Vox asegura que heterosexuales y católicos son víctimas de delitos de odio en España
El diputado de Vox en el Congreso Javier Ortega Smith ha asegurado este jueves en la Comisión de Justicia de la cámara baja que heterosexuales y católicos son, entre otros colectivos, víctimas de delitos de odio en nuestro país. El parlamentario ultraderechista se ha dirigido a la ministra de Justicia, Pilar Llop, para preguntarle si “va a luchar eficazmente contra los delitos de odio”.
Según Ortega Smith, en España hay personas, entre las que se ha incluido, que sufren violencia “porque no son de izquierdas, porque rechazan el comunismo, son agredidas e insultadas por pensar políticamente diferente”. Entre estos colectivos supuestamente oprimidos están también “todos aquellos hombres que quieren una igualdad real entre hombres y mujeres, todos aquellos que son heterosexuales” y también los homosexuales que “no aceptan la imposición de los lobbies LGTBI”.
Son también víctimas de delitos de odio, según Vox, las personas que “creen en España, que defienden su unidad” así como también aquellos que “profesan la religión católica o judía, que no son musulmanas y rechazan el islamismo radical y a los talibanes”. Ayer mismo el Tribunal Supremo recordó a Vox que el delito de odio es todo lo contrario: “Se refiere a minorías sociales protegidas por tales elementos ya analizados, como sus características raciales, comportamientos antisemitas u otros referentes a la ideología, religión o creencias, situación familiar, la pertenencia de sus miembros a una etnia, raza o nación, su origen nacional, su sexo, orientación o identidad sexual, por razones de género, enfermedad o discapacidad”.
El parlamentario ultraderechista ha hecho esta apreciación en el Congreso horas después de que la Justicia haya rechazado dos querellas precisamente por delitos de odio contra Ione Belarra y Juan Carlos Monedero. La formación de Santiago Abascal acusó sin éxito a la ministra y al exdirigente de Podemos de un delito de odio por relacionar a Vox con el nazismo, un fracaso judicial próximo al anuncio del partido de acusar de este delito a todo el que relacione a Vox con la violencia ultraderechista.
Escribe Alberto Pozas.