Cristina Cifuentes ha justificado su decisión de renunciar a la presidencia de la Comunidad de Madrid en que “la resistencia de las personas tiene un límite y yo he llegado a ese límite. Me voy con la cabeza muy alta. Con un sentimiento amargo desde el punto de vista personal, no lo voy a negar. Pero me voy muy orgullosa y satisfecha de lo que hemos hecho”.