Países Bajos relaja la mayoría de las restricciones por la pandemia, incluido el uso de la mascarilla y el teletrabajo
El Gobierno neerlandés ha acelerado este viernes la desescalada y ha anunciado que relajará la obligación del uso de mascarillas en espacios interiores de acceso al público y el teletrabajo, siempre que se pueda mantener la distancia social, a partir del 26 de junio, lo que supone que “casi todo vuelve a ser posible a metro y medio” de distancia.
En una rueda de prensa en La Haya, el primer ministro en funciones, Mark Rutte, ha señalado que Países Bajos abandona el confinamiento aún más rápido de lo previsto y adelante la fase 4 de la desescalada al 26 de junio, cuando prácticamente toda la vida social volverá a estar permitida siempre que sea posible mantener la distancia interpersonal, no darse la mano y quedarse en casa con síntomas de COVID-19.
El uso de mascarillas en espacios interiores deja de ser obligatorio, incluso en supermercados y tiendas, aunque seguirá exigiéndose, por ejemplo, en el transporte público o en los institutos, donde la distancia es más complicada. En Países Bajos nunca ha existido la obligación de usar mascarilla en exteriores.
A pesar de relajar la mayoría de las medidas, Rutte ha pedido responsabilidad a la sociedad porque “hay que estar pendiente y alerta, especialmente al viajar al extranjero”, y aunque la vida social “se acerca” a la normalidad, “todavía no estamos” en ese nivel, sobre todo, señaló, porque hay mutaciones del virus como la variante Delta o india que pueden amenazar con nuevos confinamientos.
La vacunación también está avanzando en el país, con 300 inyecciones por minuto a día de hoy y 13 millones de dosis ya administradas hasta la fecha, casi cinco millones con pauta completa.
Informa EFE.