Sobre este blog

No nos gusta la palabra "discapacitado". Preferimos retrón, que recuerda a retarded en inglés, o a "retroceder". La elegimos para hacer énfasis en que nos importa más que nos den lo que nos deben que el nombre con el que nos llamen.

Las noticias sobre retrones no deberían hablar de enfermitos y de rampas, sino de la miseria y la reclusión. Nuria del Saz y Mariano Cuesta, dos retrones con suerte, intentaremos decir las cosas como son, con humor y vigilando los tabúes. Si quieres escribirnos: retronesyhombres@gmail.com

Netflix, la audiodescripción y los alienígenas

El noticiero paródico "31 minutos" llega a Netflix tras acuerdo "trillonario"

Me he convertido en una devoradora de series cualquiera. Hasta hace tres años no me interesaban nada. Prefería sumergirme en la lectura de un libro. Pero desde que me suscribí a Netflix… hago incluso maratones de series. Algo que me parecía de seres de otra realidad. Ahora… ahora no encuentro paz hasta que no me engancho a otra serie que mantenga en vilo a mi cerebro. Debo ser un homo sapiens corrientens corrientens, porque le está sucediendo lo mismo a casi todo el mundo a mi alrededor.

Pero confesado el hecho, lo que realmente les quería contar son las circunstancias particulares en las que esta devoradora de series con discapacidad visual consume el producto. Solo podré exponer lo relativo a la plataforma de Netflix, por ser esta a la que estoy suscrita. Probé un día HBO con el usuario de mi hermana. Comprobé que no era accesible ni en los elementos más básicos.

La accesibilidad general de Netflix es buena, pero la audiodescripción en español no es algo prioritario para la plataforma.

Ver una película con audiodescripción es una gozada… no te pierdes nada… comprendes todo lo que ocurre… incluso el final de muchas películas… oh, sí, no es la primera vez que me quedo sin saber cómo acaba una historia por resolverse en una escena sin diálogos. Y ver una serie con audiodescripción ya es el sumun del séptimo arte.

He descubierto, sin embargo, que Netflix trata mejor a los ciegos de habla inglesa que a los hispanohablantes, porque casi todo el contenido en inglés tiene versión audiodescrita. Así que, cuando no entiendo algo que en la escena ocurre solo de forma visual, pauso, cambio a la versión en inglés con audiodescripción, rebobino un poco, escucho la descripción de la escena (jóvenes, ¿ven cómo sirve el inglés?) y vuelvo a la versión en español.

El colmo del aprovechamiento de los recursos que ofrece Netflix lo alcancé estas navidades en un día de aburrimiento máximo. Vi un título que me generó curiosidad. La sinopsis era tan mala que no pude no ver la peli. Una familia atrapada en una granja rodeada de alienígenas tenía que comunicarse por señas para no ser descubierta por los bichos. Ni un diálogo. Como a las personas con discapacidad nos ponen mucho las dificultades, de cabeza me puse a ver la película. Aparecían subtítulos. Activé los subtítulos en Netflix… pero me perdía, porque no sabía qué hacían los personajes… Miré y había versión con audiodescripción en inglés. Y ¡voilà!, la mar de a gusto. Una voz en inglés me describía las escenas… La voz del IPhone en español leía los subtítulos… Y a mi marido tuve que enseñarle la pantalla del teléfono para que me dijera cómo eran los alienígenas, porque eso… ¡eso no me lo estaba contando nadie!

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Publicado el
8 de enero de 2020 - 22:36 h

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