Noticia servida automáticamente por la Agencia EFE

Cruz Roja sigue velando por playas seguras con el apoyo “cada día más” de los bañistas

Santander —

0

Adriana Agüero y Alfonso Arce

Piélagos (Cantabria), 19 jul (EFE).- Las playas vuelven a llenarse este verano para disfrutar del sol y el agua, mientras un operativo de Cruz Roja vela por la seguridad de los bañistas, “cada día más” concienciados de las indicaciones que se les da ante los peligros que siempre supone el mar, como las corrientes en el caso de la costa cantábrica.

El equipo de Cruz Roja, que trabaja para garantizar de lunes a domingo esa seguridad en la playa cántabra de Valdearenas, ha mostrado a EFE el trabajo de los cinco socorristas, un patrón y dos técnicos de emergencias que operan en ese arenal.

El responsable del servicio de playas de Cruz Roja en Cantabria, David Peinado, cree que la cultura de seguridad en los arenales ha aumentado en los últimos años y asegura que la gente se deja aconsejar “cada día más” por los socorristas.

“En línea general, la gente sí que sigue las indicaciones, aunque siempre hay un porcentaje residual de gente que no lo hace”, subraya.

Cuidado con las corrientes cantábricas

Respecto a los peligros de las playas de Cantabria, una característica propia son las corrientes, que pueden llevar a los bañistas mar adentro como se cree que ocurrió a finales de junio con un joven de 23 años de Zaragoza que falleció en el mar en una playa sin socorristas de San Vicente de la Barquera.

El socorrista Juan Redondo explica que las corrientes actúan “como si fuesen ríos, con un sentido y una dirección”.

Reconoce que han notado falta de prudencia, sobre todo, en los visitantes de las zonas del interior de España, que piensan que el mar “es como una piscina”, no hacen caso a las señalizaciones y se siguen bañando en esas zonas.

Juan Redondo cree que estas imprudencias se deben, en su mayor parte, al desconocimiento de aquellos “que nunca han experimentado lo que es una corriente” y “piensan que no hay peligro” cuando no hay olas.

Ante la presencia de corrientes, aconseja flotar, nadar de forma paralela a la playa, aprovechar las olas y levantar la mano en caso de que haya socorristas.

Asimismo, asegura que un error común es intentar nadar hacia la orilla, porque “la corriente es más fuerte”, y esa imprudencia puede generar 'distrés' acuático, nerviosismo y cansancio.

Si no hay socorristas, lo ideal es esperar a que la corriente deje de tener fuerza, ya que estos flujos de agua “no son infinitos” y, una vez la pierden, permite al bañista nadar hacia la orilla.

¡Atención a las señales!

Para delimitar las zonas en las que estas corrientes son menos peligrosas y es seguro el baño, los socorristas colocan dos banderas de color amarillo y rojo en la orilla, y sitúan carteles informativos en las zonas peligrosas.

Otro de los socorristas de Valdearenas, Alberto Alegre explica que señalizan la zona de baño media hora antes de que lleguen los bañistas tras identificar los posibles peligros con informaciones del tiempo y del mar y fijan carteles en zonas no permitidas al baño.

“Una vez hecho eso, habilitamos una zona de baño que es el lugar menos peligroso de toda la playa”, concluye.

Además, los socorristas hacen patrullas dinámicas para advertir a los usuarios de que no se bañen fuera de la zona habilitada y, en el caso de que entren, actuar lo más rápido posible.

¿Cuál será la bandera?

Otra de sus tareas antes de empezar su jornada es evaluar la marea, la altura de las olas y las corrientes para decidir cuál será la bandera.

El socorrista Manuel González asegura que Valdearenas es una playa “bastante peligrosa” e informan con frecuencia de lo que se debe hacer en bandera amarilla y roja, ya que “verde no es tan frecuente”.