gestaba. Fuera tenemos a un individuo que tira bolsas de basura rotuladas con los nombres de medios informativos que le disgustan, desde la Casa Blanca donde reside. Los que -dice- “hablan mal de él”. Trump, el presidente de los Estados Unidos, es responsable de grandes daños a la economía mundial como la subida de precios de los combustibles, por ejemplo, que repercute en mucho y en todas partes. Además de dar grandes pasos en la destrucción de la democracia. Aquí, el panorama es de una tensión tal que hasta los más proclives a venerar lo establecido parecen algo preocupados. Esto, en nuestro país se solventa repartiendo culpas y cargando tintas.
Es para preocuparse. El estallido de violencia ultra en Ceuta, hasta con agresiones a personas a cargo de una turba exaltada supone un hito de trascendencia. Fueron estimuladas por bulos, nada casuales, en absoluto democráticos, por varios medios de intoxicación, también llamados eufemísticamente informativos. Han crecido por esporas. Con toda impunidad. Porque su siembra de odio no tiene nada que ver con la libertad de expresión.
Lo peor es que a la bulosfera oficial se suman medios digamos normales. Programas como Espejo Público, incluso Telemadrid, también difundieron los bulos sobre la identidad de quienes terminaron asaltados en Ceuta. La desinformación termina siendo masiva. Y, cuando hace daño a personas y a la propia sociedad, ha de ser punible, cueste lo que cueste. No es libertad de expresión, insistamos, son mentiras con intención de ocasionar un perjuicio.
La actitud del PP está siendo deplorable. Evidencia una vez más su objetivo de conseguir la Moncloa a cualquier precio. Ha sido una sucesión de renuncios a sus propias palabras, de obstaculizar soluciones, de estimular la confrontación y con ella la violencia, para poner ahora una tirita (verbal) sobre las heridas abiertas y pensar que así cumplen.
Solo en eso se puede fundamentar la marcha, que secundando a Vox y a la ultraderechista Sociedad Civil Española, plantea el PP para dar un “ultimátum” al Gobierno: convocar elecciones antes del 15 de noviembre o “paralizar el país”. ¿Ultimátums en democracias? Esto es pura oclocracia: el gobierno de las turbas, claramente inspirado por lo que creen haber logrado en Ceuta, sobre todo a partir del ataque a la diputada y las ONG. Huele todo a acción premeditada y con decisivos concurrentes.
Cada vez es más siniestra la sombra de lo que se avecina con un gobierno PP/Vox (o viceversa) que tantos dan por hecho. Preocupante por cualquier lado que se mire. Existe otra vida fuera de este túnel oscuro que puede verse perturbada. Un equipo del hospital de La Paz ha descubierto una técnica que podría eliminar la inmunosupresión en pacientes trasplantados, que tanto condiciona su vida. Ante este gran avance médico, piensas que esto también se acabará en el reinado de la codicia de esta derecha española, una de las más sucias del planeta. Estas cosas son las que importan, no las pugnas de partidos, aunque el que triunfa en estas es quien condiciona todo lo demás.
Se suman las amenazas de otro cariz, sus vendettas, su desinformación que es la tónica ya de los medios a los que subvencionan o apuestan sin tapujos por esa vía de gobierno para España. Hasta exilio y cárcel. La violencia en Ceuta y ya en otros muchos lugares da pistas bien claras. Y también algunas actuaciones judiciales que se ofrecen con el mismo descaro y ante las que nadie que puede hace nada. Nadie, nada ¿lo vemos claro?
El gobierno de Sánchez actúa con una tibieza preocupante ante las amenazas que se ciernen sobre este país. Claro que su presidente está siendo acosado a unos niveles que se asemejan a los sufridos por Lula Da Silva en Brasil. Y parece bastante ingenuo -no sé si es la palabra adecuada- creer que las urnas le resarcirán de tanto atropello. Lo del juicio a su mujer, con un premeditado escarnio público ante un jurado es el sumun. Los hitos mediáticos de las resoluciones de Peinado, que demuestran la impune animadversión de este individuo en funciones de juez, al hacerlos coincidir con viajes internacionales del presidente. Y el que nadie -de quienes pueden- está dispuesto a detener este escándalo. “El juez Peinado ha llevado adelante una instrucción sesgada y ridícula contra Begoña Gómez que, más que retratarle a él, retrata al Poder Judicial que lo ha consentido”, define aquí el abogado Carlos López-Keller. Terrible retrato pues.
Dice el portavoz del PP Borja Semper que los insultos se acabarán cuando el PP trinque el poder total -me permito traducirlo a mensaje real-. Puede que ni aun así, pero es triste gracia admitir estos métodos. Porque son ejemplo de toda una trayectoria política.
En Ceuta el Gobierno lo ha hecho mal. El PP lo hubiera hecho peor y lo está haciendo como “oposición” de forma torticera. Y si alguien cree que, como Vox, se va a oponer a lo que mande el amo Trump en idilio con Marruecos e Israel es que vive en otro mundo.
Feo panorama tenemos. En donde los socios del gobierno priman a veces sus intereses electorales sobe los intereses de la sociedad, cuando con este panorama no hay mucho que esperar y como si tuviéramos todo el tiempo del mundo.
La futura alcaldesa de Berlín, hija de emigrantes turcos, promete intervenir los precios de los alquileres y socializar las viviendas de los fondos de inversión. Ése es el camino. La vivienda, y, también, liberar a la sanidad de las garras de la especulación que le imprime el PP. La lista de cuanto se debe hacer. Y no se hace.
He dejado para el final al PSOE “pata negra” que, por cierto, la está sacando estos días para posicionarse. Y para ponerla delante de Sánchez a ver si tropieza y cae del todo. Encabritados con el ministro Óscar Puente que no se calla ante nada, no se les oye ni media palabra crítica de acciones flagrantes de otras personas y partidos. Pero, sobre todo, no paro de preguntarme cuando leo lo de los Page, González, ¡hasta Corcuera sale! y sus periodistas que los tiene ¿A qué PSOE reivindican las viejas glorias del partido? ¿Al que maquilló con notable efectividad de democracia este país y dejó intactas las estructuras del franquismo? La justicia, el ejército en su momento, el poder de fuerzas empresariales que se habían forrado con el régimen se conservó tal cual estaba. La justicia conservó grandes zonas de lo que ya se llama “el marchenismo”, crecidas incluso en estas décadas, y así nos vemos.
Te decías entonces: claro, es que no se puede ir más allá dadas las circunstancias, que es la excusa que se pone siempre, siempre, para perdonar lo que no se hace. ¿Quién lo arregla ahora? Entre zancadillas por un lado y puente de plata con todo tipo de soportes para el otro.
Hay una pregunta más, sí. Es necesario saber si la jefatura del Estado todo lo que tiene que hacer cuando la democracia se derrumba es poner cara seria ante las soberbias autoexculpaciones del Poder Judicial, de ser ese el motivo del gesto.
Es de extrema urgencia reaccionar ante lo que ataca a la democracia y debe hacerlo el gobierno en primer lugar con contundencia. Aunque algunas de las acciones más enérgicas dependan de las peculiaridades que se avistan en la justicia en algunos casos cuando rozan los temas políticos.
Algunos no tenemos tiempo de pasar otra vez por varios años de democracia “orgánica” como decía Franco. Nadie merece pasar por ese calvario salvo quienes se aprovechan de él. Al borde del precipicio, no implica caerse, ni tirarse con los ojos cerrados: cabe darse la vuelta.
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